jueves 2 de abril de 2026
turismo

San José desembarca con artesanías en la capital

Una delegación de la localidad santamariana expone y vende sus “joyas” artesanales en la planta alta de la Casa de la Cultura, hasta el 2 de junio.

Por Redacción El Ancasti

Resulta por demás interesante la movida cultural y artesanal que propone el distrito de San José en la previa a la Fiesta Nacional del Poncho. Con un selecto grupo de artesanos rescatados de tierra adentro –algunos de los cuales nunca tuvieron la oportunidad de  llegar a exponer en la Capital catamarqueña-, la Dirección de Cultura de ese municipio abrió una muestra que se extiende durante mayo y los primeros días de junio.


De esta manera, la planta alta de la Casa de la Cultura se constituye en un espacio activo de participación de las comunas del interior, que están ávidas por lucirse ante el gran público.
Rafael Barrionuevo Pastrana, actual director de Cultura de la Municipalidad de San José comenta que “durante el mes de mayo hemos venido dos veces a la Capital y nos quedará luego el cierre para el 2 de junio”. En cada una de las presentaciones, además de la exposición y venta de productos, los artesanos y artistas han podido mostrar sus habilidades como cantantes, copleros, bailarines y humoristas. “Otro de los proyectos es ir al interior de San José y hacer un censo. Queremos registrar a todos los artesanos de la zona para tener un contacto permanente con ellos”, explica Barrionuevo Pastrana, quien se encuentra haciendo una suplencia en el cargo.

Los artesanos

- Simón Marcial, de Andalhuala, es luthier, coplero y humorista. Fabrica las clásicas cajas sonoras de la Puna. Trajo nueve para la venta y ya le encargaron algunas. De un lado son de cuero de cabrito y del otro lado cuero de cordero, mientras que la madera es terciada, aunque también hace con madera de cardón. “En Andalhuala está el segundo cordón más alto de América, ya que el primero está en Machu Pichu. Debe tener más de 400 años, ya que por año se crecen siete centímetros y mide 22 metros de altura”, cuenta acerca de un atractivo de su pago. Para llegar a Andalhuala hay que hacer 5 kilómetros desde San José hasta Casa de Piedra y desde allí 10 o 12 kilómetros hacia el Sureste.
- Mario Pachado, de Cerro de Los Palacios, tiene un conocimiento ancestral de todo lo que es el trabajo de curtido en cuero. Además de las pieles curtidas, expone vainas, trenzas y lazos. “Son cueros de cabrito curtidos artesanalmente y  ahora estamos empezando a teñirlos en colores”.
- Eduardo Navarro, orfebre de San José, trabaja la plata y otras piedras preciosas del lugar. “Hago joyería rústica, con rodocrosita, fluorita, serpentina negra y otros. Trato de utilizar la mayor parte de minerales de Catamarca, siempre buscando que la piedra realce lo que tiene para ofrecer”.


- Renzo Castro, también de la principal localidad del distrito, trabaja la madera y deslumbra con una pieza articulada y desarmable con forma de cóndor andino realizada en cardón. “Es una sola pieza la parte del cuerpo y después con la penca seca de la tuna están hechas las plumas. Y cruzaditas, las alas. Está parado en una roca de la zona”. Con el mismo material, el artesano diseña adornos, cuadros calados y recuerdos, algunos de gran fineza. En algunos de ellos, utiliza arcillas de colores que se encuentran en el suelo y la arena sanjoseña.

Al fondo de uno de los salones se exponen trabajos de Inés Reberdito, que trabaja la cerámica y dicta talleres en San José, y los tejidos, especialmente ponchos de llama de Jorgelina Cáceres, cada uno con su respectiva tarjeta de garantía de autenticidad del producto.

En conjunto, la muestra refleja acabadamente los recursos del paisaje, los colores y las costumbres del pueblo de San José, y especialmente de los parajes más escondidos de su ancestral territorio.
 

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