Con todos los detalles de una tienda que selecciona y exhibe de la mejor manera sus productos, haciendo que cada objeto, cada prenda, cada obra de arte destaque junto al nombre o marca de su autor. Dejando bien en claro que allí se consiguen productos con identidad cultural. Así percibe el visitante Tienda C, el espacio comercial recientemente inaugurado en la Casa de la Cultura de Catamarca, en San Martín 533 de la capital provincial.
Con C de Cultura y de Catamarca
Ubicado en el corazón de esta casona antigua -monumento histórico provincial- es necesario adentrarse en el primer patio para poder acceder a la tienda, presentada como la vidriera de los productores culturales catamarqueños.
Allí, distribuida en tres salas -una de artesanías y diseño, otra dedicada a obras de arte y una tercera destinada a productos gastronómicos envasados y gourmet- se exhiben y comercializan los productos de más de 40 creativos y productores culturales catamarqueños, la mitad de ellos del interior provincial.
La Tienda física -porque el proyecto también tiene su espacio virtual- fue inaugurada el 23 de noviembre pasado. Desde entonces, la acogida de parte del público -turistas y también muchos locales- fue muy buena. Muchos se acercan a descubrir y a comprar en esta tienda donde se respira arte y cultura.
Basta recorrer sus estantes y escaparates, para hacer una radiografía de la rica y vasta producción artística y artesanal catamarqueña. Y eso que solo es una pequeña muestra. Objetos de arte cerámico -ornamentales y utilitarios-, esculturas, pinturas, collage y otras manifestaciones del arte visual, conviven con textiles, indumentaria y accesorios de diseño, joyas, agendas y cuadernos artesanales y hasta libros de autores catamarqueños.
Cada objeto va acompañado del nombre o la marca de su autor, porque justamente se busca visibilizar que detrás de cada producto cultural hay un artista, un artesano, un productor o diseñador -como prefieran definirse- que ha creado esa obra.
También se exhiben los precios de los productos que son los fijados por los hacedores culturales. Como la tienda es una iniciativa del Estado Provincial, impulsada por la Secretaría de Gestión Cultural del Ministerio de Cultura, Turismo y Deporte, no hay un afán de lucro ni un sobreprecio sobre el que define su creador, lo cual también representa un plus para los consumidores. Simplemente el Estado actúa ofreciendo un punto de encuentro entre la oferta y la demanda, y propiciando una plataforma y los mecanismos de venta para fortalecer el desarrollo de los distintos sectores de las industrias culturales.
Durante el acto de inauguración de Tienda C, el pasado 24 de noviembre, Daiana Roldán, secretaria de Gestión Cultural, relató cómo se gestó el programa del Mercado de Industrias Culturales Catamarqueñas (MICC) que consiguió el apoyo del Consejo Federal de Inversiones (CFI) para desarrollar una aplicación web y la remodelación e infraestructura del espacio comercial físico.
“Fue a partir de la firma de un convenio de nuestro gobernador con el CFI para el desarrollo de las industrias culturales en diciembre del año pasado. Entonces decidimos presentar este proyecto que implicó toda una decisión, porque hubo que resolver replantear el uso y la gestión de la Casa de la Cultura, que es uno de los espacios culturales públicos más importantes de la provincia”, destacó.
La casa -aseguró Roldán- seguirá manteniendo sus salas de exposición, las visitas guiadas como espacio patrimonial y sumó la Oficina de Atención al Turista y el nuevo mercado cultural como otros atractivos para los visitantes.
Antes, en pandemia, se había advertido la necesidad de trabajar con y de fortalecer a los distintos sectores de las industrias culturales que, en ese contexto de restricciones, habían visto drásticamente menguadas sus posibilidades de trabajo.
Laura Maubecín, directora provincial de Patrimonio y Museos recordó también que ante esa necesidad se fueron gestando desde el organismo cultural provincial distintos mercados y ferias -ferias de arte, sucesivas ediciones de ferias de diseño y mercado de libros- que procuraron, en entornos cuidados, habilitar el encuentro entre productores y consumidores culturales.
La pandemia -observó Maubecín- también dejó al descubierto la falta de plataformas digitales oficiales que ayudarán a visibilizar el trabajo de artistas y trabajadores culturales. Por eso, Tienda C nació como un proyecto que contempló desde el inicio su espacio virtual y su tienda física.
De hecho, la aplicación web www.tiendac.ar fue lo primero que se lanzó oficialmente, en agosto pasado. El concepto es simple y concreto: una vidriera virtual para visibilizar a los productores culturales catamarqueños.
El espacio virtual está organizado por categorías, que contemplan los distintos sectores del vasto abanico de las industrias culturales: artes visuales, artesanías, audiovisual, danza, diseño, editorial, gastronomía, infancias, música, teatro, videojuegos.
Allí puede inscribirse y vincularse todo productor cultural catamarqueño que desee promocionar su trabajo o los servicios que ofrece. Tras la inscripción que se realiza desde una opción prevista en la plataforma, se realiza un proceso de validación y luego queda publicado el perfil de productor cultural con una descripción y muestra de su trabajo. Además de los datos de contacto para facilitar un vínculo directo con quienes requieran de su trabajo e, inclusive, para promover articulaciones y redes con otros trabajadores culturales.
En sus primeros tres meses en línea, la plataforma virtual ya sumó a más de 200 productores culturales catamarqueños y sigue abierta al registro de más interesados.
Un espacio de referencia
Como correlato de ese espacio virtual, desde la Secretaría de Gestión Cultural se realizaron las refacciones necesarias en la Casa de la Cultura y se generó la infraestructura integral -inclusive administrativa- para el espacio comercial físico de Tienda C que hoy es una realidad y se puede visitar, de lunes a viernes, de 8 a 13 y de 16 a 20 horas en San Martín 533.
Las ventas -por ahora- se realizan con tarjetas de débito de todos los bancos y tarjetas de crédito del Banco Nación. Según comentó Maubecín, desde el primer día que estuvo abierta, comenzaron las ventas y las visitas de catamarqueños y turistas.
Ahora, desde Tienda C, se preparan para las Fiestas con una campaña que propondrá comprar regalos hechos por manos catamarqueñas.
“Así como el Museo Laureano Brizuela es el espacio de referencia para los artistas visuales de Catamarca, y el Cine Teatro para los músicos y bailarines, queremos que la Casa de la Cultura, a partir de la apertura de esta tienda, se convierta en el espacio de referencia para los productores de todos los otros sectores de las industrias culturales locales”, manifestó Maubecín.
Mientras se consolida este espacio, en Cultura ya proyectan nuevos desafíos que esperan poder concretar en 2023: uno es complementar el Programa del Mercado de Industrias Culturales Catamarqueñas con la pata de la capacitación, buscando mejorar los procesos productivos y formalizar los circuitos de comercialización de los trabajadores culturales de la provincia. Y, si fuera posible, pensar en “sucursales” de Tienda C en otros espacios culturales oficiales, que permitan seguir generando ámbitos para promover esta industria tan fuertemente identitaria.
Texto: Prensa Ministerio de Cultura, Turismo y Deporte - Especial para Revista Express
Fotos: Ariel Pacheco
“Un respaldo a nuestro trabajo”
Licenciada en artes y diseñadora, Ivana Villagra es una de las diseñadoras que se sumó a Tienda C. Vive y produce objetos y accesorios de diseño en Santa María, su ciudad natal. En varias oportunidades vistió con sus creaciones a las candidatas y a las embajadoras del Festival Nacional del Yokavil.
Ya con experiencia en organización de ferias de diseño y tras haber participado en el Mercado Cultural de Tucumán y en Ferias de Diseño de Salta, cuando vio la puerta que se abría con Tienda C no dudó en sumarse. “Cuando vi la convocatoria me inscribí, pero no sabía si quedaría seleccionada. Venía de perder mi producción en un incendio entonces esto me alentó a volver a producir”, cuenta Ivana.
A través de su marca vi.ivana(@ivana.vi en Instagram) ofrece collares ornamentales, accesorios, ropa y cuadros. Además de comercializar de forma independiente sus creaciones, ahora se pueden conseguir sus productos en Tienda C. “Pese a que estoy en Santa María, mandé una pequeña muestra de mi trabajo a la ciudad Capital, allá la recibieron y ya está en venta en la tienda”, dijo sobre el proceso.
“A mí me encanta esta propuesta. Cuando una trabaja de forma independiente, a veces cuesta que la gente valore nuestro trabajo o quiera pagar un precio justo. Pero poder contar con un espacio de venta como Tienda C nos da un respaldo muy importante a quienes vivimos de esto, además de abrirnos nuevos canales de comercialización”.