“Una leyenda ancestral atraviesa este retrato de Martín, un pastor de cabras perteneciente a la comunidad Qom, y del intento de este pueblo de formar parte de la sociedad actual, algo que los demás les niegan sistemáticamente”, dice la sinopsis de El árbol negro, película ganadora de la Competencia Argentina del 33° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, que se llevó a cabo del 10 al 17 de noviembre en la emblemática ciudad balnearia.
Revista Express tuvo la oportunidad de dialogar con sus jóvenes directores, Máximo Ciambella y Damián Coluccio, luego de recibir el galardón de manos del jurado del renombrado festival, quienes la eligieron porque “retrata de forma profunda la vida de un criador de cabras y narra una leyenda ancestral apasionante sobre el cielo, la tierra y la naturaleza”.
“Estamos estallados de felicidad y muy agradecidos con todos los que trabajaron con nosotros en la película, y por supuesto con el festival y sobretodo con los jurados”, señalaron emocionados los realizadores.
Consultados por cómo fue el trabajo previo para realizar el filme, explicaron que “en realidad la película nace a partir de un vínculo que tenemos con Martín, y en función de eso construimos todo, y también surgió de cómo ellos, la comunidad Qom, mira la naturaleza y los paisajes – y agregaron – El trabajo previo fue fundamental porque aprendimos a confiar en ellos y ellos en nosotros, y luego ese ‘ellos’ y ‘nosotros’ se disolvió en un ‘nosotros’ que fue el que básicamente hizo la película”.
Esa comunión entre equipo y protagonistas dio como resultado un filme, rodado en Chaco y Formosa, que cuenta la realidad de la comunidad Qom y su lucha constante por la legitimización de sus tierras; y al mismo tiempo la convivencia con esta leyenda ancestral que atraviesa sus vidas, como una especie de “salvación” a los problemas que los agobian para insertarse en una sociedad que los niega.
De ahí la originalidad del largometraje, combinar realidad con leyenda, mito con vida diaria, y sobre esto, los directores manifestaron: “Fue algo que estaba pensado porque conocimos a Martín antes que nada, y después fuimos enterándonos de sus leyendas y sus problemas. El primer paso fue hacernos amigos y después ir a grabar durante mucho tiempo, y le fuimos encontrando la forma, pero siempre teníamos presente que sus leyendas aparezcan en la peli”.
Pero, ¿de qué se trata esta leyenda? Desconocida por esta región del país, y propia del pueblo Qom y del litoral argentino, los directores comentaron que el relato ancestral habla de “un árbol mítico que existía hace muchísimo tiempo en medio de una laguna, y aquel que podía llegar hasta el árbol adquiría un poder para curar maldiciones y enfermedades, un poder para hablar con los pájaros y con los árboles”.



