En una época en la que semana a semana, más y más dispositivos se conectan a nuestra conexión de internet para funcionar y acceder a Internet, mantener la seguridad de la red wifi de casa es fundamental para la seguridad de nuestros datos.
Trucos para mantener tu red a salvo
Además de nuestras computadoras, celulares, tablets y Smart TV, aparatos como parlantes, cámaras de vigilancia y los smartphones de amigos y conocidos que nos visitan, no sólo pueden saturar la conexión.
Esta creciente conectividad también trae una mayor amenaza: la posibilidad de que intrusos no deseados accedan a nuestra red y comprometan nuestra privacidad.
Para que tus datos, información y dispositivos se encuentren a salvo de amenazas y hackeos, hay una serie de medidas de seguridad que podés poner en práctica muy fácilmente.
Aunque nada puede garantizar al 100% una seguridad absoluta frente a los intentos de intrusión, estas recomendaciones harán más difícil que alguien ponga en peligro tu red y tus datos.
Ubicar el módem o router en un lugar central de tu casa
De esa manera, todos tus ambientes tendrán buena conexión y los vecinos o quien trate de ingresar desde el exterior tendrá una señal más débil.
Cuando instales el módem, cambiá las credenciales de inicio de sesión al administrador
Este primer paso es vital para evitar que nadie pueda acceder directamente a la configuración de tu módem.
Para acceder a la configuración de tu router debés escribir tu dirección IP en la barra de direcciones de un navegador en tu dispositivo (computadora o smartphone). La mayoría de routers y proveedores tienen una aplicación que te permite acceder a la misma configuración e información.
Crear una contraseña wifi segura y cambiarla cada seis meses
Crear una contraseña única para tu red wifi es esencial para mantener una conexión a salvo de intrusos. Evitá contraseñas o frases fáciles de adivinar, como el nombre de alguien de tu familia, tu mascota, tu número de departamento o cualquier información que puedan saber tus vecinos.
Aunque las contraseñas sencillas hacen que sean fáciles de recordar, también facilitan que otros las averigüen.
Crear una red de invitados
Para cuando te visitan amigos o conocidos. Antes de compartir el acceso a su red privada, crear una red de invitados independiente de la principal es una buena idea. Así, los dispositivos o cualquier cosa que descarguen mientras están conectados a tu red, si están infectados con malware o virus, no afectarán tu conexión.
Tener una red de invitados también es una buena opción para otros dispositivos, como cámaras wifi y parlantes.
Mantener los dispositivos actualizados
Las actualizaciones de software son vitales para mantenerte a salvo de virus y proteger tus datos. Aunque a veces pueden resultar molestas, tienen una finalidad: los updates son importantes para tu seguridad y la de tus dispositivos. Cuando las empresas se dan cuenta de vulnerabilidades de seguridad potenciales o expuestas, publican actualizaciones y parches para minimizar o eliminar el riesgo y siempre te conviene descargarlas e instalarlas.
Desactivar el acceso remoto al router/módem
El acceso remoto permite a cualquier persona que no esté directamente conectada a tu red wifi acceder a la configuración del router. A menos que lo necesites por alguna razón particular, no debería haber ningún motivo para tener activado el acceso remoto.
Para desactivarlo, podés ingresar a la configuración con tus credenciales de administrador.
Verificar cada tanto los dispositivos conectados a tu red
No es mala idea chequear con frecuencia los dispositivos conectados que figuran asociados a tu red e identificarlos. Si alguno te parece sospechoso, desconectalo y cambiá tu contraseña. Claro que después de hacerlo tendrás que volver a conectar todos los dispositivos conectados anteriormente, pero cualquier usuario o dispositivo que no esté autorizado a utilizar tu red ya no podrá volver a usar tu conexión.