jueves 2 de abril de 2026
Lucas Soriano, baqueano y referente antofagasteño

“Soy un guía sin tarjeta”

Guía de turismo y encargado de la Estación Experimental de Altura de la Dirección Provincial de Ganadería, este valioso hombre próximo a jubilarse fue homenajeado en la Feria de la Puna.

Por Redacción El Ancasti

Entre varias plaquetas que el municipio de Antofagasta de la Sierra entregó en la reciente edición de la fiesta mayor del departamento, se destaca la que le dieron por su trayectoria y ejemplo a don Lucas Soriano, uno de los pioneros de la feria y puntal indiscutido de la Dirección de Ganadería en su territorio.
A sus 63 años, don Lucas “le sigue poniendo el pecho” a las campañas de vacunación que se realizan por los alejados parajes de la Puna y al trabajo diario en la Subestación, al mando de una camioneta Hilux de los ’90 atada con alambre “que ya no puede ir muy lejos”.
Es hijo de una leyenda viva del pueblo, don Catalino Soriano, originario de Susques (Bolivia) también baqueano, guarda y conocedor de las inmensidades y tesoros de la Puna catamarqueña; y de madre descendiente de chilenos, los Guzmán. Lucas tiene sus hijos estudiando y trabajando lejos de su casa, aunque uno de ellos piensa volver a trabajar en Turismo, donde él mismo aprovechó su pericia, su excelente memoria y el gran conocimiento de la zona y ha encontrado una veta de negocios. “A veces se gana bien como guía de turismo, pero es una responsabilidad muy grande llevar a la gente a conocer la caldera del Galán, el Campo de Piedra Pómez o los lugares alejados tan lindos que tenemos por acá”. De esta manera, trabaja para una empresa que capta los turistas y lo contrata para acompañarlos haciendo una guía, con lo cual obtiene un pago por sus servicios, aunque es consciente de “que la mayor parte se la lleva la empresa”. De todas maneras, graciosamente se reconoce como “un guía sin tarjeta”, ya que a diario suena su teléfono celular con propuestas para hacer viajes acompañando a grupos, muchos de los cuales son extranjeros. Así, Lucas ha acompañado a distintas personalidades (políticos, científicos, empresarios) que visitaron los ya emblemáticos y afamados íconos del paisaje antofagasteño.

Historia laboral
En algunos períodos de su vida don Lucas también trabajó activamente en la Municipalidad de Antofagasta de la Sierra, llegando a ocupar el cargo de secretario de Gobierno. Por esa pujanza le propusieron que ocupe el cargo de intendente entre 2001 y 2002, para completar el mandato que dejó vacante Luis Rodríguez cuando éste pasó a ser senador por el departamento. Sin embargo, la experiencia en la política no le trae buenos recuerdos. “Te usan”, sintetiza este hombre aspirante a que su pueblo progrese, que se sintió inmerso en un mundo en que gobiernan otros intereses.
De joven confiesa haber estudiado para ser técnico especialista en Agricultura. Terminó sus estudios, pero no volvió a la ciudad a retirar su título, y cuenta la anécdota que fue nada menos que el médico veterinario Dr. Raúl Vera, quien le puso “el ojo” para que se haga cargo de la futura Subestación Experimental de Altura en Antofagasta de la Sierra, en 1981. “El doctor Vera me trajo el título desde la ciudad”, rememora con risas e inocultable admiración hacia quien le dio la oportunidad para desempeñarse en su querencia.
En ese momento Soriano trabajaba para la Dirección de Minería, pero pronto comenzó a ejercer su oficio gracias a la insistencia de Vera. Y lo cierto es que, más allá que haya estado algún tiempo alejado, al día de la fecha –en la pandemia del 2020/21- sigue ejerciendo esa honrosa función sin haber obtenido ascenso o mejora económica en su impecable foja de servicios. Cosa que podría llegar a suceder antes que se jubile, dentro de algo más de un año, si progresan las gestiones que los actuales directivos están haciendo para compensarlo.
Una vez que la Subestación tuvo existencia “en papeles”, el 10 de enero de 1983, Soriano y los primeros empleados (algunos de ellos todavía presentes) de la dependencia comenzaron con las tareas de alambrar el campo que hoy se conoce como el predio de “Ganadería”, en la villa de Antofagasta y que es una verdadera institución en el pueblo. Fue la primera acción del hombre en la famosa vega de Ganadería regada por las aguas cristalinas del Río Punilla, debajo de la larga bandera que cae desde el farallón.
Dos meses después, y siempre por iniciativa del Dr. Vera –pionero de muchísimos logros en la Puna, tales como la Reserva de la Biósfera de Laguna Blanca, las dos subestaciones de altura, la Feria de la Puna, las campañas de vacunación, el desarrollo de los camélidos y de programas de gobierno para el desarrollo de las comunidades de altura, etcétera- Soriano y sus compañeros ayudaron a hacer realidad la primera feria en el predio. Esa edición inaugural se concretó con apoyo del municipio, de la Dirección de Ganadería y del Ministerio de Educación, el 31 de marzo de 1983. Fue el inicio de la acción cuasi heroica que desarrolla desde entonces Ganadería en aquellas altitudes.
La trayectoria de este hombre, que proyectó en su vida las enseñanzas de su padre y prolonga este legado en la sangre de sus hijos, es un ejemplo de virtud distintivo del puneño. El sacrificio, la sapiencia y la experiencia puestos al servicio de la función pública y de su oficio como guía de turismo, lo ponen en la más alta consideración a la hora de elegir un acompañante en las inmensas planicies multicolores donde emerge su majestad, un volcán.

Textos: Carlos Gallo
 

Seguí leyendo

Te Puede Interesar