Con solo 14 años, se destaca en los saltos hípicos. En el torneo del Centro de la República, en Córdoba, se convirtió en la primera catamarqueña en debutar en 1,10 metros.
La amazona catamarqueña, María Trinidad Jalil, se consagró campeona en un torneo interprovincial realizado en La Rioja y se destacó días atrás en el Torneo de Saltos Hípicos del Centro de la República, realizado en Córdoba. Junto a su yegua "Don Eduardo Chelsy", este binomio se convirtió en el primer representante de Catamarca en competir en la categoría de 1,10 metros en un torneo internacional,y a pesar de competir contra más de 120 participantes, lograron alcanzar la sexta colocación.
“Hago equitación desde que tengo ocho años. Siempre anduve a caballo desde que soy chiquita, y en 2017 Marlene vino desde La Rioja a hacer una muestra y dar clases, y ahí comencé”, le contó la joven amazona al equipo de El Ancasti.
“Tratamos de entrenar todos los días. Es un deporte muy lindo porque permite tener un vínculo con los caballos, además de que te permite seguir haciendo amigos. Cada vez hay más gente y estaría bueno poder seguir sumando experiencias”, dijo Trinidad.
Semanas atrás, en un torneo clínica de La Rioja logró ubicarse en la primera posición, y en el torneo del Centro de la República, en Córdoba compitió en 1,10 metros. “Estaba un poco nerviosa porque nunca había saltado tanto, pero la idea es seguir trabajando para llegar a primera y representar a Catamarca, y cada vez saltar más”, auguró.
Marlene Molins es su entrenadora, coordinadora de la Escuela de Equitación “Dinastía Hípica”, del Club Hípico de Catamarca, donde dan clases de equitación, volteo, dirección y manejo y discapacidad. “Trabajamos con coaching de entrenamiento desde nivel inicial, desde 16.30, hasta el nivel más avanzado a las 18.30 horas. Tenemos un equipo de 30 personas, nosotros les brindamos los caballos y toda la parte didáctica, lo único que tienen que traer es ganas de aprender y venir a montar”, explicó la coordinadora.
En ese sentido, aseguró que Catamarca tiene “un muy lindo equipo” y que la disciplina “está en pleno auge de crecimiento”. “En Córdoba debutaron nuestros equipos en 1,10 metros, que es una categoría casi profesional. Además, estamos participando de clínicas, capacitándonos en el exterior, y seguimos creciendo. Lo lindo es que es un deporte para todas las edades, no hay edad para aprender”, valoró.
El torneo
Entre el 13 y el 16 de julio, en las instalaciones del Jockey Club Córdoba, se realizó el tradicional Torneo de Saltos Hípicos del Centro de la República en su 62º edición. Contó con una asistencia de más de 670 jinetes y amazonas, además de familiares y visitantes de todo el país, el evento se consagró como un verdadero éxito.
Sobre el hipismo
Se trata de una disciplina que fue evolucionando de manera espontánea y casi por accidente. Los saltos hípicos pasaron de ser una actividad cotidiana y sin marcos deportivos oficiales, a una práctica de alta competición y de mucha disciplina.
Sus orígenes se remontan a mediados del siglo XVIII en Inglaterra como una parte del deporte de la caza. En el siglo XIX, cazar a través de campos cercados, aumentó esta práctica de manera considerable, no sólo en el Reino Unido, sino en casi toda Europa.A partir de esta realidad es cuando se comienzan a buscar mejores razas de caballos con el propósito de conseguir mayor habilidad física para galopar y saltar a más velocidad, sirviendo esto como inicio para dar las bases de lo que es el deporte del Salto Hípico moderno.
Las primeras competenciasse realizaban en recintos acotados. Algunos historiadores marcan al año 1865, en el marco del Dublin Horse Show, como el inicio de estas prácticas. Tiempo después, los saltos hípicos fueron introducidos en el año 1900 en los Juegos Olímpicos de París, aunque comenzó a ser considerada una disciplina olímpica oficial desde el año 1912.
El impulsor de este salto hípico moderno fue el militar italiano Federico Caprilli, al introducir la forma de cabalgar en suspensión para aliviar el lomo del caballo y acompañar los movimientos. A su vez, mejoró la silla de montar, entre otras cuestiones, que lo llevaron a producir saltos cada vez más altos hasta lograr el primer récord mundial de 2.08 metros y a ser considerado “el mentor de la equitación moderna”. Para 1921 se crearía la Federación Ecuestre Internacional, quien se encarga de determinar los reglamentos de las disciplinas ecuestres y de las distintas competencias internacionales de carácter oficial.
Hasta el año 1952, las competencias estaban conformadas por oficiales de caballería de distintos Ejércitos Nacionales. En 1956, en el marco de las olimpiadas, comenzaron a participar las “amazonas”. En Argentina, los clubes metropolitanos y del Gran Buenos Aires crearon la Federación Hípica Argentina en 1928, con sede en el Club Hípico Argentino.
La Federación Hípica Argentina subsistió hasta 1940, fecha en que diversos problemas ocasionaron su disolución. Ese mismo año se organiza el deporte bajo la dirección estatal.
La nueva entidad se llamó Federación Ecuestre Argentina (F.E.A.) y estaba dirigida por la Dirección General de Remonta y Veterinaria del Ejército Argentino, a la cual se le asignaba los fondos para el manejo deportivo. Era presidida por el Comandante de Remonta y Veterinaria y formaban la Comisión Directiva representantes de los clubes afiliados. El 14 de mayo de 1951, la Federación Ecuestre Argentina pasó a ser nuevamente un organismo civil, regido por las Instituciones que la componen, y sus autoridades surgen de una elección.