Hacia fines del siglo XIX se creó la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires y se admitió una primera camada de alumnos, varones, mujeres, ellas amparadas por la ley 1420 de educación común, libre y gratuita, entre ellas, estaba Elvira López y su hermana presentó su tesis de doctorado con conceptos claros en posición de defensa de las mujeres apelando a la idea igualitarista.
Feminismo filosófico
En un intento de dar visibilidad, a la par de construir, una genealogía propia de las mujeres latinoamericanas, en un marco no ajeno al tema de la recuperación de la memoria y de la consolidación de la identidad. Elvira López era tan consciente de la estrategia implementada, cuando en sus primeros capítulos, enumera una lista histórica-mítica de mujeres notables de la historia la literatura y la filosofía como por ejemplo Juana Inés de la Cruz. Elvira se inserta en la serie advirtiendo de las mujeres habitualmente silenciadas, debiéndose entonces, complementar la historia de la que en el presente, sólo se enseña y se transmite la mitad.
La lectura de la tesis de Elvira López permite reconocer que no sólo domina los fundamentos del liberalismo político sino que tiene clara conciencia de las dificultades materiales que implicaría su cumplimiento. Para eso recurre a bibliografías que presentan con sumo cuidado, con su mirada puesta en la igualdad. Valora altamente la independencia económica como vía de acceso a la propia libertad y como condición necesaria aunque no suficiente para el propio desarrollo y autoestima de las mujeres como personas. Una de las virtudes de las mujeres que Elvira López valora más en las mujeres es la solidaridad.
Transcurridos más de 100 años, muchos son los logros alcanzados, aunque sean insuficientes. Recordar propuestas como las de Elvira López nos permite hacer un balance del camino, han dado en la reconstrucción de nuestras propias memorias, nuestros logros y las deudas que aún tenemos pendientes.