Juan asegura que este “es el mejor estado” que puede tener. “La gente que me va a ver es gente que me quiere, que me conoce y uno se alivia del exitismo y al mismo tiempo tiene el beneficio de poder expandirse. Lo digo y hago como una especie de terapia, porque son cosas que no pienso cotidianamente. Gran parte de los artistas que estamos viviendo en esta generación y en esta época necesitamos hacer una terapia respecto al éxito, porque estamos muy tapados de mandatos de la fama, la velocidad, la viralidad, el reconocimiento. Necesitamos arte que sea realmente duradero, que sea fuerte, que hable de nosotros y que esté liberado de todo ese costado exitista”, pensó.
En esa línea, reflexionó sobre el doble filo de herramientas como las redes sociales. “Tenés momentos donde te ven todos y te escuchan todos, pero al mismo tiempo tenés artistas que duran seis meses. Un deseo que tengo para el futuro es que cada uno en la comunidad artística pueda hacer su clic sobre cuál es verdaderamente su sueño en particular respecto a la música. Es un rubro que tiene muchos sueños estándar, que siempre te vas a tomar un avión, que siempre vas a estar en un festival, que siempre vas a tener anteojos negros, que siempre vas a estar resaqueado, que siempre vas a estar de gira y haciendo single”, opinó.
“Son tiempos políticos y sociales y la música no puede estar ajena a eso. El que hace música tiene que también involucrarse ahí porque no hay revolución más grande que revisar los estándares. Antes de llegar a los 40 estoy descubriendo que a mi sueño de alguna manera ya lo cumplí. Yo quería ser libre, quería poder pensar mi vida con libertad y liberarme de las cadenas que nos atan a esos ataques de ansiedad”, aseguró.
Sobre su show en el Girardi
Juan quedó “sorprendido y agradecido” por su participación en el Complejo Urbano Girardi. “El dogma es que una presentación así se prepara en tres o cuatro meses, y a este lo hice en una semana y media. Fue gracias al apoyo de la gente querida que estaba alrededor, así como mi compañera, María Paula, que me ayudó a pensar en todo. Me encontré en un ámbitomágico de resolución de problemas también gracias a los colegas de prensa, que me ayudaron con difusión”, contó.
Fue una buena excusa para salir “a la sociedad civil”, como él dice. “Fue la oportunidad para salir de lo que siempre hacíamos, de tocar en El Cebil, en el centro cultural. Y la verdad que estoy muy agradecido con los músicos que me acompañaron, con la recepción que tuve”, señaló.
Además, contó que esta propuesta surgió “un poco desde el hartazgo con esa expresión de que a Catamarca no le alcanza”. “La verdad que ya tenemos todas las cosas necesarias para hacernos cargo de nuestra condición de ciudad y empezar a vivir nuestra ciudad. Catamarca dejó de ser un pueblo que mira hacia las ciudades, para empezar a ver qué pasa acá y ya pasan demasiadas cosas”, remarcó.
Texto: Peze Soria
LETRAS
Cowboy Bitcoin
Un buen día en Catamarca
echó anclas una barca
Arrastrada por un viento a su favor
De allí se bajó un colono
Anunciando que su trono
Construiría con monedas de bitcoin
Pronto los ahorristas gordos
seducidos por el morbo
De ganarle la carrera a la inflación
El sistema era sencillo
Tú me das el dinerillo
Que juntaste, yo lo pongo en el bitcoin
Pongo 10 tengo 1.000 ya no quiero ser un albañil
Puse uan Tengo dos yo ya no quiero ser remisero
No faltó la economista
Que con su punto de vista
Dijo guarda no es tan próspero el bitcoin
Sin herir los sentimientos
Creo que el 20 por ciento
Se parece a la historia de Madoff
Ya era tarde porque el pobre
Juntando sus pocos cobres
En vaquitas, con su gente se arriesgó
Pasó el miedo al engaño
Cada quien cobró su pago
y el milagro de los peces sucedió
Pongo 10 tengo 1.000 ya no quiero ser un albañil
Puse uan Tengo dos yo ya no quiero ser remisero
Pongo 10 tengo 1.000 ya no quiero ser un albañil
Saco novecientos dejo cien
Remisero ya no quiero ser
De billetes fue la orgía
Y la bola recorría
Todo el valle a brutal velocidad
Alguien traiga un largavista
¿Seremos inversionistas
O los bloques de una gran piramidal?
Por el aire están los dados
Poco son los preocupados
Si esto es trader o burbuja de cristal
El que tiene mucho quiere
Y el obrero no pretende
Seguir viéndola y dejándola pasar
Pongo 10 tengo 1.000 ya no quiero ser un albañil
Puse uan Tengo dos yo ya no quiero ser remisero
Pongo 10 tengo 1.000 ya no quiero ser un albañil
Saco novecientos dejo cien
Remisero ya no quiero ser
Puse ayer puse otrora
ya no quiero ser doctora
No me escriba, ni me insista
Ya no seré una esteticista
Varios pozos tengo en mente
¿Quién quiere hoy en día ser gerente?
11a.m y yo en la pile
Reservando vacaciones en Chile
No me frena ni el covicho
La ambición rompe la bolsa
Dice el dicho
Canción para elegir
Si es que los montes gritan y una prolija bandada marque una flecha podré elegir…
O si los perros miran fijo a un punto en el infinito, ahí también podré elegir…
Pero vamos a cambiar la estrategia porque adentro hoy escuché una explosión, dejando
señales bien claritas…
Si es que los montes gritan…
Por dentro la luna hará la guía de mis olas por primera vez…
Mi camino se hará excitante y sorpresivo por primera vez…
Mi corazón y mis manos estarán de acuerdo por primera vez…
El sol brillará desde mi estómago hacia afuera por primera vez…
No dejes de seguirte amor mío aquí yo estaré muy bien…
Todas las infancias que yo quiera
Voy a tener todas las infancias que yo quiera
Para sacarme de encima las certezas viejas
Voy a saber que casi siempre puedo no saber… de algo
Voy a entender que casi siempre puedo no entender
Voy a saber alivianar mi bolsa
Voy a tener todas las infancias que yo quiera
Salir a un patio de Sol…
Como cuando vibraba el puerto que tengo entre las pupilas
Artefactos como llegados de la China
Mira, como rompo las paredes de mi cuarto
Voy a bajarle toda la espuma a mi chocolate
Voy a subirle el ruedo a mi pantalón
Cuando en la pieza se apagó la luz, lloré, lloré
Entonces las frazadas hicieron cuartel
Pero no aguanté estar metido ahí, dele espera y espera
Voy a tener todas las infancias que yo quiera
Voy a tener todas las infancias que yo quiera
Equilibrarme en el cordón de una vereda
Voy a mirar por el ojo de la cerradura, afuera
Voy a dejar mi mochila para poder pasar por la reja
Crecer, crecer, crecer, crecer…