jueves 2 de abril de 2026
Mortadela Slim

Fusión musical con crítica social

"Música popular", así sintetiza el Turko Fadul la propuesta del grupo. Diversos ritmos musicales se entremezclan en la sala de ensayo ubicada en la casa del cantante y guitarrista, en el norte de la ciudad. De ese cóctel, más las letras del Turko emerge Mortadela.

“Tenemos muchas influencias del folklore que mezclamos con rock, cumbia… el gusto nuestro está en esa variedad y vamos explorando también. A veces hay ritmos que no los podemos definir” dice Gastón, bajista de la banda y hermano del Turko, que agrega al reggae y al rap como influencias.

“Hacemos rock como concepto. Es decir, esta idea de transgredir los límites que están establecidos. Lo que hace Mortadela, lo de fusionar muchos ritmos que no tienen nada que ver nos genera esa cuotita de rock”.

Llevan tocando desde 2009 y con esta formación tienen diez años aproximadamente.

Desde los primeros ensayos se pusieron en la cabeza la premisa de hacer y tocar sus canciones. “Veníamos de una banda que se llamaba “Tu mamá santa” con la que hacíamos reggae, pero tocábamos covers. Cuando comenzamos con Mortadela Slim empezamos a hacer canciones propias”.

Salir a la cancha con temas propios puede resultar cuesta arriba en el camino de meterse en el circuito artístico. Para los Mortadela eso no fue un obstáculo y consideran clave la influencia de las redes sociales para difundir sus canciones y que sean internalizadas por el público. “Las redes sociales ayudan a borrar esos límites y a generar más oportunidades. Nosotros hacemos esto porque nos gusta y es lo fundamental de esta banda, hacemos cosas que nos gustan sin estar pensando tanto en el hecho de que si alcanzamos un éxito. De eso se trata, de no ahogarse en las ideas de fracaso o el éxito”.

“Profumo di mortadella” es el nombre del primer trabajo discográfico el cual puede escucharse en Spotify. El disco fue presentado en diciembre del 2018 en un hostel del centro y lograron tocarlo en bares y espacios culturales. También tuvieron la oportunidad de presentarlo en Andalgalá, Belén y en la provincia de La Rioja.

Las diez canciones que integran el disco fueron grabadas en el estudio de Ignacio Arréguez, quien luego pasó a integrar las filas de la banda como tecladista y acordeonista.

“Cuando comenzamos a grabar tenemos una idea, pero a medida que se va procesando y salen más ideas con esa maqueta que luego te la llevas a tu casa y se agrega otra cosa. Vas al ensayo y así se va armando y ensamblando todo”, comenta Ignacio.

Por su parte, Gastón habló de la intención de intentar impregnar en el disco la energía de los recitales. “Fue la parte más difícil del disco, que no sé si podremos lograrlo, pero vamos a hacer el intento. No que suene lo más parecido al vivo, sino que transmita lo más parecido a lo que se percibe en el vivo”.

Por estos días se encuentran en la etapa de la cocina del segundo disco.

“Estamos trabajando y todavía no tiene nombre (el disco). Estamos definiendo si son 8 o son 10 canciones las que van a entrar, pero estamos trabajando a full. Tenemos gran parte del disco ya grabado, pero todavía nos faltan algunas cosas por definir”, dijo el Turko.

Además, la banda se prepara para la presentación en El Cebil, el sábado 11 de noviembre a las 23 hs. Los recitales en ese espacio cultural de calle Esquiú se convirtieron en un ritual de ritmos, canciones y bailes a cielo abierto.

“El Cebil es un espacio que nos abrió las puertas desde el principio y nuestro público va siempre ahí, a hacernos el aguante. El espacio se brinda para eso y por lo que dicen nuestras canciones también”, comenta el Turko.

“El ambiente que se genera cuando tocamos es de fiesta y estamos muy encasillados en eso” opina “Pichi” Abratte, encargado de las congas. Los integrantes son conscientes de que el público va a bailar y a divertirse, pero no quieren quedarse con el rótulo de “banda fiestera”.

“Creo que eso pasa con las personas que no nos conocen tanto como banda. Pero es por la variedad de ritmos que tenemos, pero la poética que tienen las canciones también es profunda y trasciende”, dice el cantante.

El Turko es quien se ocupa de las letras y sostiene que es “un proceso constante, que se da en solitario, pero que se hace casi todos los días. Es repetir, repetir y en esa repetición se da la transformación”. No hay un criterio uniforme para la composición de las canciones de Mortadela explica el cantante. “No hay una sola manera. Hay veces que tenemos una letra y luego surge la música o al revés. Es una transformación constante y la canción se termina cuando la cantás y hace un clic, pero si la canción no está terminada generalmente siempre está dando vueltas”.

“El triunfo será con conciencia de clase, luchando juntos, sabiendo lo que aquí realmente importa (…) Y en este canto me despojo y vuelvo a nacer en la misma muerte, encontrar la suerte de poder calmar mi sed, sé que moriré, pero mis letras no, porque convencido estoy en que todo fluye entre la vida y la muerte, todo fluye…” es parte de la letra de “Que poco queda”, la cuarta canción de “Profumo di mortadella”.

En la entrevista con Revista Express, Santiago Motorizado mencionó que no es obligación del artista demostrar compromiso político en su obra, pero sí estaba a favor de que eso ocurra. “Mientras más compromiso político haya en el arte o con mi vecino es mejor, hay más atención a las cuestiones políticas, sociales”, manifestó el cantante de El Mató a un policía motorizado.

El Turko está en esa sintonía y sus letras son reflejo. “Hay que tener una posición política y el arte no está exento de eso. El arte y todas las cuestiones que tienen que ver con el ser humano y la condición humana deben tener un posicionamiento ético, sobre todo. No se puede separar tanto, porque no hay una obra en sí que esté toda “limpia” de todo lo que pasa en la realidad. Entonces, creo que siempre tiene que haber una posición política y ética sobre todo lo que se dice y ser congruente también con eso porque hay que tener una correlación entre lo que uno dice y lo que uno es. No hay que solamente decir cosas y después ser otra cosa”.

La escena del rock catamarqueño amplió su espectro en cuanto al surgimiento de bandas y los estilos musicales que incursionan dentro del género. Como fundamento principal emerge Internet y las redes sociales. Gastón se detiene en otro factor que puede servir para intentar entender la amplitud musical de las nuevas generaciones de músicos: la educación.

“En algún momento en Catamarca hubo un déficit de un instituto de música, de escuelas de arte. Y se fue ampliando la oferta educativa y eso ayudó un montón a los chicos para incorporar nuevos conocimientos, a abrir un poco más el espectro de lo que reciben como educación musical y se nota muchísimo la calidad de los chicos que están ahora, es muy buena. Lo que presentan tanto en el escenario tanto de lo musical como lo visual, como la forma de expresarse. Entonces está bueno que existan estos lugares y tengan esa posibilidad porque nosotros, los que somos un poquito más grandes, no la teníamos. Había mucho de autodidacta. Era el traspaso del que sabe más, del boca en boca…”.

¿Qué opinan de la movida que hay con el trap y los nuevos ritmos urbanos como se les dice ahora?

“Me gusta todo lo que tiene que ver con el rap, no todo lo del trap. Y toda la movida que se da con las nuevas generaciones, la mejor, porque vienen con una fuerza increíble que no sé cómo se gestó eso, en qué momento, pero está buenísimo”, manifestó el Turko.

Texto: Pablo Vera

Fotos: Ariel Pacheco

Mortadela Slim:

Turko Fadul (voz y guitarra)

Gastón Khaled Fadul (bajo)

Franco “Pichi” Abratte (congas)

Ignacio Arréguez (teclados y acordeón)

Ezequiel Carabajal (batería)

Próximo recital

El sábado 11 de noviembre a las 23 hs, en el espacio cultural El Cebil (Esquiú 781).

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