El Club Águilas Doradas Rionegro tuvo que disputar un partido obligados por la División Mayor del Fútbol Colombiano (Dimayor) contra el Boyacá Chicó por la penúltima jornada del Torneo Apertura de Colombia con los únicos siete jugadores que tenía disponibles, pues 16 de sus futbolistas habían dado positivo en COVID-19 y otros siete estaban lesionados. La consecuencia fue una obviedad: cayeron 3-0.