“Nosotros con Andrés somos amigos y hace mucho que trabajo con él en la fábrica -Cuesta del Portezuelo- y hace bastante tiempo que yo cuento que quería hacer hidromiel. Entonces él me hizo este lugar y me dijo un día, ‘mirá ahí está tu fábrica de hidromiel’, me dio las llaves y me dijo ‘vaya y haga’”, relata Ricardo a Revista Express. De esta manera, hidromiel dejó de ser un proyecto que Sánchez llevaba años investigando y comenzó a concretarse.
Ricardo lleva varios años investigado cómo se realizaba a “mead”, una antigua bebida que la tomaban los vikingos. “No sé cómo se las ingeniaban para hacerla en aquellos momentos, pero se trata de una bebida que tiene muchos años y se hace con miel”, aseveró Sánchez.
Una de las principales características de la miel es que es un producto que la abeja la hace para que no fermente. “Entonces nosotros tenemos que convencerla de que fermente con levadura, eso cuesta un poco y es un trabajito importante”, destacó Ricardo.
Hidromiel se diferencia del resto de las bebidas, podría ser comparado con un champagne, pero con gusto a miel. “Por ejemplo, la cerveza de miel tiene cebada y un poquito de miel. Esto es solamente miel y agua”, advirtió Ricardo al momento de comparar.
El proceso que se realiza en Cuesta del Portezuelo es el que produce la levadura que se come los azures y los convierte en alcohol. Este sería el proceso crítico en la elaboración, el lograr que la miel fermente. “Es como dice Ricardo, la miel está hecha para no fermentar, pero lo que se logra aquí es que lo haga. Si bien es una bebida de una graduación alcohólica importante, más que el vino, porque tiene 12 grados de alcohol, pero bueno es una bebida muy diferente, a la que nosotros no estamos acostumbrados y está muy buena”, destacó Andrés Pascual de Cuesta del Portezuelo.
Tanto Andrés como Ricardo vienen trabajando hace tiempo en la fábrica. Pascual comenta que su amigo lo ayudó a corregir algunas cosas y siempre están investigando cosas que se pueden realizar, ya que Sánchez es ingeniero en Alimentos. “Sobre el producto que estamos por lanzar, Ricardo lleva trabajando en él como siete años y bueno, finalmente nos animamos y lo sumamos a los productos de Cuesta del Portezuelo”, expresó Pascual. En este sentido, Ricardo señaló sobre hidromiel: “Es un producto que tiene mucho gas, pero al ser natural la gente no lo ve. Entonces no lo sabe. La gente está acostumbrada al gas agregado que es un gas que burbujea, pero este gas está metido en el líquido. Tiene un gusto gentil, agradable. Y al final queda un gusto amargo como la miel”.
Sánchez constantemente trabaja e investiga sobre la alimentación, pero, sobre todo, de los productos regionales y autóctonos de la zona. En su haber tiene doce tipos de cervezas artesanales en las que trabajó para que se elaboren, entre ellas se puede mencionar la Reina del Poncho y las Amarantas. “Yo hice otras cosas, tuve otros proyectos y de ese nos quedaron estas ganas y aquí estamos”, advirtió.
De esta manera, Andrés recuerda el día que fue al laboratorio de su amigo y eéste, lo hizo probar hidromiel. “Para mí fue impresionante, él me abrió hidromiel que tenía hecha, la probé y desde ahí empezamos con la idea”, comentó Pascual.



