Si querés darle un toque original a un plato tradicional, sustituye el típico chorro de vino blanco por una bebida diferente: la cerveza.
Si querés darle un toque original a un plato tradicional, sustituye el típico chorro de vino blanco por una bebida diferente: la cerveza.
Ingredientes:
- 1 pollo trozado
- Aceite de oliva virgen extra
- Entre 4 y 6 dientes de ajo
- Cerveza, alrededor de 3/4 de litro
- Una pizca de sal
- Un toque de pimienta
Preparación:
- Lo ideal es comprar el pollo ya trozado; caso contrario, cortar en trozos ni muy pequeños ni muy grandes.
- Salpimentar los trozos de pollo.
- Poner aceite a calentar en una sartén grande.
- Echar los dientes de ajo partidos por la mitad, piel incluida. Únicamente retira el germen central del ajo para que no repita.
- Freír hasta que se doren por todos los lados.
- Reservar los ajos en un plato.
- En la misma sartén, con el aceite con el que se ha hecho el ajo, echar los trozos de pollo. Conseguir que quede la piel crujiente y el interior más tierno, sin llegar a secarse. Por lo tanto, elige un fuego medio.
- Cuando esté listo, retirar el pollo (escurrir todo el aceite que puedas) y colocarlo en una cazuela con los ajos ya dorados y la cerveza, y dejar que todo se cocine a fuego lento para que la cerveza reduzca y los sabores se intensifiquen.
- Después de media hora, aproximadamente, ya estará listo para servir.
- El acompañamiento es a gusto.
Tips
Tener cuidado con la cantidad de dientes de ajo que se emplea. Por otro lado, puedes darle más aromas y sabores añadiendo hierbas como el romero, el tomillo y un poco de perejil.