La artista catamarqueña es autora de 'Mi Tango Norteño', una regionalización del estilo que busca trascender generaciones.
Noelia Díaz es conocida como “Negracha”, y es una artista catamarqueña vinculada al tango. En diciembre de 2021 presentó su disco ‘Mi Tango Norteño’, una obra en la que incorporó rasgos locales al típico estilo porteño y asegura que quiere dejar huella.
“Me gustaría que mi legado sea haber logrado sacar el tango del farolito y ponerlo en nuestros faroles de cardón. Siento que tiene que quedar como patrimonio de esta provincia, es un tango que está regionalizado, con identidad propia, que es catamarqueño”, valoró.
“Este trabajo es una regionalización del tango que nace en el norte, que absorbió su cultura, su historia y su musicalización. Es un tango que lleva incorporada una raíz folclórica y que va adquiriendo una identidad más profunda”, le contó Noelia a Revista Express.
‘Mi Tango Norteño’ es un trabajo de doce canciones escritas por Díaz, que descubrió su interés por esta música en la casa de sus abuelos, bailarines de tango de los sábados de milonga, de descendencia afro y alemana, y que luego descubrió gracias a su padre que quería tocar el piano, por lo que estudió música clásica en el Conservatorio Mario Zambonini.
En ese trabajo se incluyen dos de sus obras más preciadas, como son ‘Valentango’ y ‘Ñustacha Apasionada’, canciones que escribió en 2010 y 2012 cuando perdió a sus hijas. El primero fue ‘Valentango’, que fue estrenado en el Festival Nacional e Internacional del Poncho año 2011 junto al bandoneonista Daniel Binelli como número nacional. Luego llegaría ‘Ñustacha apasionada’, en 2012, para su segunda hija.
“Tuve oportunidad de cruzarme con una alfarera en Fiambalá que me dijo que yo era una ‘Ñusta’, porque consideraba que mediante la música estaba haciendo una transformación espiritual, algo que antes hacían las alfareras cuando hacían las urnas funerarias cuando perdían un hijo, el proceso del duelo formando de a poco el barro. Me dijo que yo debía tener ascendencia diaguita, así que desde entonces también me considero un poco descendiente diaguita”, contó.
Díaz destacó que en Catamarca “hay un gran interés en la música, porque es de muy buena calidad y la aceptación auditiva es muy buena”. Sin embargo, lamentó que aún no se dan las condiciones técnicas para profundizar en ese trabajo.
Incursionar en el mundo del tango no fue sencillo. “Todavía hay un choque porque soy mujer, hoy todavía el 99% de los grupos tangueros de Buenos Aires son formaciones masculinas. Otro choque es porque soy del norte, algunos pensaron que este trabajo se trataba de una fusión, que no es lo mismo que la regionalización. Incluso eso me llevó a que lo rechacen en algunas discográficas. Hoy contar con ese disco pienso que es un acontecimiento muy importante para mi provincia y una satisfacción muy grande para mí como artista”, finalizó.