Un ataque terrorista sin precedentes reavivó el conflicto entre Israel y Hamás, y las terribles noticias tienen su impacto en Catamarca, donde miembros de la comunidad judía e israelita expresaron su dolor por los acontecimientos.
El presidente de la Sociedad Israelita Catamarca, Rubén Lejtman, reconoció que es “una tristeza enorme” tener que ver las imágenes que llegan desde oriente. “Nunca se ha visto una cosa así, esto de ver gente armada, llena de odio, descargando su ira contra población civil, contra familias, contra bebés, contra niños, contra jóvenes que estaban en un recital. Los primeros asesinados fueron esos chicos. Muchos fusilados con ametralladoras y otros tantos fueron llevados como rehenes”, relató el bioquímico.
“Entraron a geriátricos y se llevaron a los abuelos. Se llevaron a padres con sus hijos y lo que más duele y llama la atención, es ver las imágenes que ellos mismos hacen, donde se llevan a las víctimas como trofeos mientras los escupen. Es un dolor indescriptible. Les interesa tener un pueblo cargado de odio, lamentablemente”, opinó.
Para Lejtman, el pueblo de Gaza “no es un pueblo que pueda discernir y que pueda comprender lo que están haciendo”. “Es un pueblo que se ha sido sembrando con odio, con sed de sangre y se lo ha visto con toda claridad. Cuando ocurrió lo del COVID Israel les ofreció darles la vacuna para toda la población y fue rechazada por la dirigencia terrorista de Hamás, que controla la Franja de Gaza”, ejemplificó, en una entrevista que concedió a Radio Ancasti. “Esto fue algo planeado con muchísimo tiempo. Es un ataque sin parangón, usaron la inteligencia no para ayudar al pueblo, sino para avanzar sobre la población civil”, lamentó.
“Israel es un destino turístico de primer orden. Desde Ciudad Santa, al hecho de que ha logrado hacer del desierto casi un vergel, con muchísimos avances tecnológicos. Esta situación encontró a muchos turistas desprevenidos allí”, explicó.
Lejtman agradeció la solidaridad “de todas las instituciones de Catamarca”. “Desde el Obispado, hasta la Gobernación y la Intendencia. Todos en Catamarca y en el país nos han expresado su solidaridad con esta situación tan terrible”, valoró.
En diálogo con Catamarca 12, una catamarqueña que vive en Israel relató cómo fueron los últimos días y comentó que, por el momento, no han pensado en regresar al país. Natalia Narbona tiene 44 años y vive en Afula, Israel,con sus tres hijos y su marido desde 2020.
“Para nosotros Israel es nuestra casa, para un sionista es muy significativo. No hemos pensado en volvernos por el momento, nos parece muy temprano para tomar la decisión. Llegamos con la idea de rearmar nuestras vidas, volvernos atrás no nos parece necesario aún. Tenemos la posibilidad de cuidarnos. Hay que ver cuánto tiempo durará, no sabemos qué puede pasar con otros frentes. Por ahora todo está concentrado en el sur. Israel tiene el control. Si bien hay ataques y bombardeos, está medianamente controlado de este lado”, contó Narbona al sitio, al explicar que vive a unos 150 kilómetros de Gaza.
“Cuando llegamos sabíamos que estaba la posibilidad de una guerra, incluso en 2021 hubo bombardeos que llegaron desde el lado de Hamás pero sólo duraron 10 días. Israel sigue siendo uno de los países más seguros del mundo. Esta no deja de ser una situación impensada, e intolerable de terrorismo, y menos en épocas actuales. Es una barbarie. Lo que sucedió y está sucediendo lo vivimos con mucho dolor. Los judíos que vivimos y hacemos el pueblo de Israel necesitamos fortalecernos y confiar que va a salir todo bien”, auguró.
En ese sentido, explicó a ese medio que por el momento los niños no concurren a las escuelas y algunos padres cuidadores trabajan desde sus casas. “Por ahí las líneas están un poco congestionadas y falta agua mineral, pero el resto lo tenemos. Entiendo que 150 kilómetros no parece mucho, pero para nosotros es muchísima la distancia porque el país es muy chiquito”, explicó.
Narbona diferenció al Hamás de Palestina y Gaza. “Palestina no es Hamás, y Gaza no es Hamás. Ellos tomaron el poder político y se dejó de vivir en paz. Los habitantes palestinos no tienen que ver, Hamás les genera a ellos más tensión. El palestino es preso de su propio terrorismo”, indicó e incluso explicó que existe un fuerte intercambio laboral. “Dentro de Israel convivimos con árabes y palestinos, todo el tiempo y en paz”, explicó.
“Esperamos que no vuelva a suceder. Nos recuerda a la época del holocausto. Al terrorismo hay que eliminarlo, Hamás quiere destruir Israel y a todos los judíos del mundo”, lamentó.