La costa reseca y las cada vez menos profundas aguas del lago Titicaca están provocando una creciente alarma alrededor del lago más grande de América del Sur, a medida que una ola de calor brutal causa estragos en el invierno del hemisferio sur. El Titicaca está a sólo 30 centímetros de alcanzar su mínimo histórico anotado en 1996 debido a la severa sequía, la cual podría durar hasta noviembre en algunas partes del país. Los agricultores de la comunidad adyacente de Huarina están desesperados por recibir ayuda.