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Mariel Bomczuk

"Las tejedoras me inspiran, me da mucha alegría verlas"

En la sala Ezequiel Soria del Cine-Teatro Catamarca se presentó días pasados el corto documental "Los caminos de la lana", en el que se relata el proceso de confección de los tejidos artesanales desde su inicio en la esquila con tijeras.
20 de febrero de 2022 - 01:10

Contado desde dos relatos reales y catamarqueños, ‘Los caminos de la lana’ busca revalorizar el trabajo de las tejedoras y sus familias, con énfasis en una costumbre que va camino a extinguirse: la tradicional esquila con tijeras. Este documental es el fruto de cuatro días de trabajo en Río Grande, Fiambalá, departamento Tinogasta, y en su estreno en el Cine-Teatro contó con la presencia del gobernador Raúl Jalil y el ministro de Cultura de la Nación, Tristán Bauer.

“La inspiración surgió a raíz de que uno de los que fue nuestros guías para llegar al puesto de la familia López. Nos avisó que eran como las últimas esquilas que se realizaban con tijeras, porque ahora ya están tendiendo a hacerlas con máquinas. Lo de las tijeras, el proceso de afilado y todo eso es como que ya no se hace mucho en los campos. También lo que me inspiró fue la curiosidad de conocer todos estos lugares donde inicia el proceso de la lana”, contó la directora y productora del corto, Mariel Bomczuk.

El documental se divide en dos relatos. Uno sobre la familia López, de Río Grande, quienes hacen la esquila de los animales; y el otro de Evelina González, la tejedora. “Evelina vive sola en Palo Blanco, y como siempre, a mí las tejedoras me inspiran mucho, me da mucha alegría verlas trabajando en su telar y siento que empatizo inmediatamente con ellas”, destacó.

La grabación de este corto-documental llevó cuatro días aproximadamente. “Nos tomó bastante tiempo llegar. Fuimos hasta Fiambalá y desde allí tuvimos que ir a Tatón, que está a 100 kilómetros más o menos. Desde ahí tuvimos que agarrar las mulas y hacer cuatro horas a mula. Digamos que desde Fiambalá fueron entre seis y siete horas hasta llegar al puesto. Una vez ahí la recepción fue muy grata. Con quien tuve más acercamiento fue con Carolina, una de las chicas del puesto”, contó Mariel.

“La convivencia con la familia López fue muy buena. Son días de convivir con ellos en el campo, sentirte parte de la familia y en el día a día, levantarse muy temprano, compartir a la orilla del fuego con toda la ceremonia de tomar el mate, en un lugar que es muy frío. Nos llevó más tiempo compartir con ellos, estar en su lugar, su espacio, comer con ellos, ir a recoger el agua, estar en su vida diaria”, remarcó.

Además de ella y el guía, participaron del proyecto Agustín Lagos en cámaras y Matías Reynoso en sonido. “Me gusta siempre trabajar con equipos reducidos, especialmente en esta cuestión de intimidad con la gente. Al no ser una ficción y ser un documental, en el que quiero que la gente se registre en lo más real de su vida y su cotidianidad, no me gusta moverme con demasiada gente porque le quita esa veracidad al relato”, explicó. La postproducción se realizó luego en Estudio 962.

“El documental se hizo con la ayuda del Ministerio de Cultura y Turismo de Catamarca, la Secretaría de Gestión Cultural a través de Daiana Roldán, a quien le conté de esta idea para poder solventar los gastos de edición, cámara y sonido. También nos ayudó la Municipalidad de Fiambalá con una parte del hospedaje. Creo que pronto lo vamos a subir en una plataforma para que la gente lo pueda ver, especialmente quienes viven afuera, y pueda entender lo que significa la extracción y el camino de la lana. Lo que queremos hacer es presentarlo en el lugar donde vive esta gente y en Fiambalá, para compartirlo con la comunidad”, indicó.

“Me mantengo siempre con la satisfacción de poder seguir creando y seguir contando historias de Catamarca. Eso me da mucha alegría. También con algunas cosas en Tucumán. Tengo un grupo de realizadores con los que comparto, siempre con la idea de mostrar nuestro norte. Eso es lo que me motoriza y me moviliza”, finalizó.

Otros proyectos

Mariel Bomczuk actualmente está trabajando en otro documental, llamado ‘Compartir la soledad’. “Este documental cuenta la vida y la historia de Manuela Rasjido y Enrique Salvatierra, unos artistas que viven en los Valles Calchaquíes de Santa María. Son grandes amigos míos de hace un tiempo largo y estoy en la preproducción de ese trabajo”, explicó.

El rodaje de este proyecto será a fines de marzo o abril aproximadamente. Será una película, así que “seguramente las jornadas de filmación van a ser divididas”, adelantó la directora.

Además, trabaja con un proyecto de ficción junto con Carlos Gallo como guionista y Alejandra Marchioli como directora, llamado ‘Los perros de Killari’. “Estamos en el desarrollo de la historia que sucede en Villa Vil y trata sobre un documentalista que va a hacer un registro y se da cuenta de otra realidad en el lugar. Es un proyecto que está empezando a nacer, al ser ficción lleva otros tiempos, otros recursos y otra búsqueda del dinero. Fue ganador del Concurso Federal de desarrollo de proyectos inéditos 2020 del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA)”, contó.

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