Stephen Frears, realizador de premiados dramas como La Reina (2006) y Philomena (2013), dirige esta producción de la BBC, basada en hechos reales, que narra la inusual amistad que entabló la reina Victoria con Abdul Karim, un joven funcionario de la India, que viajó a Londres para entregarle un obsequio por parte de su gobierno.
Judy Dench se luce retratando a una monarca solitaria, soberbia y ambiciosa, que cambia su forma de ver el mundo al conocer al extranjero, que le cuenta increíbles historias de su lejana cultura.
Por su parte, Ali Fazal interpreta de forma fresca y espontánea a Abdul, un carismático y optimista joven que admira a la reina.
Pronto esta peculiar relación dará que hablar en los círculos íntimos de la Casa Real, generando una ola de rechazo hacia el joven, tanto por su humilde origen y color de piel como por su carácter.
La escalada de conflictos se agudiza a lo largo del filme, pero se valora la cuota de comedia que el guionista logra insertar en ciertos momentos, haciéndolo mucho más entretenido.
Dench y Fazal logran una gran dinámica en la pantalla y es uno de los puntos fuertes de esta biopic, que también destaca en aspectos como maquillaje y peinado, y el despliegue en el vestuario de la época.
Sin embargo, lo más notable de este drama biográfico es que da a conocer una historia real que la monarquía británica intentó borrar, quemando todos las cartas y documentos que atestiguaban la relación entre la reina y Abdul.
Fue gracias a la investigación de una periodista, que encontró los diarios secretos de ambos y sacó a la luz esta increíble historia.
Stephen Frears tomó esta investigación y la convirtió en película, con un contundente mensaje a favor de la amistad y la unión de las personas más allá de sus orígenes y condiciones sociales; y condenando, al mismo tiempo, la discriminación y los prejuicios raciales.
5 de julio de 2020 - 01:00