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Jorge Paolantonio

La Sociedad Argentina de Escritores rindió homenaje a Jorge Paolantonio

Se colocó una placa en la casa que habitara el escritor catamarqueño.

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17 de abril de 2022 - 01:00

La SADE llevó a cabo el descubrimiento de una placa en calle Sarmiento 75, casa del admirable Paolantonio, con el objetivo de reconocer el aporte que los poetas, narradores, dramaturgos y ensayistas catamarqueños fallecidos tributaron a la cultura de la provincia.

La apertura del acto estuvo a cargo de Hilda Angélica García, presidente de la institución, quien hizo referencia a la trayectoria del homenajeado. Además, contó con la presencia de reconocidas personalidades de la Cultura catamarqueña en sus diferentes expresiones, como el teatro, la poesía y la música. Entre ellas, se puede mencionar a Blanca Gaete, Alejandro Acosta, Graciela Mentasti, Rodolfo Lobo Molas, Karina Tapia, Roberto Albarenga, Juan Manuel Rivera. “Estamos muy agradecidos a la Secretaría de Educación y Cultura de la Municipalidad, ya que tuvimos un acto excelente y rendimos homenaje a una figura como lo fue Jorge”, expresó García en diálogo con Revista Express.

Por su parte, la Dra. Judith de los Ángeles Moreno fue quien estuvo a cargo de recordar al poeta. En su discurso destacó: “Me pregunto cómo dar cuenta, en pocas palabras, de la admirable obra de Jorge Paolantonio y de las plurales resonancias afectivas que fue despertando en mi, como seguramente en la gran mayoría de sus lectores.

Un 30 de marzo de 1947 y en San Fernando del Valle de Catamarca, nació Emilio Jorge Paolantonio. Era hijo del reconocido Profesor Jorge Víctor Hugo Paolantonio y de Teresa Carmen Luisa Caminal. Y era hermano de María Victoria, Nini, nuestra anfitriona de esta tarde.

Jorge se nos configura, a través de su obra literaria, como un escritor de raíces y de distancias, de exilios voluntarios, pero también de regresos. Siempre arraigado a su Catamarca, aunque hubiese vivido en otros lugares tanto cercanos como distantes, sus “geografías habitadas” y luego proyectadas en la escritura. Me permito compartirles este pasaje:

Si se ha vivido un poquito en cada lugar –y ese es su caso- la piel se va poniendo especialmente rugosa, toma el relieve de las geografías habitadas. Él tiene sobre la mejilla derecha la cuadrícula de San Fernando del Valle. Uno de esos minuciosos tatuadores de Singapur hallaría fácilmente, munido de una lupa, las veredas que él tuvo como favoritas, sus puertas canceles preferidas, sus ventanas o sus persianas más temidas. [...] Esta adopción dérmica del paisaje urbano tiene lugar a medida que las partidas van despojando la mirada concreta. Así, en los poros y en los intersticios comenzamos a ser el lugar donde fuimos. En Catamarca, él es la vereda izquierda de una calle que empieza frente a la Catedral. [...] (Año de serpientes, 1995:24)

A la iniciativa de la Sociedad Argentina de Escritores, SADE -Filial Catamarca- le debemos la posibilidad de poder estar esta tarde aquí para celebrar a nuestro escritor, aun a pesar de las vicisitudes que se interpusieron desde la partida de Jorge, ocurrida el 4 de julio de 2019. Los dioses de la inspiración poética, en alguna parte y en un instante espléndidamente ecuánime, han consentido que esto ocurra y que ocurra en esta calle Sarmiento, donde el viviera.

Como sabemos, la obra literaria de Jorge abarca diversos géneros. Se trata de una producción reconocida y elogiada por los lectores y por la crítica. Valgan lossiguientes títulos como ejemplo. Se inaugura con la poesía, con aparición de Clave para abrir las pajareras en 1973 y se cierra con 78rpm de 2018. Entre estas dos fechas publico dieciséis poemarios. Su escritura también transito por la dramaturgia: La carta (1981), Rosas de sal (1990 y 1992), Reinas del Plata (1998), Las Llanistas (2000 y 2003), El horrendo crimen de la india Ynez de la sierra de Huayamba y otros monólogos (2018). Y también su escritura brillo en la narrativa, concretamente a través del género novela con obras como: Año de serpientes (1995), Ceniza de orquídeas (2003), Algo en el aire (2004), La Fiamma, vida de ópera (2008), Los vientos de agosto (2010).

Llegados a este punto por el rápido recorrido de la obra de Paolantonio, hay que sumar y destacar en este panorama, sus escrituras sobre la memoria del pasado histórico reciente, de los penosos años de la última dictadura civico-militar en la Argentina y su correlato en Catamarca. A esta vertiente de su lírica y de su narrativa bien podríamos denominarla “escritura en estado de interrogación” o “en estado de memoria”. Desde esta noción o categoría interpretativa de memoria es desde donde –creemos- debemos releer dos poemas que reescriben la utopía revolucionaria de los años setenta, incluidos en el poemario Clave para abrir las pajareras (1973). Al igual que el poema que cierra 78rpm (2018), cuyo título reproduce el del libro. Y, por supuesto, en esta misma clave aproximarnos a la novela Los vientos de agosto (2016).

Hay un aspecto insoslayable en la trayectoria expresiva de Jorge Paolantonio y es su trabajo con el lenguaje y con las lenguas, el español y el ingles. Ese estar entre dos lenguas del que hay huellas en la novela primera, Año de serpientes y en PESO MUERTO /DEAD WEIGHT libro de poemas, en el que se evidencia palmariamente “el peso específico e ineludible de los dos lenguajes que traman la voz del poeta” (Romano, 2009:55-56). A ello debe agregarse Tigre (2016) la antología poética bilingüe (espanol-frances) que reúne versos elegidos por el propio autor y cuya publicación surge luego de la presencia de Paolantonio como invitado en el 32 Festival Internacional de Poesía en Quebec, Canadá.

Claro que, en lengua materna, su voz plena modula en las opciones léxicas, la fraseología y las tonalidades propias del español hablado en Catamarca. Valgan estos contados ejemplos:

Panchamente, el bumbum de las beatas, pata yuta, empiringotadas, chinitas chischiconas, picores, asinita, catramina, “dormir la mona”, rigorearlos, ¡¡¡pollerudo!!!, añares, “salir a las chuequiadas”, “cantarse de risa”, “tierral”,” a pechazos”, “¿ y d iai?”Paolantonio es consciente de que “el lenguaje es la piel de la literatura”, en esa piel que el acaricio y rasgo para hallar el cuerpo de su escritura. Otros pocos ejemplos:

Tristura, bellamuriente, [poner] “en la redoma de mis dedos”; “lastina tanta”; “y canta/ canta con el arco sus risas más umbrosas/ agua de tinaja agüita de risa/ frescor en los ojos”; “revolver esa lluvia del tazón de la pena”.

Jorge Paolantonio es -posiblemente- el escritor más conocido, tanto en Catamarca como fuera de ella. Su obra obtuvo numerosos e importantes premios como: Primer Premio Nacional del Encuentro Patagonico de Escritores, 1995 por su primera novela. Su poemario Huaco obtuvo el Primer Premio Municipal de Poesía en SFVC, texto inédito, bienio 1998-1999. Su segunda novela, Ceniza de orquídeas (2000) resulto finalista del Premio Planeta. Igual distinción obtuvo por Algo en el aire, en 2003, Premio “Letras de Oro” Fundación Honorarte, Seix Barral, 2004. En 2015 fue distinguido con el “Diploma Senador Sarmiento”, distinción máxima que otorga el Congreso Nacional. La novela Los vientos de agosto le valió el premio “Luis José de Tejeda”, género novela breve, Córdoba, 2014.

En uno de los poemas de Peso muerto (2007) el yo lírico exclama: “que extraño desconsuelo haber estado vivo/ de pie y en este mundo/ para ser después memoria de cosas tan pequeñas/ (“De mi madre”, p. 47). No en tu caso, bienquerido Jorge. Ahíestá tu obra para volverte eterno.

Y esta vez sí, todos quienes estamos aquí vamos a “alzar el pañuelito” para despedirte / “como se merecen/ aquellos que nos encienden de amor” y nos llenan de goce el espíritu con su arte/ “y para siempre / o sea for good también for ever”, como reza tu poema- esquela dedicado a la memoria de María Dominga Gilligan (en Peso Muerto, 2007:42)

Sin duda que las obras literarias hablan por los lectores que convocan y por las pasiones que despiertan. El mundo nos es revelado a través de la palabra. Y los mundos habitados e imaginados por Jorge Paolantonio se nos han manifestado a través de su palabra, ya para siempre.

Jorge Paolantonio ocupa un sitial entre los notables de las letras en Catamarca y en Latinoamérica. En estas cartografías literarias, su posición es central; su notoriedad y su valía, indiscutidas”.

Dra. Judith de los Angeles Moreno,30 de marzo de 2022

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