Catamarca es una de las cuatro provincias que tienen la Ley de Gestión Menstrual. Así lo expresó la directora Nacional de Economía, Igualdad y Género del Ministerio de Economía Mercedes D’Alessandro, tras su visita por Catamarca. También destacó que es muy difícil abrir espacios de género en la economía pero empieza a ser un tema más visible.
Lanzamiento de la campaña de gestión menstrual
“Es nuevo para la mesa de debate. Nosotras, desde el Ministerio de Economía, venimos impulsando una mesa federal de políticas económicas con perspectiva de género”, contó.
D’Alessandro se expresó también en cuanto a que las mujeres en la actualidad ganan en promedio un 28% menos que los hombres y en un hogar, por ejemplo, donde hay tres niñas estás gastando por año 15.000 pesos solamente en productos de gestión menstrual. La provisión de la copa disminuye muchísimo esa cantidad y ese dinero podría ser usado para otras cuestiones, consideró.
Hay un debate sobre la eliminación de IVA para toallas femeninas, tampones y copa menstrual y cómo hacer para que eso no impacte en precios. Ahí tenemos un camino por delante. Hay 19 proyectos presentados en el Congreso que van desde la eliminación de impuestos a la entrega gratuita.
“Vamos a trabajar para que haya un proyecto unificado para el acceso a productos de gestión menstrual. Hay compras de insumos desde Salud para programas puntuales. Desde que empezó la pandemia quedó expuesta la desigualdad, como estar hacinado, con falta de infraestructura. Estamos a niveles de 2002 en la participación de las mujeres. Cuando se empieza a ver cierta reapertura de sectores, las mujeres recuperan menos, no están volviendo a la misma velocidad de los varones”, señaló.
La pandemia aceleró muchos debates como la necesidad de un sistema de cuidado. Otro dato para tener en cuenta en la obra pública es que una de cada 100 trabajadores es mujer. En la industria y tecnología hay un 30% mujeres pero en el software la participación es menor.
“Por eso estamos trabajando en incentivos y garantías para que puedan participar más mujeres en los sectores que más crecen. Cuando se lanzó el IFE, la mitad de los beneficiarios no tenían cuenta bancaria o tenían y no sabían usarla. Se bancarizó a toda esa población; eso fue una herramienta de inclusión”, concluyó Mercedes, la economista misionera que está entre las 100 personalidades más influyentes por su trabajo en la generación de políticas enfocadas en la inclusión económica de las mujeres y personas LGBTIQ+.
De mujer a mujer, honro lo más sagrado en ti. ¡Hasta el próximo domingo!
Sonia