Villa Dolores cuenta con un rinconcito cargado de magia, donde artistas y artesanos se reúnen y dan a conocer su trabajo. Desde hace 10 años funciona este Centro Cultura Comunitario, en esta localidad de Valle Viejo. Oscar Nemeth, un referente cultural con destacada trayectoria en Catamarca, encabeza esta iniciativa.
Con una década de historia
En una charla con Revista Express, recordó que la vieja y tradicional casona de adobe, que en años atrás albergó la fábrica de dulces y conservas "Polcos", fue transformada en un centro de actividades culturales y comunitarias. La propuesta se encuentra ubicada a la vera de una de las calles más antiguas de Catamarca, en el corazón de Villa Dolores, Valle Viejo. Con el tiempo, se convirtió en uno de los puntos de un circuito turístico-cultural del valle central de Catamarca.
El proyecto, absolutamente independiente, gestionado por artistas, artesanos y vecinos, fue generado al amparo de los proyectos socioculturales de la Fundación Wayra Killa, que en la vecina provincia de Tucumán apoyó distintos emprendimientos similares. Además, forma parte de una red para el fortalecimiento de la identidad de la sociedad civil del espacio donde se encuentra emplazado.
En este espacio funcionan talleres de arte y artesanías, un salón multipropósito para muestras y espectáculos, sala de museo barrial, una sala para la exposición de artesanías y productos tradicionales elaborados por los vecinos de la ciudad de Valle Viejo, un espacio destinado a espectáculos y peñas al aire libre. Es un espacio para la recepción del público con comidas y bebidas tradicionales, habitaciones para artistas y artesanos en tránsito; un espacio de puestos al aire libre para feria de productores locales y un espacio para reuniones vecinales, detalló.
Común unidad
El locro comunitario de Villa Dolores es una experiencia colectiva de esta comunidad de artistas y artesanos. El objetivo es recuperar los saberes y sabores tradicionales de nuestra cultura. Rescata el valor de la cocina comunitaria y del trabajo grupal, para terminar en una explosión de sabor producto de muchas manos solidarias. Se realiza todos los 25 de Mayo al mediodía, desde hace 10 años.
“Al cumplir una década de locros, decidimos festejar, lo que entendemos como una nueva etapa, con un poco de algarabía. La tarea comienza mucho tiempo antes, programando la feria de emprendedoras y emprendedores e invitando a grupos y colectivos de artistas que desean participar”, contó.
De este 25 de mayo de 2022, Oscar remarcó algunas acciones. Las tareas de cocina comenzaron el día anterior, poniendo el maíz y los porotos en un remojo que alcanza por lo menos doce horas y a las 6 y media de la madrugada prendieron el fuego para comenzar a cocinar. Para que las porciones estén listas a las 13.30 se necesitan manos que cocinen y desmenucen la carne, que corten la tripa gorda, el cuero de cerdo y la panceta en trozos pequeños, que hiervan el zapallo... “Mucho tiempo y la constancia del fuego de leña son la energía que hace de este plato, algo especial. En esta tarea trabajaron denodadamente: Florencia, Andrea, Sol, Karina, Colo, Gonzalo, Cristina, Omar, Daniel y otras manos que no podemos recordar en este momento pero que aportaron su grano de arena”, expresó.
Mientras se espera el tradicional locro, comparten “reflexiones patrióticas”, con mucha discusión sobre las políticas actuales y las distintas situaciones que le dan sentido a esta comunidad. “A los postres, la charla se dispara con una puesta en contexto del proceso revolucionario de Mayo de 1810 y su sentido actual en nuestra Patria Federal, se alzan las copas varias veces, por los revolucionarios de entonces y por la comunidad comprometida del ahora”, detalló.
Peña artística
En esta fecha tan importante, no podía estar ausente el arte. La jornada patriótica abrió al sonido del organito del Organillero Cuentacuentos que inaugura la actividad artística agradeciendo la participación y pidiendo aplausos para la gran actriz catamarqueña Blanca Gaete que puso el cuerpo y la emoción a un tremendo unipersonal "Soy Juana", inspirado en la vida de la heroína norteña Juana Azurduy, escrito por la profesora y amiga Claudia Oréfice.
A renglón seguido, se hizo cargo del escenario un vecino destacado de Villa Dolores, el solista Gabriel Nievas con su música del recuerdo. A continuación se abrió el micrófono para la poesía con la participación del destacado poeta Alejandro Morra.
El folclore se hizo presente en las voces y los instrumentos de reconocidos músicos como el cantante riojano Carlos Giampieri, que cuenta con un exquisito y elaborado repertorio. El vecino y amigo Pablo Arch en excelente dúo con Nacho Andrada, quienes sorprendieron porque lo escuchamos por primera vez en Villa Dolores.
A continuación, otra amiga de la casa, la aimogasteña Emilse Quinteros en su dúo con Federico Barrionuevo, con música que hizo bailar a las integrantes del Ballet "Libertad y Expresión", integrado por Marta Cristina Laime, Gladys Susana Molina, Luisa del Valle Segura, María Valentina Varela, Rodolinda Cornejo y Lilia Elena Sarmiento, con la dirección de Ángel Segura. También se destacó la participación de la coplera de Valle Viejo, Marta Laime, que ofreció unas coplas con caja chayera alusivas a la fecha patria. El cierre artístico lo realizó el grupo Sonckoy Suma, quienes desgranaron su repertorio de intensa y comprometida música. La agrupación está integrada por Daniel Quinteros y los primos Mario, Fernando, Hugo y Kike Bazán, quienes están celebrando sus 20 años de vida llevando la música y poesía de Mutquín a todo el norte argentino
“Este cumpleaños tuvo un festejo especial, la inauguración de las gradas del salón multiusos, un enorme esfuerzo de nuestra comunidad cultural, una infraestructura que promete ser de las que ayuden a construir un sólido proyecto cultural en Villa Dolores. Pasamos de ser un terreno baldío lleno de yuyos a ser un espacio cultural con talleres abiertos a la comunidad, como marroquinería en cuero orgánico, huerta comunitaria, cerveza artesanal, artes visuales para niñas y niños, teatro para niñas y niños, cerámica, crocheterapia, elaboración de dulces, arropes y masas, Tai Chi, eutonía y tantas otras propuestas que se van canalizando. En estos diez años construimos un espacio comunitario para que emprendedoras y emprendedores encuentren cómo canalizar su producción apostando al comercio justo, también atendemos la necesidades extremas de nuestra comunidad habilitando en conjunto con otras instituciones un ropero comunitario que es atendido por voluntarias de nuestro mismo barrio. En estos diez años recibimos la ayuda del Municipio de Valle Viejo, del Ministerio de Cultura y Turismo en sus distintas áreas, del Ministerio de Cultura de la Nación, de la Cooperativa Juanito Contreras, del Movimiento Nacional CUIDADORES de la Casa Común, del Instituto Nacional del Teatro, de empresas, negocios y aportantes solidarios que hicieron posible transcurrir este tiempo creciendo y fortaleciendo la identidad cultural de nuestro pueblo”, valoró Oscar.
Artesanos y artesanas
Cestería Gerardo Córdoba
Forja Gabriel Vildoza
Dulces Gabriel Córdoba
Miel Pura Jorge Santa Cruz
Cerveza Artesanal JEFA de Enzo Girón
Licores artesanales Eduardo Sucksdorf
Libros usados Yiyo Galíndez
Marroquinería Pablo Burón
Cuero y Marroquinería Omar Sosa, Graciela Jérmoli, Gonzalo Díaz
Macramé y orfebrería Mario Acosta y Silvina Mingolla
Ropa americana y vintage Lu Jerez y Graciela Demarchi
Amigurumis Cristina Zárates
Orfebrería y Bijouterie Vicky Miguel
Sales Especiadas "¡Qué sazón!" de Sol Casullo.
Texto: Basi Velázquez
Fotos: Ariel Pacheco