Salud

Leyes para desprogramar las emociones

La Nueva Medicina Germánica afirma que existen cinco leyes biológicas que explican la causa, desarrollo y curación natural de las enfermedades. Estas fueron descubiertas por el Dr. Hamer.
domingo, 28 de febrero de 2021 · 01:00

La decodificación biológica es una terapia complementaria a la medicina tradicional que entiende que la aparición de determinados síntomas o enfermedades se relaciona con experiencias traumáticas. Se trata de una terapia, que se trabaja hace más de 40 años, que considera que existen síntomas físicos que se manifiestan y las emociones que ocasionaron el conflicto biológico. Es decir, como la enfermedad es un programa del cerebro de cada persona para resolver un conflicto. 
“De acuerdo con estas leyes biológicas, las llamadas enfermedades no son, como se asume generalmente, el resultado de un malfuncionamiento o malignidades del organismo sino Programas Especiales de la Naturaleza con Sentido Biológico, creados para ayudar a la supervivencia de los individuos durante un periodo de estrés emocional y psicológico”, afirmó Eugenia Rossi, biodecodificadora biológica en diálogo con Revista Express.
Hamer llama a sus descubrimientos “leyes naturales/biológicas”, porque están basadas en la observación de principios biológicos universales y no en afirmaciones hipotéticas o teóricas. Las Cinco Leyes Biológicas presentan un sistema científico, objetivo y claro con el cual podemos comprender el origen y desarrollo de la enfermedad.
“La primera ley es ley férrea del cáncer. Tanto el cáncer como una enfermedad equivalente se origina a partir de un shock inesperado, muy agudo, vivido en soledad y esto ocurre simultáneamente en nuestra psiquis”, explicó Rossi. Además, agregó que en el momento en que se causó el shock y por el contenido del conflicto, es lo que determinará el órgano que será afectado. “Cuando el conflicto ocurre, el subconsciente asocia en fracciones de segundo el evento a un tema de conflicto biológico muy particular, por ejemplo, pérdida de un territorio, abandono por parte del rebaño, separación de una pareja, pérdida de una cría, ataque de un oponente, y así sucesivamente. Es nuestro sentimiento subjetivo detrás del conflicto y nuestra percepción individual del mismo lo que determina qué parte del cerebro recibirá el shock y consecuentemente qué síntomas físicos se manifestarán como resultado del conflicto”, comentó. Además, afirmó que en este caso el shock puede impactar en más de un área del cerebro dando como resultado múltiples “enfermedades”, así como cánceres múltiples. 
La segunda ley es la “dos fases de todas las enfermedades”. “Todo Programa Biológico Especial se desarrolla en dos fases siempre y cuando exista solución del conflicto. Las dos fases corren paralelas en los niveles psíquico, cerebral y orgánico”, detalló Rossi. 
Fase Activa del Conflicto lo que se llama fase fría o simpaticotónica. “En esta fase hay tres etapas: una es el nivel psíquico cuando se produce el estrés máximo, pensamiento compulsivo, alteraciones del sueño, pérdida de apetito, pérdida de peso, escalofríos, sudores fríos, puede ser taquicardia (aumento de frecuencia cardiaca), hipoglicemia (disminución de nivel de azúcar en sangre), disminución de la producción de ácido gástrico, náusea, etc. Luego el nivel cerebral donde aparecen Focos de Hamer visibles en escáner cerebral como anillos nítidos en forma de diana. Los anillos permanecen nítidos mientras el conflicto esté activo. El tamaño de la zona está determinado por la masa del conflicto. Y el nivel orgánico, en donde se manifiesta el órgano que determinado por la naturaleza del conflicto y por el área del cerebro que esté involucrada se enfermera o resentirá”, explicó la biodecodificadora. A su vez, destacó que la otra fase de la enfermedad es la curación: “También llamada fase tibia. Aquí también hay tres niveles el primero es el nivel psíquico, la sensación de alivio, regreso del apetito, fatiga, puede haber fiebre, infecciones, pus, dolor, inflamaciones. En el nivel cerebral puede haber edema cerebral o acumulación de glía. Y en el nivel orgánico la manifestación en el órgano está determinada por la naturaleza del conflicto y por el área del cerebro que esté involucrada”, afirmó. 
La tercera ley es el sistema ontogenético de tumores y enfermedades equivalentes al cáncer. “Durante el desarrollo embrionario, el feto que está creciendo pasa a una velocidad muy acelerada por todas las etapas de la evolución desde un organismo unicelular hasta un ser humano completo. Y se sabe que, dentro de los 17 primeros días del periodo embrionario, se desarrollan tres hojas embrionarias (capas germinales) a partir de las cuales se originan todos los órganos y tejidos del cuerpo. Hamer descubrió que los tejidos que derivan de cada una de las hojas embrionarias muestran una respuesta muy distinta durante las fases del conflicto activo y de curación. La Nueva Medicina Germánica clasifica y evalúa los tumores y enfermedades de acuerdo con la hoja embrionaria de la cual se originan”, comentó Rossi. Además, sostuvo que, dependiendo de ser diestros o zurdos, será la lateralidad del cerebro en donde impactará el conflicto. En este sentido, Hamer sostiene que el cáncer siempre está dirigido desde el cerebro y que el cáncer no puede ser causado por células cancerígenas que migran. 
 
Leyes finales 
“La cuarta ley es el sistema ontogenético de los microbios en las enfermedades, que explica el rol beneficioso de los microbios al correlacionarse con las tres capas embrionarias durante la fase de curación de cualquier Programa Biológico Especial de la Naturaleza (mal llamado enfermedad)”, explicó Rossi. En vista de la cuarta ley, los microbios no pueden ser más, considerados la causa de las “enfermedades infecciosas”. “Si los microbios que son necesarios han sido erradicados, por ejemplo, a través del uso excesivo de antibióticos o quimio, el tumor se encapsula y permanece en el lugar sin posterior división”, afirmó. 
Por último, la quinta ley es la Quinta esencia. “Esta describe que toda enfermedad es parte de un Programa Biológico Especial creado para asistir a un organismo (humanos y animales) a resolver un conflicto biológico. Es decir, todas las llamadas enfermedades tienen un significado biológico especial”, dijo Rossi.

Contacto 
Eugenia Rossi estudió en el Instituto de Terapias Holísticas de Moni Franzese y, posteriormente, realizó una diplomatura en biodecodificación biológica en la Universidad Interamericana. Los interesados en obtener más información pueden buscarla mediante sus redes sociales. En Facebook como Eugenia Rossi decodificadora, o bien en Instagram como multiespaciobio.

Texto: Noelia Tapia López 
 

Otras Noticias