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equinoterapia

Jinetes de la vida

Esta terapia complementaria, en la que se utiliza el caballo como agente o mediador terapéutico, tiene un fin y un objetivo tanto psicopedagógico como rehabilitador en el niño paciente. En la provincia se viene trabajando con esta zooterapia hace seis años.
3 de junio de 2018 - 04:13 Por Redacción El Ancasti

La equinoterapia usa el caballo, un animal que posee una gran característica: su nobleza. “Hace muchos años se lo viene utilizando, ya que tiene ciertas cualidades que son beneficiosas para el cuerpo humano y, son aprovechadas por el jinete paciente que va a montar el equino”, comentó en diálogo con Revista Express, Guadalupe Saadi, una de las integrantes del grupo que trabaja con esta terapia alternativa en la provincia. 

Entre las cualidades que posee esta actividad, se puede destacar la temperatura corporal que tiene el caballo, ya que al ser un grado y medio más elevada que la de un ser humano, se la transmite al jinete paciente y beneficia la parte ósea, muscular y ligamentosa, durante la monta terapéutica. “Todo eso repercute en una estimulación muscular, en una mejoría en la parte de articulaciones y ligamentos, como así también, el contacto sensorial que hace con el caballo y, lo fundamental es el movimiento tridimensional que cumple el caballo, eso repercute en la columna de la persona que va montada, ya que ese movimiento tiene un andar muy similar a lo que es el movimiento del eje de la columna de la persona”, explicó Saadi. A su vez, agregó: “Entonces cuando va montado, el andar del caballo trabaja en simetría con la columna de la persona o niño, por eso es que es tan beneficiosa para lo que es la parte motora. Además, al ser un animal muy sociable y muy noble, se establece un vínculo increíble entre el jinete paciente y el equino. Por eso, también se habla de que es una actividad social o recreativa”. 

La equinoterapia está indicada para personas con capacidades diferentes tanto motoras como sensoriales, psíquicas o mentales. También, personas que no tienen discapacidades, pero, que al sufrir alguna enfermedad realizan la actividad para mejorar lo muscular, óseo o problemas de columna. Sin embargo, existen algunas patologías para las que realizar la equinoterapia está contraindicado, tal es el caso de pacientes convulsivos, la epilepsia, entre otras. 

Se dice que es una terapia complementaria, porque no reemplaza a los terapéuticos como kinesiólogos, psicólogos, oculistas, etc. Sin embargo, contribuye a la mejoría de los pacientes. 
Este proyecto que inició hace ya seis años, con la colaboración del entonces vicegobernador de la provincia, Dalmacio Mera, fue consolidándose de a poco y logró que las familias que tienen niños con capacidades diferentes, se animen a realizar este tipo de terapias complementarias, en las que no solo se logran avances importantes en cuanto a lo físico, sino que también, se logra un espacio recreativo y didáctico.

La equinoterapia se realiza en el Club Hípico, los sábados a partir de las 10 horas. En él trabaja un equipo interdisciplinario de profesionales que brindan sus conocimientos y sus servicios ad honorem, con el fin de que aquellas personas interesadas en realizar esta terapia complementaria puedan realizarla. 

Distinción del Senado

El proyecto que nació hace seis años, con la participación de Verónica Lauret, Guadalupe Saadi y otros profesionales que estuvieron trabajando con un fuerte compromiso desde el inicio, recibió el pasado año una distinción por parte de la Cámara de Senadores de la Nación por la “actividad solidaria” que realizan.

El club

Otra de las instituciones que hace posible que se continúe con las actividades, es el Club Hípico, ya que presta sus instalaciones de manera desinteresada y gratuita. “Nosotros le agradecemos a Ernesto Miranda y a la comisión directiva del club, ya que nos permiten trabajar allí sin ningún costo, salvo por el pensionado de los caballos”, mencionó agradecida Saadi. 

Un equipo de “amigas”

Al momento de autodefinir al grupo de trabajo, este equipo se definió como “amigas, profesionales” que trabajan con un objetivo en común. Entre ellas, hay quienes tienen diferentes profesiones, como, por ejemplo: psicóloga, maestra de nivel inicial, maestra especial, veterinaria, odontólogas, etc. “Si bien nos faltan más profesionales, estamos trabajando alrededor de diez personas con aproximadamente veinte chicos que concurren al club”, indicó Guadalupe Saadi. En este sentido, aclaró que no siempre es constante el número de pacientes que concurren los sábados, ya que por estación del año hay quienes son más propensos a contraer patologías respiratorias. 
“Creo que hay un grupo muy consolidado desde hace seis años, y esto se nota en los avances que podemos observar, tanto en la parte motora, en lo conductual, etc., creo que eso es lo que realmente nos incentiva a continuar con esta actividad”, aseveró. 

Actividad recreativa

“Nosotros decimos que se trata de una terapia complementaria pero que también tiene fines recreativos y psicosociales, ya que para ser una terapia debería realizarse más días y más tiempo. De todas maneras, buscamos que las actividades sean lo más dinámicas posibles”, dijo Saadi.
Los jinetes pacientes realizan actividades de precalentamiento y recreativas, mientras esperan su turno de montar al caballo. Para ello, hacen actividades físicas y otras de pintura, manualidades y demás. Posteriormente, montan al equino durante aproximadamente 20 minutos y realizan ejercicios arriba de él. “Es importante que los chicos se encuentren tranquilos al momento de montar, ya que si están exaltados o nerviosos le transmiten eso al animal. Además, esperamos a que los pacientes quieran subirse al caballo, no los obligamos, ni le sobreexigimos”, añadió Saadi.

Padres

Durante el tiempo que los chicos se encuentran trabajando con el equipo interdisciplinario, hay padres que se quedan en el lugar acompañando a sus hijos. En este sentido, es importante destacar el grupo que han formado entre ellos, ya que en algunos casos muchos se hicieron amigos y hasta se puede decir que conformaron un grupo de socialización y apoyo mutuo.

Texto: Noelia Tapia López
Fotos: Ariel Pacheco

Requisitos
Las inscripciones para quienes deseen realizar la actividad continúan abiertas. El único requisito que se les pide a los pacientes es el certificado de discapacidad y el certificado de apta médica para realizar la actividad.
 

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