Habitualmente, nos dedicamos a mejorar nuestro patrimonio, intentamos ganar escalones sociales, prestigio y, en muchos casos, fama popularidad ser bien reconocidas, pero… ¿nos estamos ocupando con la misma energía y empeño de ganarlo por merecimiento?
Cada uno recibe según su medida
Cultivándonos intelectualmente y espiritualmente, en primer lugar, estaremos haciendo algo útil para ser aceptadas por nuestra valía, conocimiento específico y preparación profesional y personal para aquello que aspiramos. Es una forma de crecer también en lo humano, para no ser la “protegida” o “acomodada” de un influyente. En segundo lugar, el merecimiento abre las puertas “invisibles” en las oportunidades, limpia caminos, aparentemente espinosos (para los demás) y nos ubica donde debemos estar.
Recordemos una sabia advertencia: “cada uno recibe según su medida” y la medida de lo que llega a nosotras la determina el merecimiento.
Si no crecemos, nos estaremos masificando, cosificando, empequeñeciendo.
Las cosas no son fáciles o difíciles, somos nosotras las capaces o incapaces de resolverlas. Descubre tu sabiduría dormida en alguna parte de tu ser interior.
Hoy se reinicia algo, pequeño o grande, pero con vida nueva, como los brotes de una futura primavera. Nada es ni ocurre porque si. Todo genera otro estado para bien si lo sabemos capitalizar.
Hoy está naciendo o revelándose algo en tu consciencia para acompañar tu crecimiento. Lo mejor de tu vida es el hoy, y otra parte está por venir. Todo genera otro estado para bien si lo sabemos capitalizar.
De corazón a corazón honro lo más sagrado en ti. Hasta el próximo domingo.
Soni Lu