Un proyecto de investigación en el que participaron más de 100 países, reveló que el 46% de las noticias, tanto en medios impresos como en la televisión, promueven los estereotipos de género. Solamente el 6% hace hincapié en la igualdad de género. Los hombres todavía ocupan el 73% de los altos cargos directivos en el sector de los medios de comunicación. Pese a que las mujeres representamos la mitad de la población mundial, menos de una tercera parte de los personajes con líneas de diálogo en las películas son mujeres. La ciberviolencia ha extendido el hostigamiento y el acoso a las mujeres y las niñas en el mundo digital.
Hace 20 años, los Estados Miembros de las Naciones Unidas reconocieron el papel crucial de los medios de comunicación en el cambio de los estereotipos de género que influyen en nuestra forma de pensar y actuar.
Las mujeres tenemos los mismos derechos a participar en el debate público, incluidos los medios de comunicación, y a ofrecer puntos de vista e ideas que deben ser escuchadas. Los medios de comunicación dan forma a nuestro mundo, pero también lo hacemos las mujeres como poderosas agentes del cambio en todos los ámbitos de la sociedad. Ha llegado la hora de que los medios de comunicación reflejen esta realidad.
La chica linda no solo sabe decir la hora y el pronóstico del tiempo .El clima machista que a veces rodea los estudios de radio y televisión, el demostrar que como mujer se puede argumentar y no siempre asentir lo que dicen los hombres.
En este futuro deseable y posible, los medios también serían un termómetro de los cambios sociales, en este contexto las mujeres somos especialistas a la hora de informar con temas abarcativos.
Los personajes de las series y películas de televisión presentan unas características divergentes según se trate de hombres o de mujeres que siguen los ejes de desigualdad. Las mujeres tienen menos nivel de poder, se asocian más a la esfera privada y sus actividades laborales son menos cualificadas que las de los hombres. Además, las mujeres aparecen más a menudo haciendo tareas del hogar (un 77,8% frente a un 56,3%) o cuidando a alguien (un 22,2% frente a ningún hombre).
Más presencia de mujeres con cargos relevantes en estos ámbitos debería traducirse también en un mayor equilibrio en la representación de hombres y mujeres en los medios de comunicación.
Pese a los profundos cambios en participación de las mujeres en la sociedad, la representación pública de hombres y mujeres en los medios de comunicación sigue siendo diferenciada y asimétrica.