Nada los detiene

Con vocación de servicio

En el interior provincial, los docentes vencen todos los obstáculos para garantizar el derecho a la Educación.
domingo, 28 de marzo de 2021 · 02:03

La lluvia suele causar inconvenientes, pero, aún así, siempre hay que buscar el modo de continuar con las actividades cotidianas y los planes agendados. Días pasados, en el este catamarqueño, en Paclín, el río que lleva el mismo nombre había crecido y cruzarlo no era fácil. Un joven debía rendir la última materia previa para poder recibir su título de bachiller.

Su casa queda a tres kilómetros de la Escuela Rural Nº17, pero el río Paclín no le deba paso. Entonces, la directora Ana Rosales y la profesora María Carrizo Cattaneo se organizaron para llevar la mesa de examen de la escuela a la casa del alumno y, que de esta manera, el joven pudiera rendir este examen previo.

La directora Rosales habló con la madre del joven, quien había egresado en 2019 pero todavía adeudaba Danza de 4to. año, y le preguntó si podía llegar ella y la profe María a su casa, para llevarle la mesa de examen a su hijo

“No teníamos acceso para poder llegar al establecimiento por la crecida del río Paclín. Le planteé a la profesora qué le parecía si podíamos llegar al domicilio del chico, previo conocimiento de la madre. El martes, a las 16 horas, nos presentamos en el domicilio de este chico, en la localidad de Villa Noriega, de Palo Labrado. Se le pudo tomar el examen oral y escrito y pudo aprobar”, contó.

Esta idea había surgido para no quitarle la oportunidad de poder rendir a este joven. “Se le tomó el examen y aprobó. Ya se le va a gestionar el título en Agro y Ambiente. Estamos felices porque es la última materia que debía. Me enorgullece poder decir que la escuela pudo llegar al domicilio de este alumno. Nos hace muy bien estar cerca de los chicos. Estar ahí y vivirlo es algo único. Estoy muy orgullosa de los docentes y de mi escuela”, expresó la directora Rosales.

Al oeste

A finales de la misma semana, las inclemencias climáticas hicieron lo suyo hacia el oeste provincial. La Escuela Nº 477 de Culampajá, Belén, esperaba el nombramiento del nuevo director, Augusto Leguizamón, tras el retiro de la directora María Luisa Ocampo, para acogerse al beneficio de la jubilación.

El supervisor Carlos Vázquez debía llegar el viernes, a las 10 pero tuvo una demora.

Para llegar a horario, había salido de su casa a las 6, de la ciudad de Belén. Pasó Corral Quemado y subió la cuesta. “Fue un tramo muy difícil, de mucho barro; había llovido toda la noche. No nos podíamos parar por el agua y la pendiente. El vehículo no salía”, contó.

Alrededor de las 11.30, un tractor, con el conductor y un acompañante, aparecieron. Estas personas asistieron al funcionario educativo para poder salir de la pendiente con barro. “Por consejo de ellos, no debía seguir porque estaba muy feo. Aunque en realidad estaba lindo, la idea era no arriesgar la camioneta ni mi integridad. Les pregunté dónde iba y me dijeron que a Culampajá. No dudé y me fui con ellos. Llegamos a las 14.30 y a las 15 estuvimos volviendo porque la lluvia y la neblina habían comenzado a precipitarse”, detalló.

De esta manera, el supervisor cumplió con el acto administrativo para el ofrecimiento y designación de cargo, al profesor Augusto Leguizamón, como nuevo director de esta escuela.

El supervisor Vázquez está a cargo de la Zona 30, con 11 escuelas, algunas de Belén y todas las de Antofagasta de la Sierra, pero por extensión y la reciente jubilación de su par de la Zona 31, se hizo cargo de estas escuelas. De esta manera, se le suman 12 establecimientos educativos más. En total, tiene a su cargo 23 escuelas, todas de período especial en Belén y Antofagasta de la Sierra.

“Mi recorrido desde Belén para visitar la Escuela de la Ciénaga Redonda es de 500 kilómetros, solo de ida. A Antofalla son 400 kilómetros”, indicó.

Para visitar algunas de las escuelas de difícil acceso, a fin de economizar o recortar gastos, hace el viaje en moto. A El Peñón o La Angostura, por ejemplo, suele ir en moto. “Es para ganar tiempo porque en moto se puede ir más rápido. Son caminos de cornisa, con mucha piedra. Se debe tener cuidado. Así se pueden visitar dos o tres escuelas en un día. Se ve la forma de llegar, estar y hacer presencia en cada una de las escuelas, como sea más conveniente aunque los recursos no sean suficientes. Mi objetivo es estar en las escuelas, asesorarlos y acompañar”, comentó.

 

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