Un joven corre a través de miles de langostas en un campo de Kenia. Una enorme plaga continúa abriéndose camino a través del este de África, y potencialmente podría provocar una hambruna en una región que ya lucha con la inseguridad alimentaria. La plaga ya ha afectado a Etiopía, Somalia, Kenia, Eritrea y Sudán, y amenaza con extenderse a Uganda y Sudán del Sur, donde cada día se agrava la situación de hambre en la que viven sus habitantes.