Son de origen mexicano, pero se han ganado un lugar destacado en la gastronomía latinoamericana y se consiguen en todos los supermercados. Pero los más deliciosos son los nachos caseros, fáciles de preparar y rendidores en cualquier ocasión.
Son de origen mexicano, pero se han ganado un lugar destacado en la gastronomía latinoamericana y se consiguen en todos los supermercados. Pero los más deliciosos son los nachos caseros, fáciles de preparar y rendidores en cualquier ocasión.
Solo se precisan unos 20 minutos. Habitualmente tienen forma triangular, pero el tamaño es a gusto, así como los acompañamientos.
Ingredientes
- 125 gramos de harina de maíz (puede ser polenta, pero en ese caso se pasa por la procesadora para hacerla más fina)
- 250 gramos de harina de trigo común
- 4 cucharadas de aceite
- 1 pizca de sal
- 50 gramos de queso rallado
- Cantidad necesaria de agua caliente
- 1 cucharadita de pimentón
- 1 cucharadita de ajo en polvo
- 1 cucharadita de cebolla en polvo
Preparación
- Colocar todos los ingredientes en un bol grande y mezclar bien con la mano.
- Cuando la textura quede suave y homogénea, incorporar el agua caliente lentamente hasta obtener una pasta integrada, pero no dura.
- Tapar la masa con papel film y dejar reposar durante 10 minutos en la heladera.
- Retirar de la heladera y estirar la masa hasta que quede bien finita.
- Cortar la masa en triángulos del tamaño que prefieras.
- Freír en aceite bien caliente.
- Cuando estén cocidos y dorados, retirar con una espumadera y colocar sobre papel absorbente para que eliminen el exceso de aceite.
- Mientras están calientes, espolvorear con un poco de queso en polvo o pimentón para darles mayor sabor.
- Los nachos caseros ya están listos para disfrutar, tibios o fríos, con las salsas que más te gusten. Fácil, rápido y económico, un snack infaltable en la mesa familiar.