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MAGUI OLAVE

La primera mujer en ganar un Gardel por el mejor disco de cuarteto

La cantautora cordobesa tiene el gen del cuarteto. Prima de Rodrigo y Ulises Bueno. Este año ganó el premio Gardel por el mejor disco. Pisa fuerte en los principales escenarios con su tercer disco “Mi Camino”.
7 de noviembre de 2021 - 01:08 Por Redacción El Ancasti

Acaba de lanzar su tercer disco “Mi Camino”. Es prima de “El Potro” Rodrigo y Ulises Bueno. Con su estilo personal y un gran trabajo, busca alcanzar sus propios sueños y trascender las barreras cordobesas. Promete ser la voz femenina del cuarteto.

Magui Olave es la primera mujer cordobesa en ganar un premio Gardel, con el mejor álbum de artista de cuarteto. El día que le comunicaron que lo había logrado, tenía programado un show por el día del amigo en un conocido bar y cervecería de la avenida Rafael Núñez de Córdoba.

La pandemia comenzaba a dar permiso para el encuentro, y ella desplegó esa noche toda la emoción, como el comienzo de un nuevo tiempo.

Al instante reconoció a su público que la esperaba, siguió el ritual cordobés y los saludó a todos, distinguiendo el barrio de donde venían y, por supuesto, una dedicatoria a los hinchas de los clubes cordobeses de fútbol. Así arrancó, con todo lo que hace falta para encender el clima de fiesta que genera el cuarteto.

Ella llegó acompañada de sus hijos y de su familia. Su pelo largo y su look casual no hacían imaginar la transformación rotunda que hace cuando comienzan a sonar los primeros acordes y la fuerza imponente de su voz al instante atrapan.

Magui Olave tiene el cuerpo de niña y la voz de una mujer que pisa fuerte, no solo en los escenarios sino en su vida misma. Tal vez porque lleva consigo el gen del cuarteto, como sus primos “El Potro” Rodrigo y Ulises Bueno; pero también hay quienes la reconocen por ser la esposa del jugador de River, Matías Suárez, quien además es su productor. Aunque asegura, que tal como presagia su tercer disco, ella busca su propio camino.

Cuando Magui comienza cantar, tiene la voz de una tonadillera al estilo de las más grandes, una mezcla de arrabal mixtura de pasión de las cantantes españolas, solo que ella lo hace a modo del cuarteto y el tunga tunga cordobés.

El coronavirus a pesar de todo lo tremendo que causó, no la frenó, en medio de ese caos pudo sacar su segundo disco “Aprender a Volar”, y ahora va por el tercero.

Aunque Magui todavía no pisó un escenario con su propia banda en Catamarca, sí sabemos que ya comenzó a estallar. Por teléfono conversó con Revista Express, ella sabe que la tierra de la Virgen del Valle supo darles un lugar a Ulises y Rodrigo con esa conexión especial que lo unía a Walter Olmos; Magui apunta llegar.

 - ¿Qué se siente ser la primera mujer cordobesa en ganar un premio Gardel, con el mejor álbum artista de cuarteto?

- Fue una felicidad muy grande, un reconocimiento, siento que es una recompensa a tanto esfuerzo, sacrificio y trabajo sobre todo a las mujeres que nos cuesta todo un poquito más, pero valió la pena. Es un gran empujón para todo lo que se viene. 

“Me siento orgullosa de la familia que tengo”

Cuando uno recorre su legado familiar, pareciera que todo es posible viniendo de una familia cuna del cuarteto, pero su música expresa un deseo por encontrar un sello propio, con su identidad femenina en el ambiente del cuarteto y la música popular.

“No hay que quedarse con esos no que algunos proponen”.

“En algunos momentos me ha beneficiado mi familia y apellido y en otros casos no tanto. Porque hay gente que te sigue por el apellido y hay otros que no les gusta, pero respeto siempre. Me siento orgullosa de la familia que tengo, pero siempre traté de marcar mi propio camino, estilo y esa fue una de las cosas que me llevó mucho trabajo en estos años”, afirma.

El cuarteto siempre se dio a conocer por sus grandes exponentes masculinos, y su música irrumpe rompiendo inclusive con las cantantes femeninas de la cumbia. Magui tiene todos los condimentos necesarios para cautivar. Es magnética, tiene belleza y sensualidad, el fútbol se mezcla con la pasión, y su familia sabe cómo hacer bailar a los cordobeses y a todo un país. Como lo hizo en su tiempo, en el Cuarteto Leo, donde una mujer marcó el camino que le siguieron los grandes.

 “Sí, tal cual, al haber permanecido tantos años el cuarteto con hombres como líderes, creo que hay muchas personas que no saben que quien le puso el tunga tunga al cuarteto es una mujer, Leonor Marzano. Y está bueno que la recordemos porque fue ella la creadora del cuarteto”.

“La música te va sorprendiendo siempre”

El padre de Magui fue parte de la banda de El Potro y tiempo más tarde, ella acompañó a Ulises en los coros, y a los 15 años pisó los escenarios más importantes del cuarteto, siguiendo esa posta, de sueños por cumplir.

“Tengo muchos sueños y proyectos, uno va deseando que pasen cosas, trabaja para que sucedan y la música te va sorprendiendo siempre. Pero más allá de los sueños y metas, hay que trabajar para estar a la altura siempre de cualquier cosa”.

- El disco “Aprender a Volar” te encontró con la pandemia a cuesta, qué se viene por delante…

- El segundo disco “Aprender a Volar” fue todo un desafío para nosotros, fue un disco que estuvo a punto de salir y nos agarró la pandemia, entonces pudimos aprovecharlo de otra manera, trabajando en los vivos, en las plataformas digitales que nos permitió que la gente pudiera conocer el disco y conocernos a nosotros también. Y poder exprimirlo al máximo para trabajar durante todo ese tiempo que estábamos encerrados. Estamos presentando el tercer disco “Mi Camino” y muy contenta con temas de nuestra propia autoría.

Con voz de mujer

- Muchos la reconocen por su legado familiar y la relacionan por ser la mujer de un ídolo de River ¿cómo te llevás con eso y con la popularidad?

- La gente siempre trata de relacionarse con mi esposo o primos, es un orgullo, pero quiero marcar mi propio camino. Es la parte que más cuesta, para que la gente me reconozca, pero con trabajo y sacrificio todo se puede lograr.

- ¿Creés que el cuarteto es machista?

- El cuarteto está predominado por hombres, siempre tuve gran aceptación de mis colegas, me han abierto las puertas, han aceptado hacer streaming conmigo y yo con ellos. De mis colegas no tengo nada para decir, solamente que los empresarios no apuestan a una mujer haciendo un show en un local bailable, donde se hace cuarteto, y donde se hace cada fin de semana, pero hay que demostrar que la mujer puede y no hay que quedarse con esos no que algunos proponen.

Magui creció con el cuarteto, uno imagina que el camino es por ahí, pero al escucharla se puede percibir que la balada y temas más profundos los hace propio. “Amamos hacer cuarteto, pero también hemos ido incorporando otros géneros, fusionando con otros artistas tropicales, viendo cómo nos queda”, sostiene.

Magui escribe sus propias letras, y en sus últimos shows en Córdoba, imprime un toque moderno, con temas de su último disco como “Culpable” o “Más de la Mitad” y logra que el público la siga, tararee sus letras y luego explota la adrenalina natural del género.

“Nuestro estilo es un cuarteto característico, con voz de mujer, que es lo que buscamos diferenciarnos, somos detallistas en la parte estética, en la propuesta de show.

- Arrancaste muy chica, hacia dónde vas…

- Hoy estamos trabajando para proyectarnos a nivel nacional y con el tercer disco en todo el país.

La espera Catamarca, la tierra de Walter y de un público que seguramente la sigue en las redes sociales, en Instagram donde acumula 172 mil seguidores y que podrán mimetizarse y sentir con la voz femenina del cuarteto. 

Talento y crecimiento propio

Magui Olave arrancó a los 15 años con Ulises, y después en 2006 se fue a Bélgica con su marido Matías Suárez, que jugó en el Anderlecht de Bruselas. Pero jamás abandonó la música. Estuvo ocho años y medio viviendo en Bélgica. Hace 21 años murió Rodrigo, “El Potro”, una tragedia que la marcó y la agarró muy chica en la escuela. “Mi Ángel”, así lo evoca cuando lo recuerda en los escenarios o en redes. Su último videoclip “Vas a recordarme”, arrasó. Su segundo disco “Aprender a Volar” fue el gran salto a pesar de la pandemia. Las últimas presentaciones, en distintos escenarios como la Plaza de la Música en Córdoba, confirmaron su enorme talento y su crecimiento. Confirmada en la 56° edición del Festival Nacional de Doma y Folclore de Jesús María, se prepara para un nuevo tiempo y subir al escenario con toda la fuerza, alegría y magia del cuarteto.

Texto: Carolina Melnik

Especial para Revista Express

Fotos: Prensa Magui Olave

 

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