En el plano institucional, para nuestra provincia, el presente año estuvo signado por dos acontecimientos sobresalientes: el cumpleaños 200 de la gesta autonómica y la esperada beatificación del padre Esquiú.
Celebraciones para el recuerdo
Los festejos por el duocentésimo aniversario de la Autonomía provincial se cumplieron hasta aquí con la solemnidad y el brillo que merece la efeméride. Y aún hay más: tendrán continuidad en el 2022, según el programa de la comisión que encabeza el arquitecto Luis Maubecín. “Esta época de emergencia sanitaria nos propuso, en alguna medida, extender la celebración. Comenzamos el 25 de agosto de 2020, celebramos la fecha el mismo día de 2021 y vamos a terminar en el 2022”, recapitula el funcionario.
“Además de las actividades de carácter cultural, académico e institucional que ya se desarrollaron, estamos cerrando el diseño del Libro de Oro del Bicentenario, en el que están invitados más de ochenta autores que escriben sobre los últimos cien años de Catamarca. Será una réplica del libro que escribió (el padre Antonio) Larrouy en ocasión del centenario. La idea es contar qué pasó en todos los ámbitos y que este libro sea una obra de cultura general y de consulta para el futuro”, adelanta.
En cuanto a las obras del Bicentenario, se erigió el tótem indicativo en el solar donde estuvo el antiguo Cabildo (ya demolido) y que se pretende sea replicado con las mismas características: que tenga lectura táctil y sirva como modelo para que cada departamento y municipio señalen con el mismo formato a sus edificios de carácter patrimonial histórico. Finalmente, el “Monumento del Bicentenario, que queremos que quede para conmemorar. Es una columna torsionada, que indica el cambio hacia la autonomía, de 15 metros de altura con una lámpara votiva en el extremo colocada en balcón natural de la ciudad a los pies del Ambato y a la vista del Ancasti. Estará en una plataforma circular que tendrá 16 cápsulas conteniendo tierra de cada uno de los departamentos. Esas tierras, pertenecientes a algún lugar simbólico de cada municipio (por ejemplo, el Dpto. Fray M. Esquiú envió del Camino real, Belén envió del Shincal de Quimivil).