Con más de 15 años de experiencia en una empresa de catering, juntos decidieron dar un paso más hacia la administración de un bar y crearon La Guada en 2016. La innovación en la carta y el trabajo puesto en los sabores los llevaron a crear El Olivo, que este año se habilitó en el Hotel Ancasti.
La Guada – El Olivo
Marcos Aparicio y Juan Rolón son primos hermanos y la pasión por la cocina les surgió de la abuela que compartieron desde muy chicos. Luego, ambos estudiaron cocina y empezaron con ‘La Guada Catering’, que fue el puntapié inicial del bar que inauguraron en 2016.
“Siempre uno tiene la ambición de tener lo propio y de querer llevar su propio restaurante, de querer hacer cosas que por ahí no le permiten cuando uno trabaja en relación de dependencia. Por eso, en La Guada buscamos primeramente enfocarnos mucho en la materia prima y en hacer, obviamente, un tipo de comida diferente, por así decir una ‘cocina de autor’, aunque algunos lo catalogan como gourmet, pero para nosotros sería algo abundante, bien decorado y muy rico, haciendo hincapié en los sabores. Creemos que la gente nos lo reconoce”, contó Marcos a El Ancasti Podcast.
Juan, por su parte, recuerda que cuando encararon el proyecto de La Guada parrilla y restaurante, aquello empezó con una carta “muy chiquita, con cinco platos y dos entradas”. “Hoy tenemos más platos, más entradas, siempre la gente se copó cuando cambiábamos los platos todas las semanas, entonces, eso le da una dinámica linda”, valoró.
“Las primeras complicaciones fueron esta incertidumbre que hay, si es que el producto gusta. Cuando vimos la respuesta nos dio fuerza para hacer y probar otras cosas. Ni hablar el tema de la pandemia, que fue durísimo”, recordó Marcos. “En la pandemia pudimos trabajar con el delivery, hicimos algo fuera de lo común, con todo envasado al vacío, y a la gente al principio le costaba, pero después vio que era mucho más higiénico, tenía otras condiciones que gustaron y anduvo muy bien por suerte”, destacó Juan.
“Cuando encaramos El Olivo sabíamos que sería muy complicado sin el apoyo de nuestras familias, nuestras esposas e hijos, porque te quita mucho más tiempo. Así como la carta de La Guada va cambiando, pensamos en algo similar para El Olivo. Por ahí nos aburrimos de las cosas que se tornan rutinarias, por eso ahora también tenemos una propuesta de cenas, donde cocinamos con fuego, con una propuesta artística, que también funcionó muy bien”, coincidieron.
Texto: Peze Soria
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Producción y realización:
Agustina Brandán, Daniel Ramayo