Al iniciar este proyecto Adriana Lobo Vergara y María de los Ángeles Herrera, dos artistas plásticas catamarqueñas, decidieron imprimirle a su arte y sus pinturas, precisamente, una técnica diferente y original, inspiradas en las raíces más profundas de su querido terruño y revalorizando el legado que los aborígenes del Norte argentino dejaron plasmado en diferentes regiones de la provincia.
Artistas junteñas resignifican una técnica ancestral
De alguna manera, puede decirse que en Las Juntas (Ambato), la localidad donde ellas han intervenido principalmente, el “arte único” ha adquirido gran visualización con una serie de obras: decoraron oficinas municipales, la Casa de la Cultura del Bicentenario, la sala fúnebre, las cabañas y la Hostería Municipal. “La idea es que estas intervenciones le den identidad y que se reconozca al pueblo por un estilo artístico definido”, proponen.
La historia regional ha identificado estas culturas clasificándolas en períodos, reconociendo así el Período Temprano, desarrolladas en las localidades de Saujil, El Alamito, Cóndor Huasi y La Ciénaga, el Período Medio en la zona de La Aguada y el período tardío donde se registra la invasión de los Incas desde el Norte, especialmente en las ciudades de Belén y Santa María.
De todas ellas pudieron identificar sus bellos diseños, símbolos, dibujos y colores con un exquisito sentido estético y lo plasmaron en esta etapa propia y particular de arte sapa.
Pero no solo encontraron su inspiración en la iconografía regional, la fueron ampliando en la cultura centro, meso y suramericana con las poderosas civilizaciones Inca, Maya y Azteca. Es así que los diseños precolombinos aparecen entonces sobre espacios delimitados, simples, de líneas rectas o curvas, remarcadas en negro y con imágenes geométricas, interviniendo cada espacio con detalles, guardas y efigies de figuras y animales propios de las zonas de alta montaña y la meseta centroamericana.
Se advierte un uso del color con gran explosión y en todas sus ganas, observándose un particular impacto visual. Todo ello fue plasmado sobre diversos soportes y en objetos de decoración con una gran aceptación, realizando sus pinturas sobre bastidores de gran tamaño, figuras sobre pared, trípticos, cuadros diversos y en objetos de decoración. Todos estos trabajos pueden observarse en centros culturales, casas particulares y salones gubernamentales del interior de la provincia.
Después de esta ardua tarea, es esperable la apreciación estética de sus obras y el reconocimiento a la prolongación del legado de los pueblos aborígenes, poniendo de relieve la búsqueda de la belleza, la armonía y, en definitiva, traer hasta nuestros tiempos el arte en toda su expresión con un toque de modernidad, pero respetando su matriz original.
Por lo pronto, diversas municipalidades han adquirido obras de gran formato para adornar espacios institucionales y también reconocidas personalidades del empresariado y de la política –como la ex gobernadora Corpacci- ya cuentan con obras de Lobo Vergara y Herrera.