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Tierra de selvas, bosques y praderas

Cuando pensamos en paisajes de verdes exuberantes, cascadas y animales exóticos nos trasladamos imaginariamente a provincias como Salta, Misiones o quizás a las selvas amazónicas de Brasil, sin saber que nuestra provincia tiene este tesoro natural de inconmensurable valor ecológico.
10 de febrero de 2019 - 10:00 Por Redacción El Ancasti

Turísticamente, Catamarca es conocida por sus montañas que superan los 6 mil msnm y su puna de cielos diáfanos y volcanes, pero su geografía comprende mucho más que eso. La variedad de paisajes naturales abarca también las Yungas, tan escasamente conocidas y estudiadas, una región que, por su altitud y precipitaciones, da lugar a un ecosistema selvático, fuente de agua dulce y de una gran biodiversidad.


Para informarnos sobre este tesoro por descubrir, Revista Express entrevistó a Gonzalo Martínez, Lic. en Ciencias Biológicas, Cazador de Tormentas y creador del grupo de Facebook Paisajes de Catamarca, que obtuvo la Distinción Catamarca Turística 2018, otorgado por la Secretaría de Turismo de la provincia por su gran aporte a la materia.


“En Catamarca existen las Yungas –asevera Gonzalo–, de hecho, en Argentina se distribuyen solamente en cuatro provincias: Salta, Jujuy, Tucumán y Catamarca. No se extienden más al sur del país debido al estrés hídrico y a las bajas temperaturas invernales que deberían soportar las plantas a esas latitudes superiores a los 29°”. 


De este modo, explica que dentro de la provincia las Yungas se distribuyen por los departamentos Andalgalá, Ambato, Paclín, Santa Rosa, El Alto, Ancasti y parte de Capayán; y que la continuidad de la vegetación se ve interrumpida en Ancasti, Ambato y Capayán, donde la selva y los bosques forman parches de vegetación más aislados que prevalecen con mayor densidad en las quebradas y zonas rivereñas.


“También existen zonas de transición o mejor dicho ecotonos, donde se mezclan especies de la región fitogeográfica del Chaco Serrano con elementos de Yungas –explica – Son áreas muy húmedas en las que predomina el viscote (Acacia visco) y el coco (Fagara coco), cohabitando con el nogal criollo (Juglans australis) y el sauco (Sambucus peruviana), entre otros. Un ejemplo de este tipo de ambiente, que por cierto no debería ser catalogado como Chaco Serrano ya que es mucho más húmedo, se encuentra en la quebrada del río El Tala, en el mismo departamento Capital”. 


En este sentido, comenta que las zonas donde las Yungas se pueden apreciar en su máximo esplendor son “a lo largo de la cuesta del Totoral, los alrededores de La Viña y el dique Sumampa, los alrededores de Alijilán y el dique La Cañada, los alrededores de El Alto y Guayamba, Las Higuerillas, Las Chacritas, al oeste-suroeste de Las Juntas y en los alrededores de Aconquija, solo por mencionar las zonas más conocidas”.

 

Mil tonos de verde


En cuanto a la flora, Gonzalo explica que existen cuatro distritos o pisos de vegetación que componen la región fitogeográfica de las Yungas, dependiendo de la altitud: 


1) Selva basal, pedemontana o de transición:
Crece entre los 400 y los 700 msnm. En esta selva encontraremos al cebil colorado (Anandenanthera colubrina) como árbol dominante que forma grandes extensiones de selva basal en Santa Rosa, El Alto y norte de Ancasti. En Paclín, este distrito tiene mayor diversidad de árboles, encontrándose también el lapacho rosado (Tabebuia impetiginosa), el horco cebil (Parapiptadenia excelsa), el pacará o timbó (Enterolobium contortisiliquum), entre otros. En este distrito el promedio anual de precipitaciones ronda los 700 u 800 mm.


2) Selva montana:


Crece entre los 700 y los 1.500 msnm. Es el distrito de mayor biodiversidad, compuesto por una enorme cantidad de especies arbóreas de gran porte, entre los cuales se encuentra el horco molle (Blepharocalyx gigantea), el laurel de la falda (Cinnamomun porphyrium), el cedro colla (Cedrela lilloi), el horco cebil (Parapiptadenia excelsa), el nogal criollo (Juglans australis), el mato en sus distintas especies (Myrcianthes pungens, Myrcianthes mato, Eugenia uniflora), etc. También abundan las lianas y las plantas epifitas, como la bromelia llamada chacra de mono (Aechmea distichantha), orquídeas, piperáceas, una gran variedad de helechos epifitos, musgos, hepáticas y hasta cactáceas que usan de sustrato los troncos de los árboles. También se encuentran lianas y enredaderas trepando a otras plantas y grandes helechos formando parte del estrato arbustivo o el mismo sotobosque.
“En Catamarca, este distrito se manifiesta en Paclín, Santa Rosa y El Alto. De estos, Paclín es el que presenta la mayor extensión de Selva Montana continua y también la mayor diversidad sobre la sierra de Guayamba-Ancasti. En este distrito el promedio anual de precipitaciones ronda entre los 1.000 y los 1.500 mm”, añade.


3) Bosque montano:


Crece entre los 1.400 y los 3.000 msnm. Está compuesto por dos formaciones boscosas principales. La primera es el bosque de aliso (Alnus acuminata) que se distribuye por el este de Andalgalá y el norte de Paclín y Ambato. La segunda formación boscosa está compuesta por el pino del cerro (Podocarpus parlatorei), cuya distribución se encuentra en Paclín, Ambato, El Alto y Capayán de forma discontinua. 


“En este distrito el promedio anual de precipitaciones ronda también entre los 1.000 y los 1.500 mm. La diferencia radica en la temperatura, que es muy inferior a la selva. Por eso, el bosque montano se asemeja mucho a los típicos bosques fríos de la Patagonia o de los países nórdicos”, sostiene.


4) Prados montanos y pastizales de altura o de neblina:


El distrito de los prados montanos y pastizales de altura se ubica por encima de los 2.500 msnm. Uno de los árboles más representativos es la queñoa (Polylepis australis), que se encuentra en los prados del noreste de Andalgalá, sobre la sierra Aconquija. “Este distrito se ubica por encima de los bosques montanos, donde las temperaturas son tan bajas que crece poca vegetación pese a que las precipitaciones son abundantes. Allí pueden llover 1.500 mm anuales y gran parte de esa agua proviene de estado sólido, ya sea en forma de nieve o granizo”, finaliza.

Animales de las Yungas


En cuanto a la fauna, explica que los distritos que presentan una mayor diversidad de animales son las selvas pedemontana y montana: “En estos ambientes nos podemos encontrar con una gran cantidad de especies de aves, como las urracas, los loros, los zorzales, etc. Muchas aves son exclusivas de las Yungas –no habitan fuera de ese ambiente–, como el loro alisero (Amazona tucumana) o la pava de monte yungueña (Penelope bridgesi). Particularmente no descarto que el tucán grande (Ramphastos toco) habite hasta las zonas selváticas de Paclín, aunque aún no haya registros de él para Catamarca por la carencia de investigaciones al respecto”, resalta.


Por otro lado, “entre los mamíferos, la corzuela (Mazama americana) es el herbívoro por excelencia. Se sabe qué, hace un tiempo, también habitaba el tapir y hoy en día solo se lo encuentra en las Yungas de Salta y Jujuy. Lo mismo sucede con el jaguar o yaguareté, este gran felino se encuentra en grave peligro de extinción y en espacios reducidos de las Yungas del norte y de la selva misionera. Los felinos que podemos encontrar en las yungas catamarqueñas son los gatos del monte en sus diferentes especies y muy posiblemente el ocelote (Leopardus pardalis)”.


Además, comenta que hay una abundante población de reptiles y sobre todo anfibios, y agrega que “dentro de los invertebrados, los insectos son los que dominan. Existe una gran diversidad de mariposas fantásticas para la observación y la fotografía”.
Al respecto, sostiene que “muchos animales no están registrados debido a la falta de exploración por parte de investigadores, y a lo difícil que es visualizarlos”.

Falta de difusión 


Frente a lo expuesto, nos damos cuenta que las Yungas componen gran parte de nuestra geografía, sin embargo, es la menos conocida por los pobladores.


Consultado por las razones de esta realidad, Gonzalo sostiene que “la gran mayoría de los catamarqueños desconocen esta región porque durante muchísimos años no se ha hecho nada por estudiar ni difundir la zona y al no haber quien la estudie, no se genera información. De hecho, durante décadas se ha dejado que cualquier persona se adueñe de enormes pedazos de tierra, incluso extranjeros, y hoy en día casi todo está en manos privadas, sin dejar oportunidad a que podamos estudiar con mayor profundidad”. 
En este sentido, recuerda que en la bibliografía que hablaba de las Yungas de Argentina no figuraba nuestra provincia: “Hoy en día se siguen encontrando mapas que no incluyen a Catamarca como una provincia que posee Yungas, y la mayoría que sí la incluye tiene errores en la distribución”.


Al respecto, destaca que “gracias a algunos colegas biólogos que estudiaron la región y a la difusión fotográfica que he podido hacer a través de las redes sociales, las Yungas catamarqueñas se están haciendo conocidas como tal y no quedan en un simple “monte verde”. Y esto es particularmente real ya que sus publicaciones de Facebook fueron compartidas más de 2.500 veces por los internautas, quienes dejaron comentarios de asombro ante el increíble registro fotográfico, mientras el grupo Paisajes de Catamarca de su autoría, ya cuenta con más de 28 mil miembros. 
Además, enfatiza que “es muy importante que los organismos gubernamentales se refieran a las Yungas con el término correcto, especialmente las áreas de turismo. De esta manera, a mucha gente se le internalizará los nombres y los conceptos”.

Promoción y protección


“A nivel nacional, las Yungas son la segunda región con mayor biodiversidad del país y en Catamarca es la primera región con mayor diversidad, imaginen la importancia que tienen!”, exclama e incita a difundir información y reflejar cuán importante es que conservemos esta región. 


Pero no todo es difusión –aclara Gonzalo– “Debemos crear áreas naturales protegidas. Quienes tienen las herramientas pueden elaborar proyectos para generar reservas y parques naturales, ya sean provinciales o nacionales. Estas áreas protegidas no solo evitarían que se siga destruyendo este ambiente por la deforestación y el sobrepastoreo del ganado, sino que también generaría un turismo ecológico, daría trabajo a personas de la zona, como guías, guardaparques y hasta biólogos locales y veterinarios”.
Y agrega –para el asombro del lector– que “hasta el momento, Catamarca es la única provincia del NOA que no tiene áreas protegidas en Yungas. Hay zonas que se protegen solas gracias al nivel de pendiente y a lo tremendamente escarpado del terreno, pero las áreas más accesibles para el humano ya han sido completamente destruidas por la actividad agrícola-ganadera”.


En este sentido, comenta que “con un área protegida de selva o bosque, senderos con pasarelas, carteles con los nombres de las especies y guías que vayan mostrando y explicando todo lo que se puede encontrar allí, tendríamos un turismo distinto al que venimos experimentando y a la vez estaríamos protegiendo nuestros recursos naturales ya que las Yungas son una fuente inagotable de agua dulce”, y agrega: “Existe una dirección de Áreas Naturales Protegidas (ANP) que depende de la Dirección de Ambiente. Sería importante que todo aquél que tenga grandes terrenos en zona de Yungas y le interese proteger la naturaleza, se contacte con esta dirección ya que se pueden crear hasta parques privados con fines ecológicos”. 


Al finalizar la nota, Revista Express le pregunta si se imagina una Catamarca con reservas y parques que protejan las Yungas en un futuro, y Gonzalo responde esperanzado: “Sería como un sueño hecho realidad. No pierdo las esperanzas de ver que alguna vez dejemos de ser la única provincia sin un parque nacional. No pierdo las esperanzas de que alguna vez dejemos de ser una provincia donde hay más cotos de caza que áreas protegidas -y añade- Es muy grande el deseo de ver que se reinserten especies que dejamos que se extingan, y sería interesante ver a nivel nacional que se hable de las Yungas de Catamarca, ya sea en documentales o en programas de turismo”. 


Y ante el anhelo por cumplir, Gonzalo advierte: “Es tanta su importancia, que en ella nacen la mayoría de los ríos, arroyos y vertientes de agua que abastecen de este recurso tanto a Catamarca, como Tucumán y Santiago del Estero, pues prácticamente todos los ríos yungueños de nuestra provincia desembocan en Río Hondo. Si no actuamos rápido para proteger esta región tan llena de vida, en un futuro no muy lejano tendremos un grave problema con los desastres naturales que pueden suceder a raíz de esto”.
Frente a esta realidad, estamos a tiempo de evitar semejante pronóstico si pobladores y organismos actuamos con urgencia, promoviendo y protegiendo este tesoro natural -y paradójicamente desconocido- que alberga nuestra Catamarca. 


¿Qué son las Yungas?


Las Yungas es una región fitogeográfica o ecorregión compuesta por selvas, bosques y praderas que crecen en áreas montañosas. Es también llamada "Selva nublada" o "Nuboselva". Estos biomas crecen en las zonas montañosas de gran parte de Sudamérica, desde Venezuela hasta Argentina, abarcando las laderas orientales que componen la Cordillera de los Andes y las sierras ubicadas hacia el oriente. En una imagen satelital se puede observar una franja verde que desciende desde el norte como una especie de “brazo” que se extiende desde el Amazonas y llega hasta Catamarca, donde finaliza.

Sobre Gonzalo Martínez
Licenciado en Ciencias Biológicas, es también becario doctoral de CONICET. Realizó numerosas publicaciones en reuniones y revistas científicas sobre la biodiversidad de nuestra provincia. Fotógrafo y observador meteorológico aficionado desde 1999, es creador y administrador de la reconocida página de Facebook Cazadores de Tormentas de Catamarca, declarada de Interés Parlamentario por el servicio meteorológico brindado a la provincia; y del grupo de Facebook Paisajes de Catamarca, el cual obtuvo distinciones por su valioso aporte turístico. 


Lidia Coria
Fotos: Gonzalo Martínez
 

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