Calificación: 5 (cinco)
Del cómic al cine: superhéroe con corazón de niño
¡Shazam! (Estados Unidos, 2019) Dir. David F. Sandberg. Guion: Henry Gayden. Con Zachary Levi, Mark Strong, Jack Dylan Grazer, Adam Brody, Ross Butler.
“Todos tenemos un superhéroe dentro de nosotros, solo se necesita un poco de magia para sacarlo”. Esa es la premisa de ¡Shazam!, la primera adaptación live action del superhéroe de DC Cómics a la pantalla grande.
El musculoso personaje no es uno de los más conocidos –por lo menos por el público no versado en historietas– de la editorial capitalizada por Superman y Batman, pero esta producción logra acercar de forma carismática, fresca y entretenida este cómico superhéroe a los espectadores.
La historia se centra en Billy Batson, un niño adoptado de 14 años, que al gritar la palabra: ¡SHAZAM! puede convertirse en el Superhéroe adulto Shazam, cortesía de un antiguo mago.
Alejada de los relatos violentos y oscuros que DC nos tiene acostumbrados, este filme es pura comedia, fresca y de colores brillantes, con un protagonista absurdo y extravagante, que durante la mayor parte de la película no es un superhéroe sino que juega a serlo.
Y es allí donde reside la fortaleza de esta cinta. Zachary Levi, quien interpreta a Shazam, nos regala un personaje espontáneo y divertido, que se va autodescubriendo a lo largo del metraje, y el espectador será testigo de ese hilarante viaje.
El guion, en ese sentido, acompaña la construcción del protagonista con personajes secundarios que tienen peso en la historia, y con diálogos divertidísimos que nos arrancarán más de una carcajada.
Es que los chistes en ¡Shazam! funcionan. El doble sentido y los guiños a otros personajes del cómic y a clásicas comedias como Quisiera ser grande (1988) son rápidos y efectivos, y es inevitable que no nos dibujen una sonrisa.
Pero si pensamos que en esta producción todo es chiste, efectos especiales, y nada se toma en serio, la película aprovecha el tono de comedia para entregar un mensaje profundo y contundente.
Por eso vale la pena ver ¡Shazam! Es divertida, espontánea, y nos deja una enseñanza a imitar.
Lidia Coria
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