Huellas de 23.000 años descubiertas en el suroeste de Estados Unidos sugieren que los asentamientos humanos en América del Norte son previos al fin de la era del hielo, que se supone permitió esta migración, de acuerdo con un estudio publicado durante la semana. Estas huellas fueron dejadas en la orilla de un lago actualmente seco y donde ahora hay un desierto en Nuevo México, dentro del parque nacional White Sands. Con el tiempo, los sedimentos cubrieron las huellas y las protegieron hasta que la erosión las dejó al descubierto para el gran placer de los científicos.