Calificación: 3 (tres)
Han Solo: Una historia de Star Wars (Solo: A Star Wars Story, Estados Unidos, 2018) Dir. Ron Howard. Guion: Lawrence y Jonathan Kasdan. Con Alden Ehrenreich, Emilia Clarke, Woody Harrelson, Donald Glover, Thandie Newton, Phoebe Waller-Bridge, Joonas Suotamo, Michael Kenneth Williams, Paul Bettany, Jon Favreau.
Desde que Disney compró Lucasfilm (la productora de Star Wars creada por George Lucas) se supo que esta gente sabía lo que quería hacer: No solo continuar con los episodios que cuentan la historia de la familia Skywalker y los Jedi, sino también lanzar una serie de spin-off (películas individuales de origen) centrados en personajes e historias importantes que no tuvieron su desarrollo en la narración principal.
Así, el primer filme fue Rogue One: Una historia de Star Wars, estrenado en 2016, que nos reveló cómo la Resistencia robó los planos de la Estrella de la Muerte, que luego sería destruida por Luke Skywalker y compañía en Episodio IV: Una nueva esperanza. Si bien en su momento Rogue One no tuvo el impacto que se merecía, hoy es considerada por muchos fans y cinéfilos –entre los que me incluyo- como una de las mejores entregas de la saga.
Con el camino abierto por Rogue One, ahora llega Han Solo: Una historia de Star Wars, el segundo spin-off de esta épica espacial, que nos cuenta el origen del personaje inmortalizado por Harrison Ford.
Así, veremos como el joven Han se ve envuelto en un teje y maneje entre criminales, contrabandistas y tipos nada confiables que sólo buscan el beneficio propio sin importar las consecuencias. En el medio se topará con su entrañable compañero de aventuras y copiloto del Halcón Milenario, y a un amigo apostador que siempre lo pone en aprietos, Lando Calrissian.
Como sucedió con Rogue One, los seguidores de la saga sabemos cuáles son los puntos centrales del argumento. En aquella los rebeldes debían robar los planos de la Death Star, y acá Han Solo se tiene que convertir en el personaje que todos conocemos, porque la gracia de estas películas está en mostrarnos no el QUÉ sino el CÓMO ocurrieron estos hechos.
Sin embargo, y a pesar de tener escenas muy disfrutables, Han Solo se queda corta en develarnos ese CÓMO. No por la historia en sí, la cual tiene giros atrapantes, sino por los personajes que debían moldear y darle un arco interesante a nuestro protagonista.
El desconocido Alden Ehrenreich se pone al hombro un personaje tan querido como Han Solo, que para más presión tiene que llevar el ritmo de TODA la película, y le sale bien (además logra expresiones muy similares a las de Harrison Ford), mientras Donald Glover cae como anillo al dedo para encarnar al embaucador pero carismático Lando Calrissian. Ellos por separado y en dupla son lo mejor de la peli.
Lo flojito, en cambio, son personajes que debían darle más profundidad a nuestro héroe. Woody Harrelson es un gran actor pero acá hace un personaje que ya le vimos en otras películas. En tanto, Emilia Clarke, el interés amoroso de Solo, no brinda el impacto emocional necesario para que nos preocupemos por ella ni por su relación con el protagonista. La química en pantalla es muy escasa y no alcanza para engancharnos.
Salvan un poco las papas el androide L3 que tiene escenas muy cómicas y ver a la dupla Solo-Chewbacca al mando del Halcón Milenario por primera vez.
Pese a todo, así como la peli tropieza en el desarrollo de personajes, vuela a la velocidad de la luz con las secuencias de acción. Acá, tanto el director Ron Howard como los guionistas Kasdan e hijo, hicieron un excelente trabajo al brindarnos escenas memorables con la cuota de adrenalina justa para mantenernos al filo de la butaca.
En materia técnica, no hay nada que reprocharle, efectos especiales impecables, y vestuario, ambientación y fotografía acordes a una producción de este tipo.
A esta altura del partido, es difícil no comparar Han Solo con Rogue One porque ambas son spin-off, pertenecen al mismo universo, y hasta tuvieron varios problemas de producción (acá hubo cambio de director ya que los primeros se alejaron por “diferencias creativas”). Sin embargo, Han Solo no salió airosa como su predecesora, no porque sea una mala película sino porque no logra lo que Rogue One sí hizo: interesarnos por sus personajes y engancharnos con sus historias.
Además, Han Solo tienen tantos altibajos, es tan desequilibrada en climas y estilos a lo largo de todo su metraje, que como fans nos deja sabor a poco. Una pena porque el piloto más famoso de la galaxia se merecía una historia mejor contada.
Lidia Coria
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