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Fanáticos del Ford Falcon: una filial de raza fuerte

Clásicos, “enfierrados” o amantes del confort, los que todavía se dan el lujo de acelerar unidades de emblemático automóvil se reúnen a disfrutar de la leyenda que lo agiganta.
28 de abril de 2019 - 04:30 Por Redacción El Ancasti

La pasión por los autos es cosa seria. Es superable, igualable o sin lugar a dudas comparable a la que despierta el fútbol en nuestro país. Desde siempre, en Catamarca y a lo largo y ancho del territorio nacional, distintos grupos “fierreros” han tomado forma y han transitado rutas comunes alimentados por el sentimiento de apego a una marca, a un determinado segmento, a un modelo o incluso a la mera acción de “meter mano en el motor”, de “tunear”, de rescatar del olvido, de equipar, de conservar o de remodelar un vehículo. Esto, que para los que miran desde afuera resulta poco menos que inentendible, especialmente en tiempos de crisis económica.

“Compartir la leyenda de este auto” es, para los amantes catamarqueños del Ford Falcon -el fantástico modelo de la marca norteamericana fabricado entre 1961 y 1991- el leit motiv que los lleva a juntarse una vez por mes. “Integramos una filial de Fana Falcon, club que supo crear Federico Farinola en Buenos Aires. En Catamarca somos un poco más de cincuenta, aunque los miembros activos somos un poco menos, alrededor de 35”, recapitula Emilio Gutiérrez quien actualmente tiene la responsabilidad de presidir la sede local. “Esto comenzó hace tres años atrás. Éramos un grupo de simpatizantes que estábamos en el Ford Falcon Club Catamarca. Apenas éramos seis. El incentivador de todo esto fue Josué Salman, con él estábamos cuando se nos acercó gente de otros autos y se organizó Customizados 468, por 4, 6 y 8 cilindros. Pasó a ser un grupo multimarca. En el lapso de un año, llegó desde Santiago y Tucumán un grupo que andaba buscando para implementar la filial de Fana Falcon, entonces nos separamos del grupo y creamos la filial”, relata Gutiérrez. “Empezamos a reclutar gente que quiera sumarse. En el grupo somos 53 Falcon pero hay 35 activos, que nos prendemos en todas las actividades. Además de la juntada mensual, a veces organizamos juntadas solidarias como las que hicimos en beneficio de los hermanos santarroseños que sufrieron inundaciones hace algún tiempo o la recolección de útiles para la Escuela de Cortaderas, también en Santa Rosa”, cuenta.

También organizan viajes a visitar a otras filiales cercanas de Fana Falcon. Por ejemplo, el fin de semana pasado viajaron algunos hasta la capital de Jujuy por los festejos del aniversario de ese club. Son dignas de ver las caravanas de Ford Falcon que van por la ruta simplemente recorriendo un circuito de paseo o con el plus de llevar aportes solidarios. “Es impresionante la camaradería que hay, cómo te reciben”, destacan.

 

Viajes

Una vez al año, Fana Falcon organiza un evento nacional en el que se invita a todas sus dependencias. El lugar se elige por sorteo y el próximo evento será en Bariloche los días 13 y 14 de octubre. “Seguramente, por la distancia, si vamos seremos muy pocos, pero el año que viene ya sabemos que el encuentro nacional será en San Luis. Es más cerca, seguramente iremos en masa”, apuntan los falconeros. Quieren otro nacional como el que ya vivieron en Santiago del Estero, aunque seguramente en agosto próximo van a repetir el viaje para festejar el cumpleaños de la filial santiagueña. Aunque está para pensarlo bien: con dos mil pesos llenan un tanque, pero es casi imprescindible que se les ponga gas natural comprimido para no tener que volver a cargar. “Es impresionante lo que consumen estos motores”, coinciden todos en algo que saben de antemano.

Aquí es donde se plantea la disyuntiva. En el objetivo de mantener un auto así. ¿Para mantenerlo lo más original posible? ¿Para ponerle todo lo que no traía de fábrica y dejarlo con el máximo confort? O nada menos que para enfierrarlo como si fuese a competir las 24 horas de Le Mans. La sola decisión de sacarlo a pasear o guardarlo bajo siete llaves en la cochera tiene implicancias sobre la vida útil de cada unidad. Sacarlo a rodar por las calles, con el costo actual del combustible en relación con el consumo del motor abre también la alternativa de adosarle tubos de gas, decisión que adoptó la gran mayoría. Pero tal modificación incide también en el ¿para qué quiero tenerlo? También están los que los quieren para pelarlos, laquearlos o hacerlos descapotables. En definitiva, una decisión personal sobre un bien muy preciado que requiere de monedas. Y de la decisión de “meterse” un poco en ese mundillo.

 

Flexibilidad

“Este club tiene esa flexibilidad, acepta a todos siempre que sean Falcon”, e incluso está abierto a otros modelos de Ford como las ‘chatas’ F100, F150 o los Fairlane. Entre las ‘perlitas’ que hay en el grupo los referentes nombran a los dos coches originales que tiene José Navarro, a uno ‘impecable’ que tienen los Pingitore en Las Chacras, al S8 de Orlando, el jujeño, y a varios tuneados con maestría, generalmente de los más jóvenes.

La marca Ford, publicitada como “raza fuerte” encontró en el Falcon un exponente fiel a su estirpe. “Si usted se fija, son muchos más los Ford Falcon que se ven en la calle que los Torino, los Dodge o los Chevy. Es un auto muy duradero, una raza fuerte que no se termina nunca”, expresan con ese orgullo que otorga la posesión de un bien ansiado, querido y disfrutado como una verdadera joya.

Por eso, poco o nada les importa su estigmatización como “auto de la Dictadura”, pues entienden “que le podría haber tocado a cualquier vehículo” como circunstancia del devenir histórico. Ni tampoco cualquier crítica que provenga desde la mirada de personas identificadas con otras marcas.

 

Historia

El Falcon surgió en 1959 en Estados Unidos. Las primeras unidades importadas se armaron en enero de 1962 en la planta que la automotriz tenía en La Boca, y recién en julio de 1963 debutó el producido en General Pacheco, provincia de Buenos Aires (actual fábrica de la marca). Mientras que en el 62 manejaban un volumen de menos de 5.000 unidades anuales, en el 63 fue necesario triplicar la producción, según la historia oficial de la marca. El modelo de Pacheco ya incluía un primer restyling argentino. El motor era un “6 cilindros” de 170 pulgadas. Luego Ford desarrolló el Falcon Futura, con motor más potente y techo vinílico, en 1966 aplicó retoques (aparecieron los colores metalizados) y en 1967 llegó la famosa versión rural.

En 1968 desarrolló el motor 187 XP (válvulas y carburador más grande), opcional para la línea de sedanes. En ese momento fue el único motor original aprobado por Ford para su producción fuera de Estados Unidos. En 1970 el modelo incorporó cambios como el doble faro redondo para los de Luxe y Futura, que opcionalmente podían tener caja al piso de 4 velocidades.

Dos años después se lanzó la línea 73, con importantes modificaciones. Luces, trompa y cola nueva, interior remodelado y butacas reclinables. Opcionalmente para los Futura y de Luxe aparece el motor 221 SP de 166 caballos (vs. 132 del estándar).

También llegan la pick up Ranchero y el Sprint, la variante favorita de los más "fierreros". Ambos desarrollos nacionales.

En 1978 fue el turno de otra actualización, con faros rectangulares y barras verticales, entre otros aspectos. Y en 1982, año en que sale de la línea de montaje la unidad 400.000, volvió a recibir un restyling. Fue el último, con parrilla de barras horizontales.

También incluyó caja automática, aire acondicionado, luces, llantas, paragolpes, radio AM/FM y nuevo sistema eléctrico.

Restaban en 1988 el Falcon diet "max econo" (diésel 2.4) y el naftero, con cambios -un desarrollo local- para ahorrar combustible.

El 10 de septiembre de 1991 se terminó de fabricar la última unidad del Falcon en Pacheco. Un verdadero clásico nacional.

Desde aquella última unidad que salió de una fábrica argentina, sorteada entre los empleados, han pasado más de 27 años. Para los fanáticos el tiempo no ha pasado, y si lo hizo, el efecto que provocó ha sido nada menos que el de acrecentar su leyenda.

 

Fotos: Ariel Pacheco

Texto destacado: “Es un auto duradero, una raza fuerte que no se termina nunca”.

 

Miembros del club

Emilio Exequiel Gutiérrez y Andrés Maturano son los actuales referentes de Fana Falcon, y Josué Salman es el creador de la filial catamarqueña. También están José Abella, Colo Santucho, Sebastián Camposano, Fabián Cedrón, Sergio Rodríguez, Mario Tejeda, Raúl Vivas, Yonal Alderete, Juan Pingitore, Marcelo Aballay, Luis Delgado, Emilio Centeno, Duilio Herrera, Fer López, Gustavo Abán, Franco ramos, Gustavo Leiva, Humberto López, “Chupetín”, Jorge Barrera, Jorge Lazarte, Jorge Guzmán, José María, Lucas Carrizo y Orlando Vidal, entre otros.

Los interesados en contactarse pueden hacerlo enviando un mensaje a través de la fanpage de Facebook FanaFalcon Filial Catamarca.

 

 

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