ver más
mujeres

Historias olvidadas

100 Años de Radio y la radiodifusión aparece como una tribuna que las mujeres conquistaron en fecha muy temprana.
15 de noviembre de 2020 - 01:02 Por Redacción El Ancasti

Hoy te cuento la historia de “Tela”, la primera operadora radial de Catamarca. 
Teléfora Cornejo nació en 1911 en Rufino, departamento General López, un pueblo relativamente nuevo y pequeño del extremo sur de la provincia de Santa Fe. Su padre, Leonardo, era comerciante y tenía un negocio de ramos generales. Su papá Leonardo y mamá Pabla, fallecen tempranamente – en 1926 y 1930- y siendo adolescente se convierte en la mujer mayor de la familia.
En 1931 se casa en Rufino con Emilio Giovanni Battista Ginocchio inmigrante italiano que había llegado en 1927, que trabajaba en ese tiempo como tenedor de libros de una fábrica de fideos de propiedad de italianos. En búsqueda de menores mejores posibilidades de trabajo llegan a Buenos Aires en la década el 30.

Emilio ingresa a trabajar como técnico en “Radio el  Pueblo”, de Ricardo Bernoti, con quien hacen amistad  e inicia allí el vínculo con la incipiente radio argentina y su gente, llegando a ser Emilio un reconocido técnico del medio.
Luego un nuevo y mejor contrato de trabajo los trae a Catamarca y Mendoza. Debían recorrer más provincias pero deciden instalarse en Catamarca. Telesfora fue la artífice y quien toma  la decisión. Le habían dicho que el clima seco y cálido de Catamarca curaba el asma de Emilio. Así es que luego de haber participado de la fundación de LW7 en noviembre de 1941, pasado un tiempo Emilio es nombrado jefe Técnico de Planta Transmisora y Telesfora “Tela” Operadora de Planta Transmisora. En los registros de la Planta figuran sus turnos donde  informa novedades y firma “T.C. de Ginocchio”

La pequeña familia -ellos y Benito “Chiche” (antes había perdido 4 bebes)-, inauguran la casa de la Planta transmisora de LW7 en El Bañado, Valle Viejo, que habitan por varios años. Hasta allí llegaban amigos a visitarlos, principalmente inmigrantes.
Telesfora rápidamente se hace muy querida no solo en la radio sino también conocida en el vecino barrio de La Antena, que iniciaba  tras la tupida flora autóctona que continuaba al predio de la antena radiante. Ella había aprendido a poner inyecciones por tratamientos de Emilio y esto no era algo usual para la época y lugar.  Con una solidaridad sin límites de día o de noche, invierno o verano,  si sus vecinos la buscaban salía con la cajita de metal y los elementos esterilizados acudiendo a donde la necesitaban, así conoció a casi todas las familias de ese barrio.

Muchas mujeres, cuando ella ya vivía en San Isidro y habían pasado muchos años de aquello, llegaban a visitarla y le traían de obsequio la preciada “jalea de higo”. Eran las mismas mujeres a las que había socorrido y contenido cuando tenían familiares enfermos y con quienes había intercambiado recetas. Después de fallecida ellas o sus hijas le dejaban flores cuando pasaban frente a su tumba que nosotros encontrábamos cuando llegábamos los domingos, algo que se mantuvo por años.
Sociable, solidaria, coqueta, trabajadora y una experta cocinera. Tenía en la casa un espacio con estantes donde guardaba los dulces y conservas que hacía, titulados y lacrados con todos los elementos necesarios. De joven bordaba con su máquina y en un mueble estaban los manteles esplendidos blancos calados y bordados por ella que usábamos para las ocasiones especiales.  El paso del cometa Halley del año previo a que naciera o  historias que habían quedado de los indios en la gente de su pueblo o familia, el Titanic, la crisis que vivía el país en los años 30 cuando llegan a Buenos Aires, la familia italiana, eran temas recurrentes en ella con sus nietos. Tenía un don especial para contar cuentos o relatar historias o supersticiones de la gente de campo. Sentía mucho orgullo de ser quien era, de la radio, de su pequeña familia en Catamarca, de “Chiche” y disfrutaba del afecto de la gente.

Su vida no fue nada fácil sin embargo jamás renegaba de nada.
La radio también fue su vida.  Se sentía parte de ella, opinaba sobre las programaciones o se inquietaba si no estaba saliendo bien la transmisión. Se sentía muy cómoda con sus compañeros y luego excompañeros de trabajo en reuniones o viajes que se organizaban para visitar otras emisoras desde el Club LW7 luego que Emilio fallece.

Una amiga de la familia, hija de un compañero de trabajo de la radio, comentó una vez  que era una mujer increíble y jamás la había visto cansada. También una abuela inolvidable que contaba cuentos y enseñaba a tejer, a bordar, nos preparaba las comidas que queríamos, galletas, pastafrolas de manzana en algunas ocasiones con merengue horneado arriba,  churros,  buñuelos con manzana, los dulces que se nos ocurrieran. Nos llevaba a misa, a las procesiones de San Isidro y los domingos al cementerio para llevar flores a Emilio.

Era  una mujer creyente quizás por la influencia de su tía – hermana del padre- que era religiosa, quien a través de cartas por muchos años le dio apoyo. También le gustaba cultivar flores, los jazmines, los gladiolos, dalias, juncos y rosas. Siempre hablaba de Emilio, de la radio, de Génova, tomándose el trabajo de trasmitirnos la historia familiar.
¡Sus recetas de la pasta italiana y salsas! ¡El pan dulce! Todo un legado de familia. Su propia historia es un legado para nosotros. Telesfora falleció el 24 de marzo de 1976. Fue un día muy oscuro en la historia del  país y para nuestra familia. Siempre está con nosotros, relató Silvana Ginocchio, orgullosa de su abuela “Tela”. Muchos le decían Doña Tela y su marido la llamaba Stella.

De mujer a mujer, honro lo más sagrado en ti. ¡Hasta el próximo domingo!

Soni Lu
---
Recetas caseras para el cabello
¿Mito o realidad?

El limón y la cerveza esclarecen el cabello
“El cabello se aclara con la cerveza porque lleva alcohol y el efecto del lúpulo y la cebada da brillo al cabello”. Sin embargo, profesionales dicen que no es bueno que se use con frecuencia porque podría resecar el cabello. En cuanto al limón, es cierto que sus propiedades también ayudan a esclarecer el cabello de una forma natural. Además, es muy efectivo para quitar amarillos y como producto dentro de lo que serían los baños de sol para una correcta aplicación debería de compensarse su ph ácido.

El aloe vera y la cebolla aceleran el crecimiento del cabello
El aloe vera es un cactus que lo que consigue es relajar, hidratar y equilibrar el manto lípido -la grasa natural que se crea en nuestro cuero cabelludo- para actuar en favor de lo que es la oxigenación del cabello y conseguir un crecimiento acelerado.

El vinagre de manzana es bueno para la eliminación de la caspa
El cuero cabelludo se queda seco por lo que es recomendable que cualquier tipo de ácido como el vinagre de manzana se combine con elementos ricos en proteínas y colágeno para conseguir el efecto deseado.

¡Hasta el próximo Domingo!

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar