4 estrellas
Provocador y oscuro retrato de la diva rubia de Hollywood
Blonde (Estados Unidos, 2022) Dirección: Andrew Dominik. Guion: Andrew Dominik. Elenco: Ana de Armas, Lily Fisher, Julianne Nicholson, Adrien Brody, Bobby Cannavale, Evan Williams, Xavier Samuel. Calificación: No recomendada para menores de 18 años. Duración: 2h 47m. Película disponible en Netflix.
Si esperábamos ver la típica película basada en la vida de una estrella, Blonde nos demostrará que estábamos totalmente equivocados.
El realizador Andrew Dominik toma la novela de Joyce Carol Oates, y construye una crónica ficticia sobre la vida interior de Marilyn Monroe, figura mítica de la época dorada de Hollywood e ícono mundial de la cultura pop.
Aquí el foco no está en sus momentos felices ni sus triunfos, como se espera en cualquier biopic, sino en un relato oscuro y perturbador sobre la sexualización y cosificación de Norma Jean -nombre real de Monroe- como mujer y artista por parte de la industria hollywoodense dominada por hombres.
Dominik nos ofrece una narración onírica y fragmentada de la vida de la estrella, desde su infancia hasta su trágica y repentina muerte, construyendo una narración que combina tipos de fotografía -a color y en blanco y negro- perspectivas, texturas y distorsiones. Nada es monótono o lineal, sino abrumador, desconcertante y hasta shockeante para el espectador desprevenido, que será testigo de escenas de sexo explícito y de violencia doméstica y sexual.
Cuando el director anticipó que la cinta iba a incomodar y hasta molestar a muchos, no estaba mintiendo, quizás justamente porque la naturaleza de Blonde es provocar “algo” (lo que sea) en los espectadores. Ese algo puede ser enojo, shock, tristeza, dolor, disgusto o simple curiosidad sobre esta reimaginación de los tormentos que sufría una estrella tan famosa y deseada como Marilyn.
Y en este viaje, mezcla de sueño y pesadilla, la protagonista total y absoluta es la interpretación de Ana de Armas en la piel de la mítica rubia. A lo largo de casi tres horas de metraje su transformación no solo abarcó lo físico, como su apariencia y voz -de tono susurrante y aniñado, como en realidad era el de Monroe-, sino también lo emocional, reflejando todos los vaivenes que atraviesa el personaje, desde el abandono hasta la soledad y el desamor, pasando por las mieles de la fama, las luces y los aplausos. El nivel de exigencia interpretativa que sostiene la actriz a lo largo del filme es apabullante, haciéndola digna de cada premio que reciba en el futuro ya que, sin lugar a dudas, este es el papel de su vida.
Ya se han realizado películas basadas en mujeres que dejaron su marca en la historia, pero ninguna es hasta ahora tan provocadora visual y narrativamente como Blonde. Sí, la cinta puede pecar por contener demasiadas escenas de violencia explícita que generan disgusto y hasta podemos considerar que profanan la imagen y el recuerdo de Marilyn. Sin embargo, creo que la intención del director fue justamente criticar la cosificación de su persona por la industria y condenar el abuso literal y metafórico que sufrió para ascender a la fama, poniendo en conflicto sus inseguridades y aspiraciones con los estereotipos de “rubia tonta” y “símbolo sexual” en los que siempre la encasillaron.
Aburrido, disperso, turbulento, irrespetuoso, incomprendido, revolucionario, el filme de Dominik será objeto de adjetivos tan extremos como de opiniones polarizadas, tal como su propia musa de cabellos platinados, que no dejó a nadie indiferente a su paso.
DATO: Con este protagónico, Ana de Armas tiene altas chances de estar nominada como mejor actriz en la temporada de premios, especialmente en los próximos Oscars.
Lidia Coria
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