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JULIO ROLDÁN

Gastronómico belicho

Desde Belén, Cuna del Poncho, dejó en la cocina su marca personal. Entre ollas y especias, se anima a emprender.

23 de junio de 2024 - 02:10

Belén es la Cuna del Poncho pero también es la cuna de un gastronómico que se hace camino. Julio Roldán se presenta a sí mismo como un joven cocinero belicho, orgulloso de sus raíces, bien catamarqueño y amante de la cocina desde pequeño. La cocina es un lugar en que el tiene arraigo y con su talento quiere dejar su propia marca.

“Mi padre tenía un pequeño negocio de pastas artesanales llamada ‘Tutto benne’, una firma familiar que supo ser muy conocida en Belén. Allí estaba siempre, entre costales de harina, verduras y quesos frescos. Todo era natural y casero. Mi abuela, criolla, hija de españoles, era una gran cocinera. Además, a mi lado estaba Yayita Atilana, como le solía decir. Aprendí sus ricas recetas como la paella, las ‘turrijas’ o ‘torrijas’, un rico y sencillo postre con leche, huevos y canela similar a la french toast, como así también la exquisita cocina casera, fusión de comida criolla, norteña y su impronta española en los platos”, recordó.

Su abuelo era un médico rural de campo, un gran pionero en la medicina belicha con su especialidad en pediatría. Él fue uno de los primeros pediatras de Belén y, a la vez, gran aficionado a la cocina.

“Rodeado de gran amor y de mucha gastronomía desde pequeño, soy de Belén, Catamarca, Cuna Nacional del Poncho, donde se resalta la calidez y hermosura de su gente, donde sus cerros y montañas son majestad, donde hay folclore, cultura norteña, artesanos y artesanas y por sobre todo rica, rica gastronomía. Pude materializar este amor a la gastronomía a través de una carrera profesional”, comentó.

En 2011, obtuvo su primer título: Cocinero Profesional en el Instituto Gastronómico de las Américas (IGA). En 2015 se convirtió en Especialista en Gastronomía y Alta Cocina. En 2017 fue diplomado en Buenas Prácticas de manofactura y marketing gastronómico en el Instituto Gato Dumas. Además, en 2019 pudo realizar un curso de Chocolatería, dictado por Mirta Carabajal, reconocida chef argentina.

En cuanto al ejercicio profesional, Julio trabajó para eventos en empresas mineras y como chef en la Empresa de Alimentación Institucional Coockins en la Puna Catamarqueña. Desde hace más de 4 años ejerce como docente gastronómico, en el turno noche, para jóvenes y adultos de la Escuela Secundaria de Comercio N°18 Ejercito de los Andes.

“Crecí en una hermosa tierra aquí bien al norte, cerquita de la Puna junto a una hermosa familia, que me ayudó en esta pasión que nace de mis entrañas y el amor a la cocina. Eso es amor, el acto de amor más puro, noble que se lo encuentra en un plato, pensado para el disfrute de quien lo consume”, expresó.

Emprendedor

Julio descubrió y pasión y quiso potenciarla. Se animó a lanzar su propio emprendimiento, “Roldán Catering”. “Delicias Marrodan en honor a la familia de mi bisabuela materna española, quien tuve el honor y la dicha de conocer en vida y adquirir muchas de sus vivencias y a través de mi abuela también la cocina muy presente y de mi padre”, contó.

Éste fue el origen de su emprendimiento, que en 2023 pasó a llevar su apellido. Según contó el chef belicho, surgió con la necesidad de incursionar en la venta y en la propuesta de comida para eventos en general. Luego, como sucede tras mezclar algunos condimentos y el paso por la cocción, su proyecto fue tomando otra forma y así surgieron otros objetivos personales. Desde hace varios años, Julio viene trabajando en la cocina gourmet pero con identidad regional y con un valor a los productos locales.

“Es lo que ofrezco en mi sello de cocina de autor o cocina tradicional pero siempre con la impronta de el producto local en el sello de cada plato. Una cocina de alta categoría, con gran sentido de pertenencia en nuestro producto catamarqueño y a la identidad regionalista. Se trabaja con todos productos en conexión con el pequeño productor, con el producto nativo, con el producto de campo, con nuestras materias primas dándole, valor agregado”, explicó.

Reconocimiento

Su talento lo llevó a otros lugares. Julio pudo estar en eventos locales y nacionales, como Cocineros Argentinos, con la prestigiosa chef Mirta Carabajal de La Peña de Morfi o estar a la par de Chantal Abad, otra reconocida chef, Damián Betular y Gustavo Nari.

Además, Julio creó su propia versión del clásico brownie. Es el autor del Brownie Belicho Mixtura Cuna del Poncho. Se trata de una reversión del tradicional postre estadounidense pero con productos 100% catamarqueños y la zona del oeste, más precisamente de Belén. “Destaco una cocina fusión de vanguardia con gran impronta gourmet pero sin perder identidad regional. Ofrezco vinos en maridaje con todos vinos locales, vinos catamarqueños. El objetivo es incursionar e impulsar el producto local, la materia prima, nuestra exquisita materia prima a lo largo y ancho de Catamarca y poder dar una nueva y diferente propuesta tanto al local como al turista que nos visita. La idea es ofrecer una experiencia de sabores, de textura, de aromas, un viaje por nuestra querida Catamarca en cada bocado”, contó.

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