jueves 2 de abril de 2026
Formadora de líderes

Ghandy, la Coach

“Cuando una mujer logra ser una líder, los resultados se ven potenciados”

Por Redacción El Ancasti

La vocación es el llamado interno que nos impulsa y nos guía hacia un camino o una profesión; ese llamado está acompañado por un don para poder desenvolvernos. Somos diamantes en bruto y necesitamos pulirnos para poder brillar. En ese proceso, el acompañamiento, es decir contar con la compañía de la persona correcta, es primordial. En San Miguel de Tucumán, la catamarqueña Ghandy Gershani Quesada es una coach que tiene la vocación de acompañar a las personas y motivarlas para transformar sus vidas. 


Ghandy es una formadora de líderes. Con su experiencia y su calidez para transmitir a través de las palabras, comentó que la mujer cada vez más ocupa un lugar importantísimo en todos los ámbitos sociales, en las empresas y como emprendedoras. Para Ghandy, surgió una toma de conciencia y cada mujer advierte que puede tener un proyecto, llevarlo a cabo y ser la líder de ese proyecto con personas que acompañen. “La mujer cada vez es más consciente de que puede y desde su lugar, con su rol femenino, puede lograr mucho”, expresó.


Comentó que tiene varias “coachees” (personas en entrenamiento) que quieren ser exitosas en lo que en hacen. Escucha que esta meta no es solo con relación a lo laboral, volver a la casa y seguir una rutina diaria sino que la mujer busca realizarse y sentirse plena. “Dentro de la plenitud está el éxito. Es decir, el éxito pasa a formar parte de la vida de las mujeres. No es solo ir a trabajar, volver y cobrar. También buscan realmente hacer lo que les gusta, sentirse bien haciéndolo y ser exitosas en lo que hacen. Como coach intervengo desde la asistencia para que esa persona comience a conocerse para potenciar a esa líder que tiene dentro y que muchas veces lo desconoce”, indicó.


Esta coach catamarqueña remarcó que muchas veces, en las conversaciones, las personas no se dan cuenta de que tienen determinados talentos, dones o herramientas que nunca usan pero que estaban de sí mismas. “Esto es lo mágico del coaching porque se puede lograr que se den cuenta de todo lo que tienen dentro de todo lo que los puede impulsar al éxito y que estaban ahí”, dijo.


Para Ghandy, es importante que la mujer comience a liderar su vida (porque toda transformación comienza desde uno mismo) y luego de liderar su vida, de conocerse, de aceptarse y de aprender a amararse, liderar e inspirar a otras personas hacia el proyecto o el objetivo que hayan elegido o que tengan en mente porque desde el lugar de la inspiración, se puede acompañar a otras personas con resultados espectaculares. “Las mujeres líderes logran, en las personas que las acompañan, un resultado mucho más productivo de lo que se espera del resto de la norma. De alguna manera ellas motivan, hacen creer que es posible y tienen la convicción y seguridad pero primero debieron vivirlo o haberlo visto en sí mismas porque no podemos dar lo que no tenemos. Las mujeres hoy somos más conscientes de esto y estamos más pendientes de este proceso de transformación para llevarlo a cabo”, aseguró.


Además, indicó que algunas mujeres no eligen el camino del profesionalismo pero sí necesitan resolver otro tipo de situaciones que tienen que ver con la vida, relaciones o situaciones que quieren superar. La profesional explicó que vivimos en mundos interpretativos y de acuerdo con la interpretación que tengamos sobre el mundo, serán los resultados que veremos. Al mismo tiempo, advirtió que existen situaciones a resolver que no tienen que ver con el éxito o el profesionalismo pero para la mujer que no lo tenga resuelto dentro de sí misma, el coaching tiene un papel importante porque tiene que ver con esa relación que tienen las mujeres. “Esa relación puede ser con otras personas, con la familia o cómo la mujer se siente con el mundo. Desde ahí, las acompaño para que puedan tener una mirada que les abra posibilidades y puedan empezar a relacionarse con lo que les toca, con el mundo en sí desde otro lugar, desde la aceptación, del amor y del estimarse a ella misma. Muchas veces eso no se escucha, sino que se escucha todo lo contrario. A veces la mujer quiere empezar a liderar su vida, a sentirse mejor y de crear relaciones más sanas, que realmente sumen y que de alguna manera no dejen que les lleve la vida con personas o situaciones que ya no deben estar en su vida. El coaching también acompaña a tener otro tipo de relaciones porque, al fin y al cabo, en la vida todo son relaciones”, señaló. 


Con relación a las relaciones, explicó que la primera relación en la vida es con nosotros mismos y la que tuvimos con nuestros padres. Desde ahí, la coach acompaña para modificar algunos tipos de conversaciones que surgen y empezar a conversar desde otro lugar. Para eso, aclaró, se deben modificar conversaciones que tenemos con nosotros mismos, cómo nos hablamos a nosotros mismos, cómo nos vemos a nosotros mismos, cómo de alguna manera nos juzgamos a nosotros mismos. “Muchas veces nos juzgamos peor que otras personas. Allí comienza la primera relación con nosotros mismos”, señaló.

 

La fórmula


Ghandy trabaja en la capital tucumana; se desenvuelve en el ámbito empresarial, en el deportivo y también da conversaciones individuales. “Trabajo en empresas tanto con los ejecutivos como con los equipos de trabajo. En las empresas se puede hacer muchísimo para modificar resultados. Se puede lograr porque los equipos están formados por personas y si entre ellas no hay una buena conversación, no se comunican. Un equipo de personas no puede funcionar bien si no hay comunicación entre ellos. Una buena comunicación se ve en el resultado porque todo es relación”, explicó. 
Para que una empresa salga adelante tiene que haber un trabajo en equipo y eficiente, apuntó. Al mismo tiempo, advirtió que si las personas no conversan ni se dicen lo que se tienen que decir, todo eso se ve afectado en el resultado. La coach indicó que el resultado óptimo se ve en su equipo porque el equipo es el resultado de trabajo. “Intervenir en cómo se relaciona el equipo y qué conversaciones tiene, la mirada que tiene, el objetivo y la motivación es fundamental. En algunas empresas, más allá de querer cumplir con sus horas de trabajo, quieren volver rápido a la casa y la motivación no está. Resulta fundamental la motivación del equipo y esa motivación tiene que ver también con el equipo, con el trabajo del coach y con el trabajo del líder porque sobre esta persona recae el trabajo de motivar y va a tener esa mirada de valor de cada uno de los empleados y va poder sacar lo mejor de sí mismo. Trabajo con las empresas y también doy taller para el éxito sobre las herramientas para alcanzarlo y cómo de alguna manera se puede potenciar lo que ya tenemos”, contó.
 

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