La voz es la herramienta de comunicación más efectiva. Confía en tu forma de hablar. No tengas miedo de hablar alto y claro pero cuidado con la velocidad que lo dices.
La voz es la herramienta de comunicación más efectiva. Confía en tu forma de hablar. No tengas miedo de hablar alto y claro pero cuidado con la velocidad que lo dices.
Si la velocidad es superior a 190 palabras por minuto, el oyente tiene dificultades para seguir la información. Cada palabra puede ser decisiva al momento de comunicarnos. Piensa antes de hablar. No son pocas las personas que a la hora de comunicar tienen dificultades en el manejo del ritmo del discurso. Uno de los problemas más comunes es hablar rápido. Sobre todo, si nos han impuesto un tiempo límite para nuestra exposición.
¿Cómo se puede mejorar? Practicando estos tips:
Lo primero que harás será escribir lo que tienes que decir. Le vas sumando ejercicios respiratorios. Pronuncia bien las vocales; articula frases. Hacé ejercicios con la lengua. Abrí más la boca y articula las palabras exageradamente. De esta manera podrás expresarte con claridad.
Dale a tus palabras uno o dos segundos extras antes de que salgan de tu boca. La pausa le permite a la persona con quien hablas entender todas las palabras que dices. Evita hablar con oraciones mal construidas porque las personas que te escuchan perderán el punto.
Trata de separar tus pensamientos en fragmentos que se entiendan. Un truquito si tienes una botella de agua a tu lado mientras hablas, puedes usarla para beber regularmente y así crear pausas naturales.
Parece difícil pero funcionará si comienzas a practicarlo. Hablar rápido puede ser una característica de una persona pero puede entorpecer la dicción o la claridad.
Estos consejos de oratoria te van a ayudar a alcanzar una comunicación efectiva. Sobre todo, si tu trabajo es persuadir, vender o lograr convencer a quienes te escuchan.
De mujer a mujer, honro lo más sagrado en ti. ¡Hasta el próximo domingo!