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UN NUEVO ENCUENTRO

Japón en Catamarca

En el país, se realizó la edición número 28 de esta muestra y Catamarca, por segunda vez, fue la sede. El embajador Takahiro Nakamae estuvo de visita en la provincia.
28 de agosto de 2022 - 01:10

Con motivo de celebrarse la muestra Japón en Catamarca, el embajador japonés Takahiro Nakamae llegó de visita a la provincia. Se trató de la 28º edición de esta exposición y, por segunda vez, Catamarca fue la sede. El Predio Ferial, escenario de esta impactante muestra, estuvo a pleno durante el fin de semana pasado. El público se dio cita para degustar de la gastronomía japonesa, conocer y disfrutar de su cultura milenaria.

El embajador Takahiro compartió un momento con Revista Express para contarnos sobre su visita en la tierra del poncho y de la Morenita del Valle. Con un perfecto español, contó que ésta fue su primera visita a Catamarca. Durante la primera jornada, recorrió algunos de los lugares históricos más emblemáticos de la Capital, como el viejo Obispado, la Catedral Nuestra Señora del Valle y el Museo de la Virgen. Durante el recorrido, probó unas tradicionales empanadas catamarqueñas. “Pude conocer la riqueza de la historia y de la cultura de Catamarca”, expresó.

Oportunamente, el embajador visitó 13 provincias argentinas. Catamarca es la 14. “Argentina es un país con una variedad de cultura. Tal vez, provenga por el clima, el paisaje y la geografía. Es un país inmenso, con una variedad de climas. Eso se refleja en la comida. Disfruto cada vez que viajo. En general, incluyendo Catamarca, Argentina y Japón son dos pueblos que vienen acogiendo. Son culturas de dos orígenes, por un lado, la cultura propia y, por el otro, la importada a lo largo de la historia. Se puede ver que mezclando o adaptando en armonía dos culturas se desarrolla su propio estilo de cultura”, advirtió.

En el transcurso de su visita, el embajador visitó un organismo de capacitación para elaborar tejidos de fibras de vicuñas y llamas. Nakamae destacó que estos productos se realizan con productos originales de la tierra, adaptando técnicas artesanales y produciendo innovaciones, están elaborando tejidos muy originales. “Tengo la impresión de que este producto, que sale en el mercado en forma de poncho, es algo que simboliza la cultura catamarqueña. Estas cosas me encantan”, expresó.

Además, comentó que durante su recorrido por el microcentro catamarqueño, sus guías le explicaban que algunos edificios tienen una influencia muy fuerte de la cultura italiana de arquitectura. “Se siente muy armonioso con el paisaje de Catamarca. Así se puede observar una característica de Catamarca. Este hecho me sienta bien. También nosotros somos de una cultura de adaptaciones e importaciones, tratando de mantener la armonía. Se puede hacer algo en común”, consideró.

Cruce de culturas

Con algunos años vividos en Argentina, Takahiro ya tiene incorporadas algunas costumbres argentinas. “Soy fanático del mate. Estoy tomando mate cada fin de semana, amargo. Pongo un poco de jugo de limón. Es una improvisación. Se me ocurrió y se puso más refrescante. No sé si es una profanación a la cultura argentina pero así me cayó bien. No llego al tereré, tomo mate con agua caliente y limón”, contó.

A la vez, manifestó que, en lo personal, trata de adaptarse con algunas costumbres argentinas que le cayeron muy bien. El embajador observó varias características positivas. “Por ejemplo, la costumbre de pasar las damas primero. Lo que veo es que en un ascensor, hay varias personas; al abrirse la puerta, en Japón salen primero quienes están adelante. En Argentina, los hombres hacen pasar a las damas, aunque estén en el fondo de la caja del ascensor. Esta insistencia de la caballerosidad, a la cortesía, el respeto a las damas, es algo que ustedes tienen muy bien. Es algo que aprendí aquí, no en Japón.

También veo la empatía, la solidaridad que muestran entre las personas, con la piedad. Si hay una persona con persona con una dificultad para ver y está en un cruce, siempre hay alguien que ayuda a cruzar la calle, con su buena voluntad. Si alguna persona desafortunadamente está durmiendo en la calle, hay alguien que se le acerca a ofrecerle un sándwich. Eso se lo hace de una manera muy natural. Este gesto de solidaridad ante personas con alguna dificultad es algo que estoy observando muy a menudo en Argentina y nos gustaría aprender”, aseguró.

Además, el embajador remarcó que el pueblo japonés gusta mucho de la cultura argentina, sobre todo del tango y el folklore “porque son muy buenas”, comentó entre risas. Sobre este fenómeno, destacó que la presencia cultural argentina en Japón es bastante fuerte. “En Argentina, en Córdoba hay un gran festival de folklore que es Cosquín. En Japón también hay un festival de folklore que se llama Cosquín en Japón y el ganador de la competición viene a Cosquín -real- a participar. Esto refleja la cantidad de gente que ama y practica el folklore.

Por supuesto, la cultura del fútbol es muy influyente en Japón. Todo el mundo conoce a Maradona y a Messi. Personalmente, me encanta el Teatro Colón, para mí es algo único. No existe algo así, magnífico y grandioso”, confesó muy emocionado.

A la vez, valoró que a los argentinos también les gusta algunas expresiones artísticas japonesas, como el animé o el manga, por la historia y la filosofía que contienen en el guion estas historias que tanto reflejan la manera de ser de los japoneses.

La comunidad

Para el embajador, si existe alguna simpatía a la cultura japonesa, se debe destacar el papel que viene realizando la colectividad japonesa en Argentina. “No son muchos, calculamos que son 65.000 los integrantes de la colectividad japonesa en Argentina. En Cosquín son mucho menos, alrededor de 100 personas, pocos, pero muy activos. Esta presentación de Japón en Catamarca, con esta energía y voluntad para organizar un evento tan grande, de esta envergadura, es un impulso que ayuda mucho a la divulgación de la cultura japonesa en una sociedad tan diferente y ajena geográficamente, como lo es Argentina. Estamos muy agradecidos por el protagonismo que desempeñan los integrantes de la comunidad japonesa en Argentina en la divulgación de la cultura japonesa. También estamos muy agradecidos a la historia de la sociedad argentina que viene acogiendo a los japoneses a lo largo del tiempo, permitiendo integrarse a la sociedad argentina, permitiéndoles contribuir al desarrollo económico y social del país”, expresó.

Desarrollo turístico

De acuerdo con su experiencia, el embajador comentó que por muchos años, los japoneses no advertían lo atractivo del turismo extranjero en Japón. “Para nosotros, el turismo extranjero significaba ‘los japoneses viajando al exterior’; nunca habíamos pensado en recibir a turistas extranjeros para apreciar nuestra cultura porque pensábamos que nuestra cultura es algo inferior, que no tiene nada de atractivo para el mercado de turismo. De repente, los turistas extranjeros se dieron cuenta de lo interesante que es la variedad, el atractivo de las cosas cotidianas. Lo más emblemático, el Cruce de Shibuya es un cruce muy grande; pasan muchísimas personas en un momento de luz verde. Para nosotros es un paisaje de todos los días; somos nosotros los que cruzamos la calle y qué es lo que hay de nuevo. Sin embargo, desde el punto de vista ajeno de nuestras vidas, es una maravilla. Construyeron un mirador sobre el tope de un rascacielos en Shibuya para ver este cruce. Esto significa que sobre la base de algo, un fenómeno de la vida nuestra que para nosotros es normal, para el turista puede ser una atracción, llama, invita a los turistas, crea un mercado, crea nuevas inversiones para fomentar el turismo”, explicó.

En 2012, el número de turistas extranjeros que visitaba Japón era de 8.000.000 en un año, indicó. Desde entonces, los japoneses se dieron cuenta de que merece una inversión, una campaña, marketing del turismo para turistas extranjeros y así lo hicieron. En 2019, el número de turistas que ingresaron a Japón se incrementó cuatro veces en un año; fue de 32.000.000, precisó.

“Luego, llegó la pandemia y, como en todos lados, está un poco estancado. Estamos convencidos de esta potencialidad. Lo mismo puede ocurrir y está ocurriendo en Argentina. También puede ocurrir en Catamarca. Tal vez, se trate de más inversiones, más marketing, con mayor introducción de la tecnología turística. En una palabra, el desarrollo industrial del turismo.

En la vida cotidiana de la gente hay muchísimas atracciones para los visitantes”, contó.

Texto: Basi Velázquez

Fotos: Ariel Pacheco

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