La calle Salta debe ser una de las más ruidosas de la capital catamarqueña. Por esa vía circulan desde la madrugada y hasta la medianoche casi la totalidad de líneas del transporte público. Solamente en la típica siesta la calma llega a una tregua, pero al atardecer la banda sonora cotidiana resurge: bocinazos, frenadas, ruido de motores, conversaciones entre quienes esperan la llegada del colectivo, los peatones, etc. Sin embargo, en un rincón de una tradicional casa, el bullicio sucumbe ante el rasgueo de guitarras y el repique de un bombo legüero. Dos voces se entremezclan para un canto a flor de piel y resulta imposible no acompañar con palmas.
"Guitarra y bombo..."
En el patio de su casa natal recibieron a Revista Express para hablar sobre su historia, el "pogo chacarero" y el recital más triste que recuerdan.
Mario (37) y Emilio (35) son “Los Hermanos Rodríguez”, quienes desde el 2014 decidieron salir a mostrar su repertorio en diferentes escenarios de la provincia y en otros rincones del país. Para estos primeros diez años preparan un festejo a lo grande y en el patio de su casa recibieron a Revista Express para anticiparnos algunos detalles del evento.
Ellos heredaron la pasión por la música folklórica por su madre Pastora del Valle Vergara, profesora de Música y su padre Mario Gregorio Rodríguez, profesor de Danzas. María, la hermana mayor, siguió los pasos de su papá.
“Nuestro padre era fanático del folklore y nos inculcó eso desde chicos”, cuenta Mario. Las canciones de Los Chalchaleros, Los Laikas, Horacio Banegas, entre otros, estuvieron desde sus primeros años en la capital catamarqueña y los acompañaba en viajes a El Quimilo, en el departamento La Paz, en donde visitaban a su familia paterna. Tras varios años de escucha llegó el tiempo de animarse a tocar y a cantar.
“Y desde los 12 años aproximadamente ya tocamos un instrumento y bailamos”, comenta Emilio quien es el encargado de tocar el bombo en el grupo.
“Entra a mi hogar” fue la primera canción que aprendieron, recuerdan. “Era un ritmo de huayno porque no nos salía en ritmo de chacarera ja, ja nos costaba coordinar los dedos con las manos”. Se reconocen como autodidactas y recuerdan, entre risas, que gracias a los “viejos cancioneros, esos que tenían los puntitos que decían a donde poner los dedos”, lograron aprender.
¿El primer recital?
“Antes habíamos tocado con la familia, pero la primera vez que tocamos fue en una iglesia, en una peña a beneficio para conseguir fondos para una construcción que estaban haciendo. Esa fue la primera vez”, contaron.
Los amigos fueron quienes los empujaron y convencieron de que lo que hasta ese momento era un hobby podía ir tomando forma de un proyecto musical.
“Yo cantaba Heavy Metal, tenía el pelo largo” cuenta Mario hasta que un día nos juntamos en una guitarreada y un amigo -Franco Burgos- nos dice “che, por qué no se dedican a cantar juntos, puede andar. Dedíquense a cantar juntos, como hermanos y con sus voces van a andar justos”. Decidieron hacerle caso y luego de tocar cinco años vieron que la respuesta del público era muy favorable.
Los primeros recitales fueron en las peñas solidarias y con el paso de los años fueron tenidos en cuenta en eventos de mayor envergadura.
La década
El próximo viernes 15 de marzo en el club Juventud Unida de Santa Rosa (avenida Virgen del Valle 223) el grupo está organizando la peña bailable para festejar con su gente la primera década.
“Va a ser una peña a todo trapo. Peña bailable, aclaramos porque sólo habrá mesas y sillas para los que vayan temprano. La idea es que bailen toda la noche”, advierten.
En el horizonte no solamente está el festejo por el cumpleaños, sino que también los espera una gira promocional por Salta, en donde ya han ido en otras ocasiones y han hecho muchos contactos. También llegarán hasta Córdoba, Buenos Aires (festival de la Zamba, en Bragado) y Chaco. A su vez comentaron que planean seguir con la presentación de videos, tal como ya pasó con Lautaro Rojas, Las 4 Cuerdas y Canto 4. Adelantaron que el próximo video a estrenar es junto a la artista andalgalense Itatí, el cual estará girando en las redes sociales próximamente.
Además, comentaron que se encuentran en la etapa de producción de su disco “Nuestra esencia”.
¿Cuál es el sello de Los Hermanos Rodríguez?
Emilio toma la posta y dice que “la esencia nuestra es la energía arriba del escenario, le damos un toque de velocidad e intensidad a la música, no sólo de nuestra parte sino también de los músicos que han entendido el mensaje que nosotros queremos dar y que se transforma arriba del escenario de esa manera”.
A los nombres ya conocidos dentro del ambiente folklórico local se suman nuevas voces, nuevos talentos que de a poco piden pista. “Se la ve muy fuerte, tenemos mucho para dar. Entre colegas estamos trabajando muy fuerte pese a que a veces nos falta un pequeño empujón, pero sé que tenemos las armas principales para pelear a nivel nacional”, expresó Mario.
No son pocas las anécdotas que recolectaron en estos años y por eso es que les preguntamos sobre malos y buenos momentos que les haya tocado vivir en el escenario.
“Nos pasó algo muy triste. Falleció mi viejo y ese día nosotros fuimos a tocar para un evento por la Virgen del Valle. Fue el sepelio de mi viejo y nos decían ´cómo van a tocar´, pero era un pedido de mi viejo para que sigamos con esto así que ese mismo día fuimos a tocar en una misa de los jóvenes” recuerdan y es inevitable que a ambos se les entrecorte la voz.
En el otro polo recuerdan un show en una feria de emprendedores en el Predio Ferial en donde nació el “pogo chacarero”. “Nosotros acostumbramos al final hacer una chacarera que se llama “El garganta y fierro”, la gente baila en ronda y se abraza. Es un momento de amistad”.
En la cuenta de Instagram @loshermanosrodriguezok se pueden ver los videos de multitudes saltando en diferentes presentaciones. “Es un clásico, no sé si alguien más lo hará, pero nosotros no, no hemos conocido todavía”.
Otro capítulo destacado en la historia de Los Hermanos Rodríguez es el roce con los consagrados del folklore argentino. Entre ellos mencionan al “Chaqueño” Palavecino con el que compartieran una guitarreada en la que también estuvo el Indio Rojas. Fue durante el festejo en Jesús María por los 40 años del Chaqueño con la música. Entre bambalinas también pudieron intercambiar experiencias con el Dúo Coplanacu.
Ambos reconocen a la música como parte de su vida desde la infancia. No obstante, cada uno tiene sus trabajos. En el caso de Mario se muestra más polifacético, ya que es instructor de boxeo, aerobox, repara computadoras y trabaja en la Administración Pública. Por su parte Emilio, quien trabaja en el área de Cultura de la Municipalidad de la Capital, es Cheff, además de ser profesor Danza y dicta un Taller de Bombo en una escuela privada.
¿Qué es la música para ustedes?
Mario: la música me dio muchas cosas lindas, amigos, viajes, fue un escape a muchos problemas. Hoy es la mejor terapia.
Emilio: la música fue parte de mi vida. Fue muy importante para poder afrontar miedos.
Ya en la parte final de la charla, Emilio cuenta que al poco tiempo de comenzar se hicieron una gran pregunta con su hermano. “Nos preguntamos alguna vez si podíamos hacer música y que la gente escuche y la disfrute. Y a eso te lo da el tiempo y hoy podemos decir que sí. Fue un tiempo largo hasta que nos pudimos dar cuenta de que sí podíamos hacerlo”.
Texto: Pablo Vera
Fotos: Gentileza de Once Seis Siete Audiovisual
Los Hermanos Rodríguez
Mario Rodríguez: voz.
Emilio Rodríguez: voz y bombo.
Están acompañados por los músicos Gabriel Díaz, Rubén Cedrón y Guillermo Salcedo. Franco Ogas está a cargo de la Producción.
Heavy metal y cuarteto
Mario tuvo su pasado en el Heavy Metal y pese a que hoy el éxito vino de la mano del folklore no descarta poder compartir escenario con la banda porteña Lorihen que el 9 de junio estará presentándose en la Capital. “Yo quiero subir y cantar con ellos o como fue en un tiempo Horcas”.
Emilio, por su parte, se va para el lado del cuarteto y se reconoce como fan de “La Pepa” Brizuela de La Barra, la tradicional banda cordobesa. “Me gustaría grabar algo, no sé, quizá se pueda dar en algún momento. Ha sido parte de mi adolescencia”, recuerda.