domingo 31 de mayo de 2026
Alico Espilocín

36 años difundiendo el folclore catamarcano

Con un show que tuvo mucha emoción y folclore, el notable trovador celebró sus 36 años con el canto popular, transformándose en una de las principales figuras del cancionero popular catamarqueño.

Con un importante marco de público que colmó las instalaciones del Complejo Cultural Urbano Girardi, el pasado sábado 23 de mayo el reconocido folclorista Alico Espilocín materializó un sobresaliente espectáculo al que denominó “Amigos”, con los que celebró sus treinta y seis años de trayectoria difundiendo las melodías del cancionero folclórico Autóctono.

Se trató de un show que tuvo diferentes condimentos que dieron marco a una noche especial en Catamarca, debido a que el notable cantautor catucho cristalizó una puesta en escena que contó con la calidez de aquellas melodías y letras que caracterizan al cancionero folclórico catamarqueño y regional, como también momentos de intensa emoción al recordar figuras que ya no se encuentran presentes, además de la presencia de diferentes artistas que supieron acompañar a este trovador durante su extensa carrera musical.

“Nosotros proponemos, pero ustedes (el público) abren el corazón… porque las que mandan aquí son las canciones”, sostuvo Espilocín.

Se trata de uno de los artistas que mayor actividad profesional desarrolla en el medio, transitando diferentes escenarios festivaleros y privados de manera constante. Y en épocas donde la economía manda y el apoyo oficial se torna efímero, este cantor siempre encontró la excusa precisa para compartir con aquel fiel público que lo sigue en cada actuación. La tradicional chaya se tornó multitudinaria, demostrando el cariño de los catamarqueños hacia la figura de un trovador que sabe lo que representa cantarle a su tierra natal. En 2024 realizó un espectáculo al que denominó “Línea de Tiempo”, también en el Complejo Girardi y que sirvió para celebrar sus treinta y cuatro años vinculados al canto folclórico.

Esta vez, acompañado por músicos de gran reconocimiento como Javier Bustamante, Carlos Popy Arréguez y Oscar Piriqui Pérez, Espilocín entabló una inmediata comunicación con los presentes con la interpretación de “no hay Hombre sin muerte”, para continuar con “De mi Madre” y “La Pucha con el hombre”. Fueron las primeras canciones que expuso arriba de escenario, a la que se sumó “Carta a un Cuyano y La Luna en tu pelo”.

En un segundo tramo del espectáculo marcó un punto de inflexión, puesto que los presentes se vieron cobijados por una enorme emoción cuando Alico Espilocín recordó la figura de Armando Molas, un entrañable amigo y reconocido cantor que desapareció físicamente tiempo atrás. En el escenario recordó que: “Cuando recibimos la triste noticia, me comuniqué con el músico Eduardo Sosa, que vive en Córdoba. Y hablando de lo que había sucedido, recuerdo haberle comentado que la partida de Armando Molas, era como la cuarta cuerda de la guitarra. Porque es la primera que se corta. Al día siguiente, me respondió y me envió una canción dedicada a nuestro amigo y que se denominó ‘Cuando canta un catamarqueño’”. La interpretación de esta composición generó una marcada emoción en los presentes.

Con una amistad que se remonta a cuando eran niños, el cantor estructuró un cuadro en el que contó con la poesía “Gente” (Hamlet Lima Quintana) a cargo del reconocido actor Guillermo Bordón. El homenaje continuó con el acompañamiento de otros artistas que estuvieron vinculados a la vida del desaparecido artista como Deby Gianoglio, sus sobrinos Trinidad, Uriel y Melisa (“Vuelo en libertad”); la estudiante pomanista Karol Zárate, y la especial participación de la renovada formación de Carnavacopla, que lideraba Molas.

Para finalizar, Espilocín recordó la última vez que compartió escenario con su amigo y cantor, al interpretar la canción “Cuando Me abandone el Alma”. Emoción plena que se hizo visible en todos los presentes.

Amigos

Promediando el espectáculo, el tercer bloque del show contó con la presencia de diferentes artistas catamarqueños que supieron acompañar a Espilocín a lo largo de su extensa carrera musical. A través de la icónica zamba 7 de Abril pusieron su sello en el escenario importantes figuras de la danza local como José Pepe Díaz y César Reinoso. Más tarde, fue el turno del joven cantautor Nacho Andrada con el tema “A la Isla Larga me voy” y “La Huaycamera”, Los hermanos Quiroga Barros, y Lucas Tapia (Mujer, Niña y Amiga”). También se sumó el conjunto Rastros del Tiempo con la “Zamba del Llanural”, cerrando un espacio en el que se reflejó la amistad sincera y eterna.

Para el final, Espilocín apeló a una batería de canciones que reflejan la identidad de esta tierra, al interpretar “Chacarera del sufrido”, la emblemática zamba “Del Tiempo I´ Mama”, y “Alegrando Carnavales”. Y el momento del adiós llegó y fue el turno de “Recordando mi gente”, para concluir con “La Villacubana” y recibir la ovación y el afecto del público presente. Un momento que este notable artista no podrá olvidar y mantendrá en sus retinas por largo tiempo. Los aplausos parecían no querer cesar, hasta que las cortinas se cerraron y, de esta forma, Alico Espilocín festejó de la mejor manera con su gente sus treinta y seis años de trayectoria musical, siempre acompañado por los amigos y por aquellas personas que le son fieles en cada oportunidad en la que sube a un escenario a difundir y defender las canciones de su tierra: Catamarca.

Camino de cantor

Víctor Alejandro Espilocín, más conocido como Alico, nació en marzo de 1971 y ha recorrido los escenarios más importantes de la provincia y la región, difundiendo y disfrutando la música folclórica que supo cultivar como si hubiera nacido en las entrañas mismas de los ríos, cerros y valles de esta tierra.

Se ha constituido en esos artistas catamarqueños que, a fuerza de trabajo, dedicación y pasión, supo alcanzar aquellos logros que se sueñan al inicio de una carrera o, quizás, cuando recién toman una guitarra en sus manos. El origen de la música de Alico -tal como lo bautizara su hermano Rodolfo cuando eran niños- estuvo ligado a Lito Zalazar cuando, un 25 mayo de 1990, lo hizo subir por primera vez a un escenario con público. Fue en el Complejo Urbano Girardi, en un ciclo que organizaba la Municipalidad de la Capital. Luego de esta primera y positiva experiencia, se anima a transitar con éxito por diversas peñas folclóricas en la Capital.

En enero de 2017 actúa en el Festival de Jesús María integrando la delegación catamarqueña que presentó el espectáculo “El Catamarqueñazo”. De esta manera, regresa al tradicional escenario mayor “Martín Fierro” después de 22 años, tras su actuación con los Duendes de la Música en 1995.

Siempre se sintió respaldado por su familia, que son los que le brindan las fuerzas para seguir en este camino del canto. Cuando alguien menciona su nombre, todos entienden que se trata de un cantor enamorado y comprometido con la música de su tierra, esa que lleva desde niño en el alma y que la refleja con su característico timbre de voz. Alico Espilocín es sinónimo de folclore y es dueño de un nombre propio en el marco del cancionero popular de Catamarca.

Discografía

Alico Espilocín presentó a lo largo de su carrera tres materiales discográficos. En 2001 entregó su primer disco denominado “Amor prohibido”, en el Cine Teatro Catamarca. En 2004, materializa su segundo trabajo discográfico titulado “Fiesta catucha”. En 2009 lanza su tercer disco y llevó por nombre “Aquel tiempo de mi infancia.

Texto y Fotos: Colaboración de Javier Villacorta

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