SALUD

La importancia de los buenos hábitos

domingo, 17 de mayo de 2020 · 01:00

Todos los seres humanos venimos al mundo con ciertos genes que nos brindan características predeterminadas, como el color del cabello y los ojos, la estatura, el tamaño del cuerpo, etc. Pero cuando comenzamos a pensar, es cada uno quien toma la decisión de qué ideas permitirá que se alojen en su psiquis. Es así como, con la influencia del entorno en el que crecemos, se desarrollan nuestras creencias y vamos dando forma a las relaciones que tenemos con los demás.

Y aun cuando no seamos conscientes, de acuerdo a nuestros pensamientos, también albergaremos expectativas dentro de nosotros que dependen del nivel de autoconfianza que seamos capaces de desarrollar. Es uno mismo quien construye su destino, en el sentido de que todo aquello que la biología no nos ha brindado podemos llegar a disfrutarlo con gran constancia y, sobre todo, con hábitos buenos que nos conduzcan al éxito.

Pero, tal vez te estés preguntando, ¿cómo desarrollar esa clase de hábitos que nos conducen al cumplimiento de nuestros objetivos? Aunque la confianza es una cualidad interna, podemos verla plasmada en cada acción que llevamos a cabo en todos los ámbitos. Es por ello que necesitamos alimentar nuestra confianza a diario, tal como lo hacemos con nuestro cuerpo, con planes de acción concretos. 
Comparto a continuación cuatro hábitos desarrollados por la gente que llegó a la cima y pueden ayudarnos a elevar la confianza en nosotros mismos:

Ocuparnos de lo que en verdad es valioso
¿Solés prestarle atención a lo valioso en tu vida? Dejemos de lado las cosas superficiales, como las discusiones y los rencores que solo nos restan fuerzas, y enfoquémonos en nuestros sueños. ¡No permitamos que nada ni nadie nos distraiga! Porque estar atentos a los sueños, nos mantiene jóvenes y fuertes. 

Hacer uso de los tesoros de ayer
Los tesoros del ayer son los logros que conseguimos. Cuando recordamos cómo pensamos, nos sentimos y actuamos para aplicarlo en una situación actual, somos capaces de replicar las estrategias ganadoras. 

Practicar la autoafirmación constante
No se trata de repetir: “Soy maravilloso” todo el día como un mantra, sino más bien de alcanzar esa convicción interior en nuestro potencial que nos permite fortalecernos frente a las dificultades y los obstáculos y continuar hacia la meta. 

Aplicar todo lo que nos sucede en la mejora continua
Incluso una ofensa, una traición o un abandono pueden ayudarnos para bien. ¿Cómo? Para descubrir nuestras áreas vulnerables, nuestras sombras, y trabajar en ellas. Siempre deberíamos aprovechar todas las oportunidades, incluso las que parecen negativas, para aprender y avanzar en la vida. 
Para alcanzar todas nuestras metas, convirtamos el aprendizaje y el crecimiento en un hábito. Cuando expresamos: “Eso yo ya lo sé”, nos colocamos un techo que no nos permite avanzar, hagamos lo que hagamos. Pero cuando adoptamos la actitud de ser eternos alumnos, somos conscientes de que donde hoy estamos no es todo lo lejos que podemos llegar.