Hay muchas mascarillas caseras para hidratar la piel. Te propongo preparar una con frutillas y miel. Triturá unas frutillas (4 o 5 serán suficientes) y mezclalas con miel, cuando tengás la pasta, aplicala sobre el rostro y dejala 20 minutos. Después retirá con agua fría. Estos ingredientes suavizan la dermis, además de hidratarla.
Efectivas mascarillas caseras para el rostro
¿Querés hacer una mascarilla exfoliante en poco tiempo? Tomá nota: triturá dos almendras hasta que queden reducidas a polvo y mezclalas con una cucharada de miel y otra de zumo de limón. Poné la mascarilla sobre el rostro, dejá actuar unos 10 ó 15 minutos y después retirá con agua templada. Otra buena mascarilla exfoliante es la que resulta de mezclar una cucharada de azúcar, con un poquito de aceite y unas gotas de limón. El procedimiento es el mismo que con la anterior.
Si tenés la piel grasa, una mascarilla sencilla de hacer y muy efectiva es la siguiente: 3 cucharadas de yogur natural, 2 de avena y 2 cucharadas de ralladura de naranja. Mezclá bien todos los ingredientes, colocá la pasta sobre el rostro y esperá 15 minutos antes de retirarla.
Para piel seca: Moler una banana y añadirle 4 cucharadas de avena y una de miel. Aplicá la mascarilla en el rostro y dejá actuar unos 15 minutos. Después retirá y aclará con abundante agua. Otra opción para pieles secas es triturar la pulpa de una banana y una palta, mezclar con un poco de miel y de crema hidratante suave, aplicá en el rostro y retirá a los 20 minutos.
Una mascarilla eficaz para las manchas en la piel es la que se hace con una cucharada de miel y una de limón. Aplicá la pasta que se forma en el rostro y retirá después de 15 minutos.
Para el acné: Prepara una infusión de manzanilla, del tallo de una planta de aloe vera y sacale el líquido para añadirlo a la manzanilla. Después, añadí un puñado de cilantro, triturá la mezcla y colocá la masa en el rostro durante 15 minutos. Después, retirá con agua templada.
Para las arrugas: Remojá unos algodones en una mezcla de agua y leche y colocalos sobre el rostro. Después retirá.
Limpiar en profundidad: La piel necesita una limpieza a fondo de vez en cuando. Lo podés hacer con un poco de aceite de almendras, media cucharada de miel y un poco de zumo de limón. Aplicá la mascarilla sobre el rostro, dejala 15 minutos y después aclará con agua templada.
Por último, purificante: Si querés dar un paso más y prepará una mascarilla purificante, mezclá una cucharada de espirulina en polvo con agua. Masajeá el rostro con la mezcla y dejá 10 minutos. Después retirá con agua fría y observarás que tu rostro tiene más luz y brillo.
Nadia González