viernes 3 de abril de 2026
Motor

Bujías: qué son, para qué sirven

Datos que no conocías sobre este elemento fundamental de tu vehículo y por qué deberías cuidarlas como oro.

Aunque pasan desapercibidas para la mayoría de los conductores, estas diminutas piezas son esenciales para encender y darle chispa a la mezcla de aire y combustible en el motor, lo que permite que el vehículo se mueva. Como siempre recomendamos desde este espacio, es necesario realizarle un mantenimiento anual al vehículo para poder circular con tranquilidad.

Las bujías son dispositivos eléctricos que se encuentran en el motor de un automóvil y tienen la tarea de generar una chispa eléctrica en la cámara de combustión. Esta chispa enciende la mezcla de aire y combustible, provocando la explosión necesaria para impulsar el pistón y, finalmente, mover el vehículo. En pocas palabras, las bujías son responsables de iniciar el ciclo de combustión en un motor de combustión interna.

Hay que tener en cuenta que es muy común que cuando un auto no arranca en lo primero que suele pensarse es que la batería está agotada. Sin embargo, es posible que el problema esté en las bujías ya sea porque estén viejas, mal calibradas o simplemente ya estén funcionando mal.

Además, una bujía que funciona mal puede provocar:

- Pérdida de potencia del motor.

- Un consumo mayor de combustible.

- Gases en el caño de escape de color negro producto de la mala combustión.

Cuántas bujías llevan un auto

Lo normal es encontrar cuatro bujías en un vehículo, aunque pueden contar con ocho dependiendo del número de cilindros. Siempre se encuentran cubiertas por cables, que es necesario desconectarlos para poder retirar las bujías.

Este artefacto consta de varios componentes clave. La parte superior es el electrodo central, que está hecho de materiales conductores de electricidad, como el iridio o el platino. En el centro de la bujía se encuentra el electrodo de masa, que está conectado al cuerpo de la bujía. Entre estos dos electrodos, se forma la chispa que enciende la mezcla de aire y combustible.

El aislante cerámico rodea el electrodo central y mantiene la distancia adecuada entre los electrodos, lo que es esencial para generar la chispa. El cuerpo de la bujía, generalmente de acero, actúa como conductor de calor, ayudando a disipar el calor generado durante la combustión. Finalmente, el extremo roscado de la bujía se enrosca en la culata del motor y se conecta al sistema eléctrico del auto.

Durabilidad

El mantenimiento adecuado de las bujías es esencial para un rendimiento óptimo del motor. Con el tiempo, las bujías pueden acumular depósitos de carbono y desgastarse, lo que afecta su capacidad para generar chispas eficaces. Cuando esto sucede, el motor puede experimentar problemas como pérdida de potencia, aumento en el consumo de combustible y emisiones más altas.

Por lo tanto, es recomendable reemplazar las bujías según el intervalo de mantenimiento recomendado por el fabricante del auto, que generalmente oscila entre 30,000 y 100,000 kilómetros, dependiendo del tipo de bujía y el vehículo.

- Las bujías de cobre: cada 10.000 kilómetros.

- Las bujías de platino: entre 20 y 40.000 kilómetros.

- Las bujías de Iridium: entre 40 y 100.000 kilómetros.

Dato importante: antes de comprar una bujía hay que tener en cuenta que todas realizan el mismo mecanismo, la diferencia de precio y de calidad está directamente ligado al material con que están fabricadas y, por ende, con la durabilidad.

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