Te invito en las siguientes líneas a reflexionar sobre la manipulación psicopática. El psicópata, tan presente en nuestra sociedad hoy en día (en todos los ámbitos), emplea dos maneras para manipular a sus víctimas:
Te invito en las siguientes líneas a reflexionar sobre la manipulación psicopática. El psicópata, tan presente en nuestra sociedad hoy en día (en todos los ámbitos), emplea dos maneras para manipular a sus víctimas:
Dar algo para quitar otra cosa
La persona con rasgos psicopáticos que te va a manipular, primero, se va a identificar con una necesidad, un deseo o un anhelo tuyos. Es decir, con tu área de vulnerabilidad. Por ejemplo, frente a una mujer que expresa: “Me siento sola, necesito que me reconozcan, que me valoren, que pasen tiempo conmigo, que me digan que soy capaz”, ¿qué hará el manipulador? Comenzará a satisfacer lo que ella necesita. Le dará mucho en poco tiempo (A); pero lentamente, y sin que se dé cuenta, le irá quitando (B).
¿Qué significa (B)? Puede ser dinero, bienes materiales o ayuda. Cuando ella lo descubra, dirá: “¿Cómo no me di cuenta? ¡Qué tonta soy!”. No es que sea ingenua, sino que él le estaba satisfaciendo lo que sentía que precisaba (A), mientras le quitaba (B). Por eso, es fundamental no esperar que el otro venga a satisfacernos una necesidad, a llenar un vacío, sino buscar nosotros mismos cubrir nuestras necesidades. ¡Todos somos capaces de hacerlo!
Identificarse proyectivamente
El psicópata siempre busca proyectar, o colocar en el otro, algo que ellos mismos están haciendo. En general, es una culpa que ellos tienen, pero te hacen sentir, creer o pensar que, en realidad, te pertenece a vos. Un amigo tenía un compañero de trabajo que acostumbraba robar. Un día este compañero le dijo a mi amigo: “Te llama el jefe, te descubrieron, ¡preparate!”. Mi amigo me contó que esa noche no pudo dormir y su pareja le preguntó: “¿Qué te pasa?”. Él le respondió: “¡Me descubrieron, mañana me citó mi jefe!”. Ella le dijo: “Pero, ¿te descubrieron qué? ¿Vos robaste, engañaste, mentiste?”. “No, no hice nada, tenés razón. ¿Por qué estoy intranquilo?”, contestó él. ¿Qué le sucedió a mi amigo? Fue víctima de manipulación.
Ser manipulado consiste en hacerte sentir culpable por algo que vos no hiciste o dijiste. Hacerte sentir malo, cuando vos no lo sos. La persona psicopática posee la habilidad de “introyectar”, no solo proyectar. Es decir, de meterse dentro de tu corazón y hacerte creer que existe algo malo allí.
Tal vez te ocurrió alguna vez que saliste con un grupo de amigos, alguien se quedó callado y vos pensaste: “¿Habré dicho algo que le molestó?”. De pronto, tu amigo empezó a reírse y vos dijiste: “Parece que no fue nada”. A los cinco minutos, nuevamente el otro estaba en silencio y vos le preguntaste: “Disculpame, ¿dije algo malo?”. Te respondió: “Vos sabrás”. Vos te quedaste mal pero, cuando reflexionaste sobre lo sucedido, te diste cuenta de que no era tu responsabilidad.
El psicópata introyecta y hace sentir culpable de lo que uno no es. De ahí, la importancia de no hacernos cargo ni sentirnos jamás culpables por las acciones de los demás.
Transformemos las experiencias dolorosas de manipulación en aprendizaje y, sobre todo, démonos tiempo para conocer al otro en las relaciones para construir un vínculo de confianza.