“No hay unión”. Con esa frase, Oscar Pérez resume las razones por las cuales no prosperan ideas que en otras provincias funcionan, como la creación de una peña estable. “Hay gente que piensa que mantener una peña estable implica mucha burocracia, creo que es todo lo contrario: sería más fácil para todos”, analizó.
"Nos deberíamos preguntar por qué no tenemos una peña estable"
Pérez organizó recientemente la quinta edición de la “Peña de Piriqui”, que se realizó el 7de diciembre en el Club San Martín de El Bañado. Este año, después de dos años en los que la pandemia frenó todo, pudo retomar la actividad en el rubro con un gran evento en el Complejo Imperio en octubre.
“La peña no tiene que ser algo ocasional, o alternada. Cuando va al Gobierno o a la Municipalidad a hacer los trámites, lo primero que te preguntan es si es una peña fija. Lamentablemente hoy no tenemos, aunque ya sabemos lo que se necesita”, comentó. “Si fuera fija, necesito tener la habilitación y apostar a eso. Hoy si hago dos por año necesito hacer cada vez un trámite distinto, por lo menos veinte días antes tener las entradas, es más engorroso”, explicó a Revista Express.
Como sugerencia, Pérez propone crear una peña estable en la que convivan varias actividades. “Se podrían dictar talleres de música, o de pintura. Se podrían hacer las muestras de las escuelas de danzas, que hoy se hacen en los teatros. No digo que eso esté mal, pero qué bueno sería también mostrar a los artistas. Pensar que en una peña se le dio laburo a otra gente: al que te alquiló las sillas, al que hizo las empanadas, al que hizo choripán, al que hizo las hamburguesas. Por ejemplo, en la última peña que hice contraté a una empresa de seguridad, porque la Policía estaba recargada. Es más oportunidad de trabajo, y a su vez si tuviéramos una peña estable lo podríamos solucionar porque la Policía ya la contemplaría, como ocurre con los boliches”, comentó.
“También sería un beneficio para el que vende bebidas y comidas. Hoy tenés que ir, retirar en consignación si es posible y después pagar. Si tuviéramos una peña estable ya sabríamos que la compra se hace una vez a la semana y cuando llega el domingo se hace stock, y según lo que queda se vuelve a comprar si es necesario”, graficó.
Incluso, otro beneficio es que permitiría conocer más al público y al negocio. “Si la sostenés anualmente la diferencia hasta en ganancia sería muy superior a la de las peñas ocasionales. Uno teniendo cuatro fines de semana en un par de meses puede hacer un balance y saber cuál es el fin de semana fuerte y cuál no, y entonces se pueden proponer promociones. Y lo digo no porque haya descubierto América o sea un genio de la noche, sino porque está visto que funciona en otras provincias”, opinó Piriqui.
“Las peñas ocasionales y privadas que perdurarán en el tiempo son la de Carafea y Piriqui, y paremos de contar. El resto son peñas a beneficio. Las peñas fijas tienen una impronta a respetar con el paso del tiempo, como un logo, colores y esas cosas que generan identificación”, explicó.
Enlas últimas ediciones de la “Peña de Piriqui”, el contacto se hizo con los clubes. “Hay que recuperar la visión social de los clubes, que no es solo deportiva. Creo que deberíamos hacer algo para que se deje de creer que una peña es una aglomeración de borrachos y joda, porque culturalmente nos puede aportar mucho, nos genera identidad”, analizó.
Pérez también propone una autocrítica de los catamarqueños como organizadores de eventos. “Tenemos el festival más importante del invierno y todavía no sabemos negociar los artistas”, apuntó. “Siempre tenemos un problema y a causa de eso, una sociedad de consumo que está básicamente entre Sergio Galleguillo, Luciano Pereyra, Abel Pintos, Dúo Coplanacu, Los Huayra y Soledad. Son monstruos, pero te puedo asegurar que hay una enorme cantidad de números folclóricos que son buenos y salen un tercio”, opinó.
“Está bien querer traer a esos monstruos, porque te cobran más caro pero te hacen ganar más plata. Tenemos el festival de invierno más importante: en el verano hay muchos, es complicado, pero en el invierno nos tendrían que llamar ellos para venir”, planteó.
Una alternativa, propone Piriqui, es asociarse a un artista de renombre para posicionar a artistas locales en la escena nacional. “Supongamos que hablamos con Abel Pintos. Le proponemos pagarle y que en el paquete suyo, a futuro, él incluya a un artista de Catamarca para que le haga de telonero en la previa, o que toque ese día, o que él lo haga entrar en el festival. Por los viáticos no se preocupe, yo como Gobierno me hago cargo. En esa posición, yo después puedo llamar a los chicos de Carafea, o a Emilio Morales, o a quien yo piense que nos puede representar bien y lo mando a tocar”, sugirió.
Estas ideas, remarcó, podrían funcionar con un ambiente con mayor diálogo y unión. “Para la realización o puesta en vigencia de una peña estable es necesario el diálogo y aporte económico del Estado, el privado y los artistas. Hay que dejar de lado egoísmos y mezquindades y hacer algo conjunto por el bien de la cultura y el turismo de nuestra provincia”, señaló.