Las conductoras representan el 27 % de las licencias de manejo particulares y sólo el 0,37 % de las profesionales. En algunos sectores del transporte, crece el número de forma exponencial. Nuestra entrevista fue realizada a Antonia Mamani.
Mujeres maquinistas
¿Qué significa tu profesión?
“Algo que me gusta, que amo. Opero una retroexcavadora para una empresa, una labor impensada para las mujeres. Yo me propuse hacerlo con total dedicación. Trabajo en la Cuesta de El Totoral”.
¿Cuál es tu experiencia?
“Vengo desde el 2007 manejando y tengo experiencia en mis años. Es algo que me gusta, algo que amo. Era chofer en una empresa minera. Después me presenté a una convocatoria a mujeres, para conducir camiones”.
¿Qué te llamo más la atención?
“Cuando entraba a la zona de carga me llamaba la atención la máquina –por la retroexcavadora- y decía: ‘quiero estar ahí’. Hablé con los ingenieros, me dieron la oportunidad y acá estoy”, manifiesta.
¿Cómo te ven los demás? ¿Qué creés vos?
“Cuando ven a una mujer en una máquina debe haber una desconfianza, siempre es terreno riesgoso, de mucha profundidad, derrumbes pero yo estoy segura. No tengo dudas en ir a charlar con el ingeniero o con el encargado sobre qué quieren hacer y lo hacemos. Me pasó que preguntaban ‘dónde estaba el maquinista’; ‘soy yo’ –respondió- y se quedaban en silencio y me miraban”, recordó.
¿Tenés hijos?
“Sí, dos hijos”.
¿Qué dicen de tu trabajo?
“Mi hijo varón es mi ‘colega’. Yo lo capacité y opera maquinaria también en la empresa que fui contratada yo de la Dirección Nacional de Vialidad para reforzar la construcción de parte de la zona de camino en Ruta
Nacional 38, en la Cuesta del Totoral, en una zona de muy difícil acceso”.
¿Qué les aconsejas a las mujeres de este trabajo?
“En primer lugar sería hermoso que haya empresas que nos den la oportunidad a las mujeres. Mi consejo: ‘tiene que salir de uno’ y presentarse en los trabajos en los que uno sea capaz, aun cuando se crea que solo los pueden hacer los hombres”, concluyó Antonia.
El mundo del transporte, oficio masculinizado por excelencia, es un ejemplo paradigmático del avance y de cuánto falta para alcanzar una situación de igualdad social y laboral.
De mujer a mujer, honro lo más sagrado en ti. ¡Hasta el próximo domingo!